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Gerardo Hernández
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04 Agosto 2020 03:06:00
Cachorros cleptócratas
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César Duarte es el primer exgobernador detenido bajo la Presidencia de Andrés Manuel López Obrador. La captura del chihuahuense, el 8 de julio, en Miami, ocurrió a mil 600 kilómetros de Washington mientras el Mandatario mexicano celebraba su primera entrevista con el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Protegido del tándem Manlio Fabio Beltrones-Emilio Gamboa Patrón, Duarte afronta cargos por el desvío de más de 7 mil 200 millones de pesos; 250 millones para financiar campañas del PRI en 2015.

Las denuncias contra el también exlíder de la Cámara de Diputados fueron congeladas por la Procuraduría General de la República durante la administración del presidente Peña Nieto; con Felipe Calderón, la PGR exoneró al vapor a Humberto Moreira por los delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de dinero (El Universal, 03.08.20). ¿Dónde está la diferencia entre el PRI y el PAN? Como parte de la Operación Justicia para Chihuahua, emprendida por Corral, la Fiscalía General del Estado ha recuperado 500 millones de pesos y detenido a empresarios y exfuncionarios del primer circulo de Duarte.

Corral define al Gobierno de su predecesor: «Fue un saqueo por la acción corrupta y corruptora de una red que operó a través de un modelo de asociación delictuosa que encabezó el exgobernador César Duarte. La Operación Justicia para Chihuahua ha ejercido acción penal sobre 39 personas, entre ellas servidores públicos y empresarios. Hay 16 sentencias condenatorias» (Latinus, 12.07.20). Duarte, quien disparó la deuda a 55 mil millones de pesos, es acusado de peculado, enriquecimiento ilícito y asociación delictuosa.

Peña Nieto presentó a Duarte como el rostro del «nuevo PRI» junto con los exgobernadores Javier Duarte (Veracruz) y Roberto Borge (Quintana Roo), extraditados de Guatemala y Panamá en 2017 bajo cargos de corrupción. Tomás Yarrington (Tamaulipas) será juzgado en una corte federal de Brownsville, Texas, por tráfico de drogas, extorsión, fraude y lavado de dinero. Yarrington, quien aspiró a la presidencia en la sucesión de 2006, figura en la lista de los «10 mexicanos más corruptos» de 2013 de la revista Forbes en compañía de Humberto Moreira.

El sátrapa chihuahuense dio rienda suelta al nepotismo como los Moreira en Coahuila: Ricardo Duarte ocupó la rectoría de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez; Crescenciano fue aviador en la Universidad Autónoma de Chihuahua; Sixto dirigió la flota aérea del Gobierno; y Jesús Alonso, el Colegio de Bachilleres (Wikipedia). Sin embargo, no llegó al extremo de heredarle el cargo a uno de sus hermanos. Entre 2012 y 2014, el exgobernador viajó 163 veces a Estados Unidos en aviones oficiales.

Duarte también quiso ser banquero. El activista Jaime García Chávez, fundador de Unión Ciudadana, lo denunció penalmente a él y a su secretario de Hacienda, Jaime Ramón Herrera, por adquirir acciones del Banco Progreso. Tras la detención del exgobernador, García recapitula: «Lo que sucedió en Chihuahua no es un suceso pequeño. No es Odebrecht, no es el fraude a Pemex, pero es una corrupción muy grande… Generar un banco con los fondos públicos no es poca cosa» (La Verdad, 9.07.20).

La captura de Duarte en Estados Unidos es un espaldarazo de Donald Trump al Presidente de México, quien poco a poco arma el rompecabezas de la corrupción, cuya pieza principal es Enrique Peña Nieto. Las declaraciones del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, han estrechado aún más el cerco en torno al cachorro de la cleptocracia y orgullo de

«Atracomulco».
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