×
Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento
ver +
Empezó su carrera profesional en la revista Siempre! a los 17 años, cuando era todavía estudiante de preparatoria. Obtuvo la licenciatura en filosofía con honores de la Universidad York de Toronto, Canadá. A los 22 años entró a trabajar como redactor en Encyclopaedia Británica Publishers, Inc. y dos años más tarde fue nombrado director editorial de las obras en español de la empresa.

" Comentar Imprimir
12 Noviembre 2019 04:07:00
Evo y Bolivia
“Si es ilegal, legalicen ustedes. ¿Para qué han estudiado?
Evo Morales, 2008

Lo curioso es que Bolivia ha tenido un buen desempeño económico. Evo Morales asumió el poder el 22 de enero de 2006 cuando el Producto Interno Bruto de Bolivia era de 9 mil 549 millones de dólares (2005), pero en 2018 había aumentado cuatro veces hasta 40 mil 288 millones de dólares. Se calcula que el país tendrá un crecimiento de 3.9% en este 2019, el mejor de América Latina. En 2005, 59.6% de la población estaba en situación oficial de pobreza, pero para 2018 la cifra había bajado a 34.6 por ciento. La desigualdad descendió de 58.5 en el índice de Gini en 2005, a 44 en 2017. Es difícil encontrar cifras más positivas en Latinoamérica (cifras del Banco Mundial).

El gran pecado de Evo, como de muchos otros políticos latinoamericanos, ha sido tratar de permanecer en el poder de manera indefinida. La escritora Elena Poniatowska lo señaló al preguntar en Twitter: “¿Por qué los presidentes de la república quieren eternizarse en el poder? ¿Por qué insiste Evo Morales en creer que no hay nadie más que él?”.

Evo fue electo Presidente en 2005 para un periodo de cuatro años, de 2006 a 2010. En 2008 se sometió a un referéndum revocatorio que por supuesto ganó. Después cambió la Constitución para permitir una sola reelección y así contendió en 2009 para el periodo 2010 a 2014. Declaró primero que estaría dispuesto a irse a su casa en 2014, pero después argumentó que el primer período no contaba porque había sido bajo una Constitución distinta. Así, se postuló nuevamente en 2013, ahora para el periodo 2014-2020, en lo que su propia Constitución señalaba como el último mandato posible.

Pero el ánimo de poder pesa mucho en los ambiciosos. En 2016 Evo organizó un nuevo referéndum, ahora para preguntar si los bolivianos querían que se reeligiera otra vez en 2019. A pesar de que él controlaba al Tribunal Electoral, la respuesta fue No, con 51% de los votos. La opinión del pueblo sabio, sin embargo, no iba a disuadir a Evo de su intento por conservar el poder. Así que buscó postularse nuevamente y el Tribunal Constitucional, que él mismo designó, avaló en 2017 que tenía derecho a reelegirse otra vez, y las veces que quisiera, a pesar de que lo prohibía la Constitución, porque ese era un derecho humano. Por eso contendió nuevamente en 2019, sin molestarse en cambiar la Constitución que lo prohibía. Como al parecer no obtuvo la mayoría que le evitaría una segunda vuelta, cometió un fraude en la votación del 20 de octubre, el cual ha sido documentado detalladamente por un estudio de la OEA, cuya realización el propio Evo solicitó.

El Gobierno mexicano se apresuró a reconocer el supuesto triunfo de Evo, junto con Cuba y Venezuela, cosa que no hizo ningún país democrático. El canciller Marcelo Ebrard ahora ha protestado por lo que llama un golpe de Estado.

La decisión del general Williams Kaliman, comandante de las Fuerzas Armadas de Bolivia, de pedir la renuncia de Evo Morales, es ciertamente cuestionable, aun cuando no haya mandado tropas a tomar control del Gobierno, como es común en un golpe militar. Hasta este momento nadie se ha proclamado gobernante. No hay duda, sin embargo, que el principal pecado de Evo fue violar la ley para quedarse en la Presidencia. El afán de eternizarse en el poder ha sido la tentación mortal de todos los dictadores latinoamericanos.


¿Dictador?

Claudia Sheinbaum declaró en Twitter que Angela Merkel tiene 14 años en el poder en Alemania pero nadie dice nada; pero cuando Evo Morales, por “decisión soberana de su pueblo”, trata de reelegirse lo acusan de “dictador”. Supongo que Sheinbaum no conoce la diferencia entre un régimen parlamentario y uno presidencial, ni tampoco se ha enterado que Evo violó su propia Constitución en el afán de eternizarse en el poder.

Imprimir
COMENTARIOS


6

8
  • 0 1
  • 7
3 4
5 6 7 8 9 60 61 62 63 64 65