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14 Junio 2018 04:00:00
EUA el más quejicoso ante la OMC
Claudia Luna Palencia

Mucho ruido y pocas nueces así fue la pasada cumbre del G7 en Quebec que además dejó confrontado al presidente Donald Trump con el anfitrión y el resto de los líderes allí presentes.
Precisamente uno de los escasos puntos de comunión alcanzados en la alicaída cumbre fue la creación de un grupo de trabajo para defender la democracia occidental contra la desinformación y “los esfuerzos de desestabilización de Rusia”.

Otro acuerdo está relacionado con la imperiosa necesidad de elaborar más políticas públicas en pro de la igualdad de género, el reconocimiento del trabajo doméstico, así como reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres. Y uno más sensible: El compromiso adoptado por los miembros del G7 de elaborar políticas públicas ambientales en aras de desplastificar a los océanos.

Un insalvable factor de disenso orbitó en la intención norteamericana de reorganizar a la Organización Mundial del Comercio (OMC) presidida por el diplomático brasileño Roberto Azevêdo. Desde su campaña para la Presidencia, el entonces candidato republicano la puso en punto de mira “por ser una organización injusta y de desastre”.

No es de extrañar su agria postura porque tampoco quiere ni a la ONU, ni a la UNCTAD, ni a la OTAN aunque esto puede ser mucho más serio de lo que se cree porque hay expertos como Edward Alden, del Council on Foreign Relations que avizoran a la OMC herida de muerte tras la postura unilateral de los aranceles al acero y el aluminio.

A la fecha, dicho organismo aglutina a 164 países, mutó el 1 de enero de 1995 del GATT (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio) herencia del nuevo orden establecido tras finalizar la Segunda Guerra Mundial; China ingresó a finales de 2001 mientras que Rusia hizo lo propio en 2012.

Al transformarse se pretendió reconocer las nuevas bases de un mundo económico más a favor del comercio sin barreras y menos del proteccionismo; incluye un amplio catálogo de medidas violatorias del libre intercambio generadoras de distorsiones que deberían evitarse en un acuerdo o tratado entre las partes. En la actualidad imperan 24 grandes acuerdos multilaterales y perviven más de 400 acuerdos bilaterales y trilaterales en la gran aldea global.

A COLACIÓN
Hace unos días consulté directamente a la OMC para conocer de primera mano qué está sucediendo al interior de dicho organismo preparado, además, para dirimir controversias derivadas de los roces del intercambio comercial: “Hasta el momento hemos recibido cinco disputas contra Estados Unidos concernientes con los nuevos aranceles al acero y el aluminio y han sido interpuestas por China, India, la Unión Europea, Canadá y México”.

¿Cuántas disputas derivadas de roces comerciales recalan en la OMC? “Te puedo comentar que son más de 550 iniciadas desde que la organización fue establecida en 1995”.

¿Qué va a pasar ahora con las relacionadas con el acero y el aluminio? “Seguirán el cauce de las directrices del organismo, el Consejo General es el órgano de solución de las diferencias y tiene la atribución de llamar a consultas a las partes involucradas –demandado y demandante-; escucharlas, recibir la información en papel, después se crea un grupo especial para la investigación del problema, y se llega al arbitraje; si alguna de las partes involucradas no está de acuerdo con lo dictaminado tiene a su alcance un órgano de apelación. Siempre se buscan arreglos reales”.

Hasta la OMC llegan las demandas, controversias y denuncias entre países; de personas físicas con actividad empresarial contra terceros de otros países; de personas físicas hacia organismos, órganos y gobiernos de terceros países; de personas morales contra otras similares foráneas y de personas morales contra organismos, órganos y gobiernos de terceros países.

Es decir, recibe todas las quejas de los actores dinamizantes del comercio internacional y que consideran que su actividad está siendo vulnerada por violaciones a las normas, sanciones indebidas, prácticas desleales o bien corrupción, trabas, subsidios, subvenciones y otras argucias para impedir la fluidez del comercio en condiciones justas.

Por países, de acuerdo con datos compartidos por la OMC a este semanario, ¿qué nación es la principal demandante? Lo ha hecho Estados Unidos con 115 querellas mientras que, a su vez, ha sido demandado en total 133 veces.

Se trata, en efecto, de la economía de piel ultra sensible con urticaria si siente que sus empresarios están perdiendo competitividad debido al libre intercambio de bienes, servicios y mercancías.

Contradictoriamente, China ha acudido en menos ocasiones ante las puertas de la OMC para interponer un recurso de investigación por malas praxis en las reglas comerciales; lo ha hecho en 15 veces aunque ha sido demandada otras 39 por competencia desleal.

La UE se ha quejado en 97 veces y le han demandado en otras 84; recientemente la OMC atendió el caso de la controversia entre Boeing y Airbus, la multinacional estadounidense acusó tanto a la Unión Europea (UE) como a su contraparte francesa de beneficiarse con ayudas y subvenciones para la fabricación y venta de sus aparatos A350XWB y A380; Boeing denunció subsidios acumulados hasta por un total de 21 mil 830 millones de dólares a lo que Airbus reviró contradenunciando que el gobierno norteamericano le ha dado a Boeing 13 mil 570 millones de dólares también en subsidios para fabricar (y bajar los costos de venta) el avión 787 y el 777X.

Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales.

@claudialunapale
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