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Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento
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Empezó su carrera profesional en la revista Siempre! a los 17 años, cuando era todavía estudiante de preparatoria. Obtuvo la licenciatura en filosofía con honores de la Universidad York de Toronto, Canadá. A los 22 años entró a trabajar como redactor en Encyclopaedia Británica Publishers, Inc. y dos años más tarde fue nombrado director editorial de las obras en español de la empresa.

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16 Octubre 2018 04:02:00
Gansos desplumados
Andrés Manuel López Obrador pidió a sus seguidores en Tabasco en 1995 que dejaran de pagar la electricidad en protesta por lo que consideró un fraude electoral tras su derrota en los comicios estatales de 1994, en los cuales el priista Roberto Madrazo fue declarado ganador. Muchos de sus simpatizantes estuvieron más que dispuestos a suspender sus pagos de luz; y cuando tanto ellos como sus vecinos se dieron cuenta que la Comisión Federal de Electricidad no les dejaba de proporcionar el servicio, el boicot se generalizó.

La morosidad ha tenido un costo enorme para la CFE, una empresa pública, y para el país. Lo que dejan de pagar algunos, lo cubrimos los demás, a través de mayores impuestos y precios de la luz, de un peor servicio o de menores inversiones. Las ventas de electricidad en Tabasco representaban a principios de 2014 el 1.62% del total nacional, pero la cartera vencida en la entidad ascendía a 18.28%. No hay duda que el llamado de López Obrador a no pagar la electricidad sí tuvo éxito.

La morosidad que afecta a la CFE a nivel nacional alcanza los 43 mil millones de pesos. No es poca cosa. Equivale al presupuesto anual de la UNAM, que ascendió en 2018 a 43 mil196 millones de pesos.

La CFE tendrá ahora que absorber el costo de esa deuda que ya no podrá cobrar. López Obrador ya había prometido en campaña a sus simpatizantes morosos que si ganaba la elección no les cobraría el dinero. Era una promesa de cuestionable ética porque implicaba una oferta de compra de votos en que el costo final recaería sobre los usuarios cumplidos y los contribuyentes puesto que, como sabemos, nada en la vida es gratis. Ahora como presidente electo ha ratificado que cumplirá esa cuestionable promesa.

En Villahermosa, Tabasco, este 15 de octubre, López Obrador declaró ante sus simpatizantes: “Borrón y cuenta nueva en el caso de la luz. No va a haber deuda, pero sí les pido que para adelante hay que cumplir, ¿de acuerdo? Porque si no, nos desacompletamos y ¿de dónde va a salir el dinero para el programa social? ¿Qué les dejo en garantía? Que todo ese dinero que van a pagar por los servicios de luz, nadie se lo va a robar. Se va a acabar la corrupción, me canso ganso. Nadie se va a robar los impuestos de los contribuyentes. Es un cambio de verdad.”

El mismo político que promovió el boicot perdonará ahora la deuda que provocó. Lo bueno es que ahora López Obrador si invita a sus simpatizantes a pagar, para no “desacompletar” las finanzas del nuevo gobierno. Antes no importaba, ahora sí.

El precedente es negativo. Se está generando un incentivo perverso para que los políticos promuevan boicots en el pago de impuestos o servicios públicos, perdonen a los morosos al llegar al poder y los inviten a pagar solo si ganan la elección. Esta estrategia solo ha funcionado, sin embargo, porque ha habido tolerancia ante la falta de respeto a la ley, como la que mostraron la CFE y los gobiernos federales que no se atrevieron o no pudieron cortar el servicio de quienes no pagaban.

López Obrador dice que los adeudos pasados se borrarán, pero que ahora sí todo el mundo tendrá que pagar la luz. Ya nadie se va a robar el dinero del pueblo, se cansa ganso. Yo no sé qué vendrá después; pero, por lo pronto, a los mexicanos ya nos desplumaron como gansos 43 mil millones de pesos.

PRODUCTIVIDAD PERDIDA

Una vez más se registraron ayer una serie de manifestaciones y bloqueos en la Ciudad de México. Ahora fueron organizaciones campesinas que, como siempre, exigieron dinero al Gobierno federal. Esta forma de extorsión se ha convertido en una práctica habitual en nuestro país. Tiene un costo de miles de millones de pesos en productividad perdida, pero es muy rentable para los líderes de organizaciones políticas.
15 Octubre 2018 04:02:00
Ya chole
Andrés Manuel López Obrador se muestra muy seguro: “¿Saben cuánta gente está de acuerdo en el sureste en que se construya el Tren Maya? El 80%, según una encuesta que me acaban de entregar.” El estudio se lo entregó el Gobierno de Campeche, es telefónico y lo realizó De las Heras Demotecnia con 2 mil 500 encuestados

Es altamente cuestionable que las obras públicas sean decididas por encuestas de popularidad en vez de por estudios de necesidad y factibilidad, pero este es el camino que ha tomado López Obrador con el aeropuerto de Texcoco. Sólo que el camino se vuelve cada vez más tortuoso.

La idea de que el tema del aeropuerto se definiría en una consulta popular, que la ley prevé desde 2014, cayó por tierra porque el nuevo gobierno tendría que esperar cuando menos hasta 2021 para realizarla y el ejercicio tendría que ser organizado por el INE, una institución autónoma. Por eso se decidió por una consulta popular que no es la que prevé la ley, y no en todo el país, sino solo en 538 municipios. La consulta, además, será acompañada por una encuesta. Nadie ha dicho qué pasará si la encuesta y la consulta tienen resultados discrepantes, aunque al final importa poco, porque si los nuevos estudios demuestran que el actual AICM y Santa Lucía no son compatibles, el proyecto favorecido por AMLO no se realizará.

La opción de Santa Lucía se está considerando a pesar de que no hay un proyecto ejecutivo o siquiera alguna idea de cuánto costará. Un documento titulado “Plan maestro + Edificio terminal” divulgado por el próximo gobierno señala que el costo será de 70 mil 342 millones de pesos, pero el Colegio de Ingenieros Civiles advierte que, si nada más se considera el número de metros cuadrados, el costo no podría ser inferior a 215 mil millones de pesos. Un especialista no podría tomar una decisión con información tan incompleta, pero ésta es la que tendrá el pueblo sabio para la suya.

Ninguna consulta se necesita en cambio para el Tren Maya. “No es que no hay consulta en este caso –advierte el presidente electo–, es todo el pueblo que está opinando.” Quienes cuestionan la necesidad o a viabilidad del tren son “conservadores” o parte de la “prensa fifí” por lo que su opinión no es seria. “Ya chole” con las críticas.

El tren tendrá una longitud “aproximada”, según un “proyecto” en la página de internet de López Obrador, de 1,525 kilómetros. Si la longitud es aproximada es porque el documento presenta solo dibujos del trazado general. El presidente electo y su gente han declarado que el tren costaría 150 mil millones de pesos, pero no hay información sobre las bases de este cálculo. Al igual que en el aeropuerto de Santa Lucia, no hay proyecto ejecutivo que permita definir los costos. López Obrador, además, dice de forma increíble que no se va a expropiar ningún terreno ni se va a tirar ningún árbol.

No hay tampoco un estudio que justifique el flujo de pasajeros, los niveles de ocupación o los precios de los pasajes. Los integrantes del equipo de López Obrador señalan que se trata de un proyecto “hermoso”, pero esto no es una base muy sólida para justificar una inversión de 150 mil millones de pesos.

A pesar de que al presidente electo le parece obvio que el aeropuerto de Texcoco debe someterse a una consulta popular pero el tren no, el razonamiento no es claro. Si sólo la prensa fifí tiene dudas, algo malo está pasando con el resto de la prensa y con los especialistas.

Interurbano

El tren interurbano Toluca-México de Peña Nieto sólo tendrá 57.7 kilómetros, pero en marzo ya el costo final se estimaba, no en los 39 mil millones de pesos presupuestados, sino en 59 mil millones. Son 1,022 millones por kilómetro. López Obrador nos dice, en cambio, que su Tren Maya costará 98 millones por kilómetro.
12 Octubre 2018 04:00:00
Gasoducto y extorsión
Ha detenido desde 2015 el gasoducto Ramal-Tula, al que le faltan solo 1.6 kilómetros, lo cual ha duplicado su costo a 100 millones de dólares. Exigió dinero a la empresa canadiense ATCO para permitirle concluir el trabajo, pero como la firma se negó, el ducto sigue detenido. Ha sido procesado dos veces por peculado. Hoy se le ha premiado no solo con una curul federal, sino con una de las secretarías de la comisión de Energía de la Cámara de Diputados.

Julio César Ángeles Mendoza trabajó en la industria automotriz, primero como empleado, pero después se convirtió en dueño de empresas proveedoras. Ha sido dos veces presidente municipal de Atotonilco de Tula, Hidalgo, de 2009 a 2012 y de 2016 a 2018, cuando dejó la responsabilidad por una diputación federal. De Encuentro Social pasó a Morena.

Dos veces ha sido encarcelado. La primera, en 2009, por no haber aclarado gastos por 1 millón 127 mil pesos como alcalde. La segunda, en 2016, por transacciones indebidas con el Consorcio Aguas Tratadas del Valle de México por 202 millones de pesos, también en su primer gobierno. En el primer caso fue exonerado por falta de pruebas, en el segundo por prescripción del delito.

Desde 2015 Ángeles Mendoza ha detenido la conclusión de un gasoducto de ATCO para proveer combustible a la Comisión Federal de Electricidad. En un principio buscó bloquearlo a través del Sindicato Nacional de Trabajadores, Empleados, Choferes, Transportistas y Obreros de la Construcción en General (Sinatrec), del que fue representante y con el que exigía una parte de los contratos de construcción. Después lo hizo, como es común en México, a través de amparos de ejidatarios, que tienen un trato especial en el sistema jurídico nacional.

En una entrevista con Reforma publicada el 5 de agosto, cuando ya era diputado electo, pero había regresado a ocupar la alcaldía de Atotonilco de Tula, Ángeles Mendoza argumentó que la empresa sólo paga “10 metros de derechos de vía, cuando en realidad la afectación es de 180 metros”. Reconoció que los ejidatarios “ya habían recibido su pago de lo acordado”, pero añadió que “para mí fue absurdo”. Por eso, dijo, “Si quieren pasar por estos terrenos, me los pagan todos”.

ATCO ha señalado que Ángeles Mendoza pidió dinero a cambio de permitir la finalización del ducto, pero la ley canadiense convierte en un crimen el pago de un soborno en el extranjero por lo que los ejecutivos involucrados podrían haber sido procesados en Canadá. El diputado ha negado la acusación: “Nunca acordamos ninguna cantidad. Ellos inventaron que pidieron 60 millones. Nunca les pedí ninguna cantidad”.

No es éste el único gasoducto frenado por litigios o extorsiones. Por lo menos cuatro están siendo litigados por la Secretaría de Energía. El costo es muy alto para porque el gas natural es tres o cuatro veces más barato, y mucho más limpio, que el combustóleo o el diésel.

Ángeles Mendoza ya no podrá cuidar su negocio desde la Presidencia Municipal de Atotonilco de Tula. Si bien regresó a la alcaldía después de ser electo diputado federal, la sala regional del Tribunal Electoral le quitó la curul por eso, aunque la sala superior se la devolvió después. Hoy, sin embargo, podrá hacerse cargo de su negocio desde la Cámara de Diputados. El premio por haber parado el gasoducto ha sido su nombramiento como secretario de la comisión de Energía. Qué mejor lugar para seguir deteniendo las inversiones.

Sin calidad

Irán Santiago, exdirigente de la CNTE y hoy diputado, ha firmado la iniciativa de Morena para derogar la reforma educativa. Elimina, entre otras cosas, la obligación del Estado de garantizar la calidad de la educación y, por supuesto, las evaluaciones.
11 Octubre 2018 04:02:00
Los 1.5 grados
Si el mundo no reduce de manera radical las emisiones de carbono, el alza en la temperatura del planeta alcanzará 1.5 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales entre 2030 y 2050. Las consecuencias podrían ser dramáticas, según un informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas que se dio a conocer el 8 de octubre en Incheon, Corea del sur. La temperatura ya se encuentra un grado arriba del nivel de mediados del siglo 19.

Evitar que se supere el límite de 1.5 grados que fija el Acuerdo de París de 2015 requiere de “cambios rápidos, extensos y sin precedentes”. El informe señala que habría que reducir las emisiones de dióxido de carbono en 45% para 2030 en comparación con los niveles de 2010, mientras que las emisiones netas deberían de ser de 0 para mediados del siglo 21 (NYT).

Bjorn Lomborg, autor de El Ambientalista Escéptico y presidente del Centro de Consenso de Copenhague, responde que el objetivo de 1.5 grados es “económica y prácticamente imposible” (WSJ, 10.10.18). Lomborg cita trabajos de William D. Nordhaus, anunciado como ganador del Premio Nobel de economía este lunes, para mostrar que mantener el calentamiento global por debajo de 1.5 grados llevaría a un desplome económico monumental.

“El informe del IPCC subestima de manera significativa los costos de lograr una emisión cero –señala Lomborg–. Los modelos muestran que para alcanzar el objetivo de 2.7 Fahrenheit [1.5 Celsius], el mundo debería dejar de usar combustibles fósiles en menos de cuatro años. Y, sin embargo, la Agencia Internacional de Energía estima que para el año 2040 los combustibles fósiles seguirán representando tres cuartas partes del uso de energía del mundo, aun si el Acuerdo de París se aplica por completo”.

“Si todos los países cumplen con sus compromisos para el 2030, las emisiones de CO2 se reducirían en 60 mil millones de toneladas para el 2030. Eso es menos del 1 por ciento de lo que se necesitaría para mantener la temperatura debajo de [1.5 grados]. Y conseguir incluso esta fracción sería costosísimo: reduciría el crecimiento económico del mundo entre 1 y 2 billones de dólares al año para el 2030”. Habría un brutal aumento de la pobreza.

El calentamiento del planeta es una realidad preocupante, pero la idea de que se puede limitar a 1.5 grados es falsa. Lo más probable es que la temperatura se eleve de 3 a 4 grados al finalizar este siglo.

El nuevo informe del IPCC no pondera los costos y beneficios de las posibles medidas para limitar el aumento de temperatura, aunque sí señala que 60 años de calentamiento global sin mitigación le costarían al planeta entre 0.2 y 2 % del producto interno bruto. “Esto no sería –dice Lomborg– el fin del mundo”.

Los trabajos de Nordhaus sugieren que el resultado “óptimo”, con un impuesto moderado a las emisiones, sería un incremento de 3.5 grados Celsius para fines del siglo 21. “Reducir más los aumentos de temperatura –apunta Lomborg– resultaría en mayores costos que beneficios y causaría pérdidas potenciales de 50 billones de dólares”. Eso sí sería un desastre para miles de millones de personas.

Algunos grupos sostienen que el calentamiento global es la puerta del apocalipsis. Pero no solo no lo es, sino que no hay ya realmente manera de impedir un incremento superior al de 1.5 grados que el Acuerdo de París puso como límite.

MÁS PETRÓLEO

El hallazgo de siete nuevos yacimientos de petróleo en aguas someras del golfo de México ha generado festejos. Es un regalo para el Gobierno de López Obrador. Pero la misma celebración es indicio de que el mundo no dejará de usar combustibles fósiles en un futuro inmediato.
10 Octubre 2018 04:01:00
Sembrar árboles
¿Qué programa puede ser más noble que plantar árboles? Cuando un gobernante quiere generar una imagen positiva, siembra árboles frente a las cámaras. Así lo hacía Felipe Calderón, con su programa favorito, ProÁrbol. Hoy el proyecto está siendo recuperado por Andrés Manuel López Obrador.

Con el lema de que “el campo es la fábrica más importante del país”, el presidente electo presentó el 8 de octubre Sembrando Vida, uno de “los 25 proyectos prioritarios nacionales” de su próximo gobierno. El objetivo, dijo, es plantar un millón de hectáreas de árboles frutales en el sur y sureste del territorio nacional, mezclándolos con cultivos de ciclo corto, como frijol o calabaza, “como se ha hecho desde hace siglos en el campo, con esa tecnología tradicional que le ha dado de comer por muchos siglos a los mexicanos”.

Calderón lanzó ProÁrbol y en 2007 su gobierno sembró 251 millones de árboles. El presupuesto de la Comisión Nacional Forestal, la Conafor, pasó de 2 mil millones de pesos en 2006 a 4 mil 500 millones en 2007 y 2008. Una parte importante del recurso se dedicaba, como hoy propone López Obrador, a pagar a la gente del campo para cuidar los árboles.

En 2011 Calderón declaraba que ya habían sido sembrados mil 150 millones de árboles y añadía: “El Gobierno paga a los campesinos, comuneros y ejidatarios entre 700 y 5 mil pesos por hectárea al año para cuidar aproximadamente 2 millones de hectáreas de selvas y bosques en los que habitan a cambio de que no talen, lo que, según el Banco Mundial, ubica a México como el país con el programa de servicios ambientales más grande del mundo”.

El programa de Calderón fue cuestionado severamente por Greenpeace, que advirtió que un 90% de los árboles perecerían. La Conafor argumentaba que el porcentaje de sobrevivencia era de 54.9%, pero la verdad es que la información disponible no permite saber qué tan bueno fue ProÁrbol. Las cifras oficiales señalan que entre 2000 y 2005 se perdieron 250 mil hectáreas de selvas y bosques por año en el país, pero para 2006-2010 la cifra aparentemente se redujo a 155 mil. Greenpeace, sin embargo, cuestionaba estos datos y afirmaba que las pérdidas anuales eran de 500 mil hectáreas.

ProÁrbol no ha desaparecido, pero sí se le han recortado recursos. Ahora López Obrador busca redimensionarlo con un nombre diferente. El programa ha sido presentado por la futura secretaria de bienestar (hoy Desarrollo Social), María Luisa Albores, lo que significa que el énfasis cambiará de ecológico (Conafor está en Semarnat) a subsidio social. Pero el tema de fondo sigue siendo el mismo: qué tan costoso y útil es el programa.

En la presentación de Sembrando Vida se señaló que la inversión sería superior a los 12 mil millones de pesos, pero no hubo siquiera cuidado en cuadrar las cifras. Nos dijeron que se pagarán jornales de 5 mil pesos mensuales (casi dos veces el mínimo) a 500 mil campesinos, lo cual suma cuando menos 30 mil millones de pesos al año, sin considerar gastos administrativos. Es una cantidad enorme para un programa que no garantiza resultados.

Nos han enseñado que sembrar árboles es bueno, por eso lo hacen los políticos. Sin embargo, hemos visto tantos esquemas que al final fallan que sería bueno evaluar primero los logros y fracasos de ProÁrbol, ya que Sembrando Vida no hace más que multiplicar sus gastos.

Autismo y educación

La segunda sala de la Suprema Corte respaldó un proyecto del ministro Alberto Pérez Dayán que impide excluir del sistema educativo general a alumnos con discapacidad, en particular autismo. La decisión ha generado cuestionamientos, pero desde el punto de vista legal es inevitable. La Constitución prohíbe la discriminación. De ahí la unanimidad del fallo.
09 Octubre 2018 04:02:00
Otro populista
Una vez más, un candidato populista obtiene el triunfo. Se trata de Jair Bolsonaro, quien terminó en primer lugar en los comicios presidenciales de Brasil que se llevaron a cabo el domingo pasado. Con el 46% de los votos emitidos, Bolsonaro rebasó por mucho a Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores, el partido del encarcelado expresidente Lula da Silva, que quedó en segundo lugar con el 29 por ciento.

En el sistema electoral mexicano, Bolsonaro ya sería presidente electo, pero en el de Brasil tendrá que enfrentar a Haddad en una segunda vuelta. Si bien se espera que los votantes de opciones moderadas respalden a Haddad, lo cerca que Bolsonaro ha quedado de la mayoría absoluta en la primera vuelta lo ha convertido en favorito para convertirse en próximo presidente del país.

Como otros populistas, Jair Messias Bolsonaro mantiene posiciones extremas que generan atención popular. Defiende las políticas de la dictadura militar brasileña de los años setenta y ha sostenido que “el error de la dictadura fue torturar y no matar”. Dice que como presidente impulsará una mayor dureza contra los criminales y afirma que “los policías que no matan no son policías”. Ha cuestionado que se dé el mismo pago a las mujeres que a los hombres, porque “las mujeres se embarazan”. Cuando una diputada lo llamó violador, él respondió que no valía la pena violarla porque era “muy fea”. Bolsonaro rechaza que se reconozcan los derechos de los homosexuales y afirma que la homosexualidad es una enfermedad producto del uso de drogas. Defiende la pena de muerte a vendedores y consumidores de droga.

Bolsonaro reconoció siempre su ignorancia en el campo económico, pero en esta campaña electoral ha reclutado al economista liberal, Paulo Guedes, quien tiene un doctorado de la Universidad de Chicago y ha preparado un programa de liberalización de la economía y privatización de empresas paraestatales. La propuesta de Guedes es revertir algunas de las medidas de los gobiernos de Lula da Silva y Dilma Rousseff que se saldaron con una fuerte recesión económica en 2015 y cuyas consecuencias aún se sienten en el país.

Brasil no es el único país que ha optado por un populista en los últimos tiempos. Naciones tan diversas como Filipinas, Estados Unidos, Italia y México han elegido a nuevos gobernantes que son considerados populistas, ya sean de izquierda o de derecha. Los políticos que han ganado las elecciones en esos países han llamado la atención de los electores por su capacidad de hacer promesas extravagantes, muchas veces incumplibles.

El auge de los populismos parece consecuencia no solo de la decepción con las acciones de los gobiernos tradicionales, sino de la actitud cada vez más crítica de los medios de comunicación ante los gobiernos y del impacto de las redes sociales. La percepción de que los políticos tradicionales son corruptos ha tenido un peso enorme en las decisiones de los electores.

Algunos populistas en campaña se transforman en políticos responsables cuando asumen el poder. Este fue el caso, por ejemplo, de Ollanta Humala, presidente del Perú de 2011 a 2016. Otros, sin embargo, llevan a su país al desastre, como Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela. Si bien Bolsonaro aún tendrá que ganar la segunda vuelta electoral, parece encaminado al triunfo en Brasil, un ejemplo más de que el populismo ha encontrado en estos tiempos de incertidumbre un campo fértil para florecer.

LEGALIZAR

Olga Sánchez Cordero está promoviendo la legalización de la mariguana para usos medicinales y lúdicos, pero también el cultivo de amapola para propósitos medicinales. La ministra en retiro ha entendido la importancia de eliminar o matizar la prohibición de las drogas para combatir la violencia.
08 Octubre 2018 04:02:00
De segunda
Uno de los principios fundamentales del liberalismo que Andrés Manuel López Obrador dice admirar es que la ley debe aplicarse a todos por igual. No puede haber ni los fueros especiales ni los tratos preferenciales que los conservadores favorecían para preservar sus privilegios. Las políticas que está anunciando el presidente electo, sin embargo, se distancian radicalmente de ese principio.

López Obrador anunció en septiembre una propuesta para dar un trato preferencial en los impuestos al valor agregado y a la renta a la frontera norte. Reduciría el IVA de 16 a 8% y el ISR corporativo de 30 a 20%, pero solamente en una franja de 30 kilómetros de la línea internacional.

Es positivo que un gobierno de izquierda baje los impuestos, pero el problema es que se trata de una reducción que sólo beneficiará a unos cuantos, como si hubiera mexicanos de primera y de segunda.

Desde un punto de vista práctico, la baja del IVA daría a los negocios de la frontera norte una mejor posibilidad de competir con los del otro lado. Los consumidores pagan hoy un IVA de 16% en Tijuana, pero sólo de 7.25% en California. El resultado es que mucha gente que puede cruzar la frontera prefiere comprar del otro lado.

Durante mucho tiempo, por otra parte, Estados Unidos tuvo un impuesto sobre la renta para las empresas muy superior al mexicano. El gravamen federal estadunidense era de 35%, al que había que sumar impuestos estatales que iban de 0% en Wyoming y Dakota del Sur hasta 12% en Iowa. Donald Trump, sin embargo, bajó el impuesto federal a 21%, una tasa más en línea con las que cobran otros países desarrollados, pero muy inferior al 30% mexicano. Por eso la presión para bajar el ISR empresarial mexicano.

Gerardo Esquivel, subsecretario de Egresos del próximo Gobierno, ha calculado que Hacienda perderá unos 40 mil millones de pesos al año por la disminución de impuestos en la frontera. Adrián García, del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria, estima, en contraste, que nada más la baja del IVA podría tener un costo de 110 mil millones de pesos anuales. En comparación, el ahorro por la reducción a la mitad de los sueldos de los altos funcionarios públicos solo representaría unos 2 mil 500 millones de pesos cada año.

Las reducciones de impuestos representarán un gran beneficio para los mexicanos de primera. El comercio en Tijuana, por ejemplo, tendrá un gran impulso por la baja de IVA. Los mexicanos de segunda, sin embargo, serán perjudicados. En Ensenada, a 100 kilómetros de la frontera, se seguirá pagando 16% de IVA, por lo que la gente preferirá ir a Tijuana a hacer sus compras. El golpe al comercio ensenadense será muy fuerte.

En cuanto al ISR, muchas empresas preferirán establecer sus cuarteles generales en la franja fronteriza. La diferencia entre permanecer en Ensenada y pagar 30% o establecerse en Tijuana y cubrir 20 será enorme. Habrá una fuerte pérdida para los estados y ciudades que no estén en la frontera.

Quizá López Obrador debería recordar el principio fundamental de ese liberalismo que dice defender: todos somos iguales ante la ley. Cobrar altos impuestos a los mexicanos de segunda y sólo la mitad a los de primera es injusto y generará enormes distorsiones económicas. Hay que bajar impuestos, sí, pero en todo el país.

SIN LICITAR

Si un congreso priista hubiera eliminado la obligación de licitar obras públicas estratégicas se le habría cuestionado por preparar actos de corrupción. Pero como es el congreso morenista de Tabasco, que prepara una asignación directa de la nueva refinería de AMLO, la medida se defiende como justa y necesaria.
05 Octubre 2018 04:00:00
Madrazo y el 2006
Doce años después, el candidato que quedó en tercer lugar en la elección presidencial de 2006 ha tratado de pegar un madrazo. “En mis actas, Andrés Manuel [López Obrador] estaba arriba de Calderón, en mis actas, en las del PRI no sé – declaró Roberto Madrazo a un programa radiofónico en Tabasco–. Si el IFE hubiera tomado la decisión de hacer recuento, como exigía una parte de la oposición que contendía, casilla por casilla y voto por voto, yo sabía que podía ser un recuento favorable a López Obrador, pero esa no era mi lucha, no era mi lucha entrar a ese debate porque yo tampoco tenía todas las actas”.

El expresidente Felipe Calderón me dijo ayer: “En ningún conjunto de actas [López Obrador] iba arriba, ni siquiera en las del PRD. Andrés Manuel nunca fue arriba”. Por eso López Obrador “no alegaba que se recontaran las actas, sino que se recontaran los votos”.

“En las encuestas de salida yo había ganado –afirma Calderón–. Lo mismo en los conteos rápidos, incluso en el del IFE”, que no anunció el resultado por lo cerrado. “Andrés Manuel dijo que él tenía una encuesta en la que iba 10 puntos adelante, pero nunca la presentó. Incluso la encuesta de Covarrubias, que era su encuestadora, dijo que yo había ganado la elección: Felipe 37, AMLO 36. Gané la elección limpiamente por un margen muy estrecho”.

Ni siquiera la Coalición por el Bien de Todos, que postuló a López Obrador, pidió un recuento de todos los votos en todas las casillas. Luis Carlos Ugalde, presidente del IFE en 2006, apunta que la coalición pidió el recuento del 16.6% de las urnas. El Tribunal Electoral aceptó abrir alrededor de 11%, cuyos votos se recontaron uno a uno sin que se registrara ninguna diferencia significativa sobre los resultados originales.

López Obrador sí insistía en todos sus actos públicos que debía hacerse un recuento voto por voto, casilla por casilla; pero abrir las urnas sin una causa dispuesta por la ley era ilegal y la sanción era la anulación de la elección. Quizá eso era lo que buscaba López Obrador: la anulación.

Hoy Madrazo afirma que sus actas, no las del PRI, ponían adelante a Andrés Manuel. ¿Tendría él actas distintas a las de su partido? Dice que no le dio sus actas a López Obrador porque este no se las pidió. No ha dicho, sin embargo, qué pasó con ellas. Si las tiene todavía, y supongo que uno no destruiría documentos tan importantes, hoy tendría que mostrarlas.

Madrazo afirma que como se negó a avalar el triunfo de Calderón, este se vengó inventando la mentira de que había hecho trampa en el maratón de Berlín de 2007. Solo que Calderón no participó en la publicación de la historia. Un reportero maratonista del Reforma vio el tiempo de Madrazo, 2 horas con 29 minutos, y supo que era imposible lograrlo para un corredor de 55 años que había promediado 3:40 en otros maratones. Ahí empezó la investigación del periódico. Los registros parciales de la carrera, disponibles públicamente, mostraron que Madrazo se había saltado dos etapas.

Doce años después de la elección de 2006, en un momento en que Andrés Manuel es presidente electo, Madrazo quiere al parecer acercarse al otro tabasqueño. En la elección de 1994, sin embargo, López Obrador acusó a Madrazo de hacerle trampa y de haber gastado 241 millones de pesos en una campaña cuyo tope era de 3 millones. ¿Logrará incluso así el perdón de su paisano?

DICTADORES

Un grupo de manifestantes bloqueó ayer el edificio de la Rectoría de la UNAM e impidió que los trabajadores pudieran salir y entrar. El rector Enrique Graue tuvo que regresar del aeropuerto para recibir personalmente su pliego petitorio. Nuestros nuevos activistas se han convertido en verdaderos dictadores.
04 Octubre 2018 04:02:00
Héroes y villanos
Nuestros políticos siguen insistiendo en construir una historia maniquea, una narrativa de héroes y villanos que pretende ser políticamente correcta pero que al final se vuelve unidimensional e infantil. La decisión del jefe de Gobierno de la Ciudad de México, José Ramón Amieva, de retirar placas con más de medio siglo de existencia que hacían notar que distintas líneas del Metro fueron inauguradas por el presidente Gustavo Díaz Ordaz forma parte de este esfuerzo.

No es nada nuevo. Nuestra historia oficial ha querido borrar de la memoria no sólo a Hernán Cortés sino a todo el periodo colonial, que con 300 años es más prolongado que el imperio azteca o el México independiente; ha ensalzado la figura de Miguel Hidalgo, a pesar de que no proclamó la independencia y ordenó o permitió matanzas inaceptables, mientras que ha tratado de ocultar la de Agustín de Iturbide, el verdadero consumador del movimiento; ha buscado también eliminar las tres décadas de gobierno de Porfirio Díaz. Tenemos muchos más casos de esta miopía selectiva.

Hoy los políticos han enfocado sus miras al sexenio de Gustavo Díaz Ordaz. De ahí surge la decisión del Gobierno capitalino de retirar unas placas con medio siglo de existencia que no dicen ninguna mentira, sino que registran que algunas de las obras construidas e inauguradas durante su gestión.

Los abusos y la represión del movimiento estudiantil de Díaz Ordaz son hechos históricos documentados, al igual que el hecho de que el propio Presidente asumió toda la responsabilidad por las acciones de su Gobierno ante los estudiantes. Eso no significa, sin embargo, que su Gobierno no haya tenido logros importantes, particularmente en el campo económico y en obra pública. De hecho, Díaz Ordaz fue parte de esos gobiernos nacionalistas revolucionarios que el actual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, considera como ejemplo al cual regresar después lo que él considera ha sido el período neoliberal.

Porfirio Muñoz Ledo, hoy presidente de la mesa directiva de una Cámara de Diputados dominada por Morena, se precia de ser militante de izquierda, pero en su momento alabó a Díaz Ordaz y al PRI. En 1969, cuando era un joven secretario general del IMSS, aplaudió el “rumbo señalado” por el presidente Díaz Ordaz y añadió que, “en todo el mundo existe la convicción de que los últimos movimientos de rebeldía y de protesta han dejado como secuela inmediata el aumento de poder de los enemigos del cambio social”. Sin embargo, “los conflictos sociales que tuvieron lugar en la Ciudad de México, no dejaron como saldo el más mínimo incremento del poder o de influencia a favor de quienes se oponen a la transformación social y a la autonomía del país”. En otras palabras, para el Muñoz Ledo de 1969, Díaz Ordaz era el impulsor de la transformación social y la autonomía nacional, mientras que el movimiento estudiantil se oponía a estos valores.

La historia siempre es compleja. El primer paso para entenderla, y aprender de ella, es conocerla bien con todos sus matices y contradicciones. Los intentos por simplificarla y convertirla en un simple desfile de héroes impolutos y villanos impresentables no nos traerán ningún conocimiento. Lo que buscan los políticos es presentarnos una historia que sólo refleje su visión.

Cancelaciones

La próxima directora del Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla, pidió al actual titular, Enrique Cabrero, suspenda todas las convocatorias que puedan afectar recursos del 2019, lo cual representa un fuerte golpe a científicos y estudiantes que ya se han comprometido a realizar estudios o investigaciones el año que viene. Álvarez-Buylla ahora ha pedido una investigación interna del Conacyt para saber quién filtró su memorándum.
03 Octubre 2018 04:01:00
De NAFTA a USMCA
EN ALGÚN LUGAR DEL CIELO.- De considerar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte el “peor acuerdo comercial” en la historia, Donald Trump ha pasado a afirmar que sus modificaciones son “históricas” y representan “el más importante acuerdo comercial que hemos logrado hasta ahora”. ¿Son tan diferentes el acuerdo original y la modificación? No, pero eso importa poco para un presidente de Estados Unidos que quiere demostrar que todo lo que toca se convierte en oro.

Por lo pronto, Trump ha insistido en cambiar el nombre del acuerdo. En vez de NAFTA o TLCAN, ahora tendremos el Acuerdo de Estados Unidos, Canadá y México, AEUCM en español o USCMA en inglés. Con este cambio, Trump se deshace de la expresión “libre comercio” que tanto aborrece, aunque se queda con un nombre difícil de recordar y pronunciar. El propósito es decir a sus electores que ha cumplido con su promesa de acabar con NAFTA y el libre comercio.

La mayor parte del TLCAN original, sin embargo, se mantiene en vigor. Han cambiado algunas reglas del sector automotor y se han establecido mayores trámites burocráticos en algunos procedimientos. Sí hay barreras adicionales, pero no se espera un cambio radical en el comercio exterior de ninguno de los tres países. El nuevo acuerdo es peor que el original, pero no tanto que haya que rechazarlo.

El contenido de origen del sector automotor ha aumentado de 62.5 a 75%, lo cual obliga a producir en Norteamérica un porcentaje mayor de los autos que pueden beneficiarse del arancel 0. Mientras Estados Unidos no aumente su arancel a los automóviles de todo el mundo a 25%, como ha amenazado Trump, los vehículos producidos en México que no cumplan la regla de origen podrán entrar al mercado estadunidense con un arancel de apenas 2.5 por ciento. Si se aplican ese nuevo 25%, lo cual sería probablemente ilegal bajo las reglas de la Organización Mundial de Comercio, los productores de vehículos sí se verían obligados a hacer algunas modificaciones a sus cadenas de producción.

Otra nueva regla es que un porcentaje creciente de los autos que se beneficien del arancel 0, el cual llegará a 40% en 2023, tendrá que provenir de operaciones con un sueldo promedio superior a 16 dólares por hora. La idea es castigar la producción de México y favorecer a Estados Unidos y Canadá. La medida no cuadruplicará los salarios en México, como algunos sostienen, pero tampoco generará una mudanza mayor de actividades productivas. Quizá algunas partes de las cadenas de producción cambien de lugar, pero la mayor consecuencia práctica será un aumento de la burocracia, ya que las empresas tendrán que documentar qué partes de cada vehículo se realizan con qué salario.

Trump ha afirmado que el nuevo AEUCM generará una recuperación de la actividad y el empleo en las manufacturas en Estados Unidos y reducirá el déficit comercial de su país, pero no hay razones para pensarlo. La industria manufacturera estadunidense ha aumentado su producción en los últimos años, pero el empleo ha caído como consecuencia de la automatización. No se prevé cambio en esta tendencia. El déficit comercial, por otra parte, es producto de factores como el bajo nivel de ahorro, que no dependen de los aranceles.

Lo que le importa a Trump no son las reglas, sino demostrar que él sí cumple sus promesas de campaña. Que haya impulsado un acuerdo menos eficiente, y con un nombre más feo, es lo de menos. Lo importante es cómo ejercerán el voto los electores el próximo 6 de noviembre.

A 11,583 METROS

Escribo este artículo en un avión a 11 mil 583 metros de altitud que se mueve a 703 kilómetros por hora con acceso a internet. Para bien o para mal, cada vez estamos más conectados. Nadie puede detener la globalización.
02 Octubre 2018 04:00:00
Rebelión de jóvenes
El movimiento estudiantil de 1968 fue en buena medida producto de la intolerancia. Los enfrentamientos del 22 y 23 de julio entre alumnos de las vocacionales 2 y 5 del Politécnico con estudiantes de la preparatoria privada Isaac Ochoterena provocaron una explosión de inconformidad por la violencia de la intervención de la policía. La represión de las manifestaciones del 26 de julio, las detenciones de miembros del Partido Comunista y, sobre todo, el bazukazo en la puerta labrada de madera de la Preparatoria 1, el antiguo Colegio de San Ildefonso, el 30 de julio, fueron detonantes adicionales de un movimiento que reflejaba también el espíritu de rebelión de una nueva generación, no solo en México, sino en el mundo.

Yo tenía 14 años y asistía apenas a tercero de secundaria, pero participé en la manifestación del 1 de agosto encabezada por el rector de la UNAM, Javier Barros Sierra, quien enfureció al presidente Gustavo Díaz Ordaz por su decisión de izar a media asta la bandera de rectoría. Me uní también a la marcha del silencio del 13 de septiembre, un río de jóvenes que en su silencio ofrecía una condena más contundente al Gobierno que la de los más airados lemas políticos. Fui miembro de la Brigada Carlos Marx, un grupo de niños de secundaria que le reportaba a “El Búho”, Eduardo Valle, en la Facultad de Economía de la UNAM.

El movimiento no tenía una ideología clara. Algunos simplemente se oponían al régimen autoritario del PRI. Otros querían encabezar una revolución socialista. Algunos eran trotskistas, otros maoístas, otros comunistas. Para muchos la simple rebelión era más importante que saber qué había qué construir.

He escuchado muchas teorías de la conspiración sobre el movimiento. Las primeras las ofreció el propio presidente Gustavo Díaz Ordaz, quien argumentaba que había un plan comunista para desestabilizar al país en vísperas de los Juegos Olímpicos de 1968. Ha sido muy popular la tesis de que Luis Echeverría, entonces secretario de Gobernación, manipuló el movimiento para generar incertidumbre política y convertirse en el sucesor inevitable de Díaz Ordaz. No falta quien diga que simplemente sufrimos una muy mexicana falta de coordinación entre las autoridades.

El 2 de octubre en Tlatelolco las tropas que ingresaron a la plaza de las Tres Culturas fueron recibidas por balas de francotiradores, pero quienes disparaban no eran miembros del movimiento, sino militares vestidos de civil, que algunos han identificado como el Batallón Olimpia y otros como elementos del Estado Mayor Presidencial. Ellos, al parecer, hirieron desde las alturas al general José Hernández Toledo cuando entró a la plaza. Los jóvenes, que no llevaron armas al mitin, fueron quizá simples peones en una lucha que ellos no entendían.

Nuevos jóvenes salen cada año a las calles para corear que el 2 de octubre no se olvida; pero en 2016 Luis González de Alba, uno de los protagonistas del movimiento, escribía que “los participantes, entrevistados por diversos medios y a lo largo de años, son prueba de que se ha olvidado: nadie sabe qué es lo que no se olvida, qué ocurrió ese 2 de octubre”.

Lo que sí sabemos es que el recuerdo se ha convertido en uno de los mitos nacionales que obliga a los políticos a hacer pronunciamientos. Nadie puede estar en el poder si no asume una posición políticamente correcta ante un movimiento que, 50 años después, deja más dudas que certezas.

ACUERDOS

Canadá ha logrado mantener el capítulo 19 del TLCAN sobre resolución de controversias, lo cual beneficiará también a México. Además, ha reducido sus barreras a los lácteos, lo cual beneficiará a los consumidores canadienses, pero irritará a los productores de lácteos de Québec, provincia que ayer tuvo elecciones.
01 Octubre 2018 04:00:00
¿Sin Canadá?
Para México ha sido mejor preservar un tratado comercial con Estados Unidos, aunque sea peor que el anterior. Para Canadá, por lo menos hasta el momento de escribir este artículo, ha sido mejor perder NAFTA que aceptar un deterioro.

Cada país tiene sus prioridades. México sería el país más afectado por la desaparición del TLCAN. Nuestros productores envían a Estados Unidos 81.03% de sus exportaciones (2016, WITS/World Bank). Canadá ocupa el segundo puesto entre los destinos, pero sólo con 2.79%. Muchas de las exportaciones de México a otros países, por otra parte, dependen de la red de producción que NAFTA ha creado en Norteamérica.

Canadá manda a Estados Unidos 76.23% de sus ventas al exterior, pero no depende tanto del comercio exterior como México. El comercio internacional de Canadá representa 52.2% de su PIB, mientras que en México la cifra es de 73.2%(Banco Mundial). Una alta dependencia del comercio internacional no es necesariamente mala: el comercio exterior representa el 148.4% del PIB de los Países Bajos, el 216.4% de Singapur y el 83.7% de Suiza. El problema de México es la fragilidad de su economía.

Alicia Bárcena, de la Cepal ,señalaba en octubre de 2017 que la cancelación total del TLCAN traería consigo una caída de 6.3% en las exportaciones mexicanas y de 8.5% en las importaciones. El PIB mexicano podría tener una baja de 1.9%. Por eso era tan importante preservar lo que fuera del acuerdo. En contraste, el Conference Board de Canadá, una asociación de grandes empresas, calculaba en marzo de 2018 que la terminación del acuerdo le costaría a Canadá un 0.5% del PIB y la pérdida de 85 mil empleos en el primer año para llegar a 91 mil en total en el segundo. Es malo, pero no un desastre.

También Estados Unidos sufriría un golpe por el fin del TLCAN, pero el comercio internacional sólo representa 11.89% de la economía de Estados Unidos (Statista). En enero de este 2018 Oxford Economics, una consultora afiliada a la universidad inglesa del mismo nombre, calculaba la pérdida de 300 mil empleos en Estados Unidos y una desaceleración económica de medio punto porcentual. Pero la Unión Americana tenía a fines de agosto 149 millones de empleos (bls.gov), lo cual hace que esos 300 mil no le preocupen ni al presidente Donald Trump ni a los votantes que culpan de sus problemas al comercio internacional.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ha hablado con el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, con quien Trump dice tener una cercanía mayor que con el “capitalista” Enrique Peña Nieto, para pedirle su intercesión para el logro de un acuerdo con Canadá. López Obrador ha aceptado, pero sin abandonar el convenio ya logrado entre México y Estados Unidos. El presidente electo de México está convencido de que es mejor tener un peor acuerdo con Washington que nada, porque nada podría llevar a una depreciación del peso mexicano, un aumento en las tasas de interés y quizá una nueva crisis económica. “No vamos a revisar lo acordado –ha declarado– porque no queremos poner en riesgo el futuro económico, la estabilidad financiera de nuestro país”.

¡Cómo ha cambiado el mundo! Un presidente republicano estadunidense promueve el proteccionismo, mientras que un nuevo presidente mexicano que viene de la izquierda nacionalista defiende las ventajas de preservar tanto libre comercio con Estados Unidos como se pueda.

Crecimiento

Hasta ahora la economía canadiense sigue creciendo a buen paso. Se espera que cierre 2018 con 2.3%, pero en buena medida remolcada por el 2.9 por ciento de Estados Unidos (Economist).
28 Septiembre 2018 02:09:00
Duarte culpable
Por supuesto que decepciona que Javier Duarte haya sido condenado a solo nueve años de cárcel por asociación delictuosa y operaciones con recursos de procedencia ilícita. La multa de 58,890.60 pesos parece, incluso, un insulto. Si se considera el tiempo que ya lleva en la cárcel, el exgobernador de Veracruz podría alcanzar la libertad provisional en apenas 3 años.

Duarte ha sido el rostro de la corrupción en México desde hace años. Las acusaciones por presuntos desvíos en su contra han alcanzado cifras de hasta 75 mil millones de pesos. La Procuraduría General de la República, sin embargo, solo acreditó el desvío de mil 650 millones de pesos y la propiedad por él o por prestanombres de 21 terrenos y otras 20 propiedades, que serán devueltos al erario.

Duarte consiguió la imposición de la pena mínima al declararse culpable en los términos que permite el nuevo sistema penal. Esta declaración formal, sin embargo, no quiere decir que él mismo se considere culpable. Ricardo Sánchez Reyes Retana, su abogado, ha señalado que el defendido se declaró culpable para lograr un procedimiento abreviado, sin el cual el juicio podría haberse prolongado durante años. No hay constancias en el expediente, afirma, que acrediten que “algún recurso proveniente del Gobierno del estado de Veracruz hubiera ingresado al patrimonio de Duarte de Ochoa de manera ilegal”.

El nuevo sistema penal acusatorio con el que se juzgó a Duarte está hecho para facilitar este resultado. El procedimiento abreviado implica un beneficio para el inculpado, al darle una sentencia más ligera, pero les ahorra a él y a la sociedad un juicio prolongado y costoso, durante el cual el acusado habría tenido que permanecer en la cárcel, aunque no hubiera sentencia definitiva en su contra. “La ley mandata beneficios –declaró el subprocurador Felipe de Jesús Muñoz Vázquez– y la ley no puede ser a modo”.

Los casos federales por operaciones con recursos de procedencia ilícita y asociación delictuosa, sin embargo, no son el final de los procesos contra Duarte y sus allegados. La Auditoría Superior de la Federación ha presentado un centenar de acusaciones por presunto peculado. También hay numerosas acusaciones promovidas por el actual Gobierno de Veracruz, que se ventilarán en el fuero estatal.

También a Elba Esther Gordillo, recordemos, se le acusó de operaciones con recursos de procedencia ilícita y asociación delictuosa, por las que quedó exonerada después de casi 5 años de proceso. La maestra, sin embargo, no enfrentó denuncias por peculado, que debió haber presentado el SNTE, mientras que Duarte sí las tiene.

Sin duda, las primeras sentencias contra Duarte tienen castigos decepcionantes, pero cuando menos el exgobernador ya no ha quedado oficialmente impune, como tantos otros políticos. Otras acusaciones pueden llevar a castigos más severos, pero los procesos serán prolongados. Si no nos gusta este sistema, tendremos que modificar las leyes. Lo que no podemos es tener unas leyes para algunos y otras distintas para los demás.

La corrupción es una de las principales preocupaciones de nuestro país y explica en buena medida el triunfo de Andrés Manuel López Obrador el 1 de julio. El nuevo sistema anticorrupción parece ser un avance importante para impedir casos como el de Duarte. Es importante, por lo tanto, que se complete el sistema y que se nombre al nuevo fiscal anticorrupción. Hasta ahora no ha habido prisa.

GUERREROS LIBRES

Un juez federal ha absuelto a ocho miembros de la banda Guerreros Unidos que confesaron su participación directa en la ejecución y quema de los normalistas de Ayotzinapa. La campaña del movimiento de Ayotzinapa está resultando, terrible y paradójicamente, en la liberación de los presuntos asesinos de los normalistas.
27 Septiembre 2018 04:00:00
El legado de Mao
El 1 de octubre de 1949 Mao Zedong (Mao Tse-tung en la vieja transliteración Wade-Giles) declaró la República Popular de China. Concluía así una guerra civil que empezó en la década de 1920, se interrumpió durante la Segunda Guerra Mundial mientras comunistas y nacionalistas se enfrentaban a los invasores japoneses, y se renovó después con enorme violencia hasta la victoria comunista y la salida de los nacionalistas de la China continental para refugiarse en la isla de Taiwán.

Mao encabezó desde entonces y hasta su muerte no solo un gobierno desastroso sino criminal. Su “gran salto hacia adelante”, de 1958 a 1961, fue un enorme retroceso que empobreció de manera brutal al país. Las políticas de colectivización del campo y las directrices que dictaba desde el aislamiento del poder produjeron un desplome de la producción de alimentos y llevaron a la muerte por hambre de 45 millones de chinos (Frank Dikötter, Mao’s Great Famine; Walker & Co., 2010). Su posterior revolución cultural, de 1966 a 1976, significó un golpe brutal a la cultura del país y llevó a la purga de millones de chinos por delitos como tener una educación formal.

La economía de China no empezó a despegar sino hasta después de la muerte de Mao en 1976, cuando Deng Xiaoping impulsó una política de apertura económica y reintrodujo el capitalismo con el argumento: “No importa que el gato sea blanco o negro, sino que sepa cazar ratones”. Deng, sin embargo, mantuvo el culto a la personalidad de Mao, quizá con la idea de que esto le permitiría controlar mejor el país, donde los fanáticos del ex “gran timonel”, entre ellos la propia viuda de Mao, Jiang Qing, seguían teniendo mucho poder, o quizá con el placer perverso de usar la imagen del fallecido líder comunista para impulsar el capitalismo.

Mao habría estado feliz, sin duda, con la continuación del culto a su personalidad. Era un hombre enamorado de sí mismo que dijo en una ocasión: “¿Qué hay de malo con el culto? La verdad está en nuestras manos, ¿por qué no habríamos de adorarla?”.

A Mao poco o nada le importaban las muertes provocadas por sus políticas. En una ocasión reflexionó sobre la posibilidad de una guerra entre países capitalistas y comunistas. “Imaginemos cuánta gente puede morir si estalla la guerra. Hay 2 mil 700 millones de personas en el mundo y se podría perder un tercio. Si fuera más alto, podría ser la mitad. Yo digo que, si lo peor llegara a ocurrir y muriera la mitad, todavía sobreviviría la mitad, pero el imperialismo sería borrado y todo el mundo sería socialista. Después de algunos años, otra vez habría 2 mil 700 millones de personas”.

Este 1 de octubre el Gobierno chino celebrará el 69º aniversario del triunfo de la Revolución comunista. Lo hará, como siempre, con homenajes a Mao. Hace ya mucho tiempo que las autoridades chinas abandonaron las políticas comunistas que causaron tanta muerte y sufrimiento, pero mantienen el autoritarismo político que también promovió Mao. Preservan de igual manera el culto a Mao, cuyo supuesto cuerpo embalsamado se exhibe en un mausoleo en la plaza de Tiananmen de Beijing.

La verdad, sin embargo, es que Mao fue un gobernante autoritario y genocida, que debe ser colocado en los libros de historia al lado de Adolf Hitler y Stalin. A pesar de eso se le sigue reverenciando tanto en China como en otros países. Los gobernantes chinos lo hacen porque saben que en algunos casos es conveniente mantener ciertos mitos históricos. Mucha otra gente en el mundo lo hace por ignorancia.

PANCHO VILLA

En Chihuahua, donde me encuentro, hay una actitud similar. Los registros históricos nos dicen que Francisco Villa fue un asaltante, asesino y violador, pero su nombre se preserva como el de uno de los grandes héroes del estado.
26 Septiembre 2018 04:00:00
Iguala, cuatro años
Es difícil pensar que un viernes en la noche hace cuatro años el presidente Enrique Peña Nieto decidió ordenar el secuestro de un grupo de normalistas de Ayotzinapa porque le estaban causando molestias a José Luis Abarca, presidente municipal perredista de Iguala.

Al mandatario se le pueden cuestionar muchas cosas. Quizá su lentitud de reacción, con la idea de que la investigación correspondía a las autoridades de Guerrero, o la falta de explicaciones claras de sus portavoces. El problema de fondo es que el Gobierno federal parece haber perdido el control de ciertas zonas del país ante el avance del crimen organizado. Entre los errores del Presidente, sin embargo, no parece estar el haber dado la orden de secuestrar a los estudiantes.

Las investigaciones de la PGR sugieren que los jóvenes fueron atacados y secuestrados por elementos de la Policía Municipal de Iguala y entregados a integrantes de Guerreros Unidos, un grupo de narcotraficantes que los ejecutaron y quemaron –o cuando menos a algunos– en el basurero municipal de Cocula. ¿Cuál habría sido el motivo? Los propios delincuentes detenidos han declarado que sus jefes pensaron que los jóvenes eran miembros de una organización rival, llamada Los Rojos.

El movimiento de Ayotzinapa –un grupo de activistas que ha reclutado a algunos padres de los normalistas desaparecidos y mantiene movilizaciones de tiempo completo– ha rechazado la investigación y sostiene que el responsable “fue el Estado”. Según su visión, el Gobierno secuestró a los normalistas y quizá los mantienen privados de la libertad en algún cuartel militar o en otro lugar no identificado.

Jesús Murillo Karam, procurador general en los primeros tiempos de la investigación, se refirió a las conclusiones de la PGR como la “verdad histórica”. Yo no creo en las verdades históricas, sino en las hipótesis sustentadas por pruebas. La información disponible sugiere que la versión de la PGR es sólida. La avalan no sólo declaraciones de los policías y los delincuentes, sino comunicaciones entre los participantes y testimonios de testigos. Unos mensajes de Blackberry de líderes de Guerreros Unidos surgidos en un juicio en Chicago confirman también esta hipótesis.

Esto no es aceptable para el movimiento y su intención de culpar al Estado. Por eso buscó el apoyo de un llamado Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), nombrado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que llegó a México con la consigna de avalar la tesis de Ayotzinapa. José Torero, uno de los integrantes del GIEI, sostuvo que era imposible quemar los cuerpos en el basurero; cuando un estudio de seis especialistas determinó que sí era posible, Torero fue el único que votó en contra.

La PGR afirma haber encontrado una bolsa con cenizas y restos humanos en el río San Juan. Dos normalistas fueron identificados entre estos restos en estudios genéticos realizados en Austria. El movimiento argumenta que la bolsa y los restos fueron plantados por la PGR.

Reitero que no puede haber una verdad histórica. Si hay información contraria a una hipótesis, ya sea la que sostiene la PGR o la de Ayotzinapa, debe ser modificada. Hasta este momento la visión de la PGR parece tener más sustento que la de quienes buscan demostrar que el Estado mandó secuestrar a los normalistas y los mantiene presos en alguna mazmorra militar; pero como no es políticamente correcta, no prevalecerá.

Dejar de trabajar

La enorme mayoría de los campesinos de nuestro país no tienen la posibilidad de dejar de trabajar durante cuatro años para unirse a un movimiento político de tiempo completo. Quienes participan en el movimiento de Ayotzinapa, sí lo han podido hacer. Al parecer, alguien les está pagando un sueldo.
25 Septiembre 2018 04:00:00
Producir y no soñar
Andrés Manuel López Obrador ha señalado su intención de subir la producción petrolera de nuestro país, pero para eso es importante que no se establezcan nuevos obstáculos a la actividad.

“Nosotros lo que queremos es llegar a fines de sexenio a una producción de cuando menos 2.6 millones de barriles al día”, dijo el presidente electo el pasado 8 de septiembre en Tabasco. La producción de petróleo crudo en los siete primeros meses de 2018 fue de 1.9 millones de barriles diarios, por lo que la meta de López Obrador implicaría subir la producción 37% para 2024. La meta de 2.6 millones de barriles nos regresaría a un nivel apenas superior a los 2.5 millones de fin del sexenio de Felipe Calderón y sería todavía muy inferior a la producción de 3.4 millones de 2004.

La necesidad de subir la producción de petróleo es la razón por la que López Obrador ha decidido mantener la apertura a la inversión privada en petróleo, a pesar de sus cuestionamientos a la reforma energética. Si se cancelan estas inversiones privadas no hay duda de que no se logrará la meta.

La inversión privada, sin embargo, no es suficiente. Es importante también recurrir a nuevas tecnologías; y la fractura hidráulica, o fracking, es la que ofrece mejores perspectivas en este momento. El problema es que López Obrador y otros políticos se niegan a considerar siquiera la posibilidad. “No vamos a usar ese método ya para extraer petróleo”, dijo el presidente electo el 31 de julio. Ricardo Monreal, coordinador de Morena en el Senado, ha dicho que se va a revisar a fondo la práctica del fracking por sus supuestos daños ambientales. Movimiento Ciudadano ha propuesto una prohibición a la tecnología en el Artículo 27 de la Constitución.

Estos políticos se han dejado engañar por la publicidad negativa de algunos grupos de interés. Toda producción de petróleo conlleva riesgos ambientales, pero los mayores no son en la fractura hidráulica sino en la perforación de aguas profundas, que sí está manteniendo el nuevo gobierno. El mayor derrame petrolero en la historia fue el de la plataforma Deepwater Horizon de BP en 2010, cuando 779 mil toneladas de petróleo crudo fueron vertidas en las aguas del golfo de México. Ha habido algunos registros de contaminación de gas metano de acuíferos por producción de fracking, pero son pocos y aislados. Ninguno se aproxima ni remotamente a los daños generados por los derrames petroleros. Una de las razones es que los pozos de fractura hidráulica son mucho más pequeños; la otra, es que la tecnología ha mejorado de forma importante.

La producción petrolera de Estados Unidos aumentó de 5 millones de barriles diarios en 2008 a 9.3 millones en 2017. La razón es la producción por fractura hidráulica. En 2016, de los 977 mil pozos en Estados Unidos, 670 mil eran ya de fracking, sin que haya reportes de problemas ambientales significativos. En México, fuera de unos cuantos pozos experimentales, no hay producción con esta tecnología.

México puede ser un importante productor de petróleo por fractura hidráulica. La cuenca de Burgos de Coahuila tiene la misma estructura geológica que el sur de Texas, donde los campos de Eagle Ford se cuentan entre los principales productores de Estados Unidos. Pero si los políticos deciden prohibir la tecnología, a pesar de que implica menores riesgos ambientales que la extracción marina, tendremos que seguir perdiendo terreno.

Gas por fracking

La producción de gas natural, un combustible más limpio que el petróleo, requiere también del fracking. Si no aplicamos la tecnología, estaremos condenados a seguir importando este combustible de Estados Unidos, donde esta técnica se usa sin más restricción que la aplicación de buenas prácticas ambientales.
24 Septiembre 2018 04:00:00
Ver lo que se siente
Una de las promesas de Andrés Manuel López Obrador como candidato fue eliminar los seguros de gastos médicos privados de altos funcionarios y legisladores. No hay nada más irritante para los ciudadanos que enfrentar las deficiencias de la salud pública cuando los políticos se atienden en los más caros hospitales privados.

López Obrador presentó su propuesta con ánimo vengativo: “Va a haber austeridad republicana –dijo el 2 de mayo–. Por eso vamos a ahorrar. No va a haber atención médica privada para los altos funcionarios públicos. Se gastan 5 mil millones de pesos al año nada más en atención médica privada para la burocracia dorada. Eso va a terminar, van a ir al ISSSTE, van a ir al Seguro, van a ir al Seguro Popular, para que vean que lo que se siente”.

Quizá por ese ánimo, hubo una lluvia de cuestionamientos a López Obrador cuando se supo que su hijo de 11 años fue llevado la semana pasada por su madre, Beatriz Gutiérrez Müller, a un hospital privado después de sufrir una fractura mientras jugaba en un parque. El propio López Obrador se encontraba de gira.

Es lógico que Gutiérrez Müller haya llevado a su hijo a Médica Sur. El hospital se encontraba cerca del parque, aun cuando también estaba próxima la zona de hospitales públicos de Tlalpan. La madre sabía que en el hospital privado tendría un servicio rápido y eficiente, mientras que en muchos nosocomios públicos se vive una situación de saturación. Cuando una madre escucha el llanto de su hijo fracturado, no hay consideración política que valga.

Para muchos, lo relevante fue que la esposa del presidente electo no llevó al pequeño a un hospital público para “ver lo que se siente”. El propio López Obrador tampoco acudió a un hospital público, sino a Médica Sur, cuando sufrió un infarto en 2013. En ambos casos los López Obrador pagaron de su bolsillo. Lo importante, sin embargo, no es castigar a los funcionarios para que vean lo que se siente, sino tener mejores hospitales públicos.

Nuestros hospitales públicos cuentan con grandes médicos. En el IMSS, el ISSSTE y los institutos nacionales de salud colaboran las mayores eminencias de México. Los médicos del Rubén Leñero, Xoco o el Gea González tratan cientos de casos cada día y con una impresionante habilidad. El hijo del presidente electo habría tenido en ellos un tratamiento excelente para su fractura. Los problemas del sistema de salud pública son, sobre todo, la saturación, la falta de recursos y la burocratización. Un paciente no sabe cuánto esperará para que se le trate.

Santiago Levy, director general del IMSS de 2000 al 2005 y hoy vicepresidente del BID, ha propuesto financiar los servicios médicos públicos con un IVA generalizado para no depender de cuotas al trabajo que castigan el empleo formal. Canadá, por otra parte, tiene un sistema de salud universal pagado en un 70% por fondos públicos, pero proporcionado por médicos privados y hospitales que operan como empresas independientes; el sistema parece más eficiente que los servicios completamente públicos, como el mexicano, o el seguro privado estadunidense.

Obligar a los altos funcionarios a acudir a servicios médicos deficientes para que vean lo que se siente me parece una pésima política pública, sobre todo cuando quien la lanza no acude a esos servicios públicos. Más que castigar a los funcionarios, hay que mejorar los servicios para todos.

Al IMSS

Cuando José Antonio González Anaya era director general del IMSS sufrió un accidente de bicicleta en Ixtapa, pero no acudió a una clínica privada sino a la del Seguro. En un principio no lo querían atender porque no llevaba su credencial y él no se quería identificar como director. Después el servicio fue bueno.
21 Septiembre 2018 04:00:00
Varado como Obama
Andrés Manuel López Obrador y su séquito quedaron varados 5 horas el miércoles en el aeropuerto de Huatulco. Su salida en VivaAerobús estaba programada para las 17:20, pero una fuerte tormenta y la saturación de tránsito aéreo en la Ciudad de México la demoraron 5 horas.

“No por esto voy a cambiar de opinión –dijo el presidente electo–. No me voy a subir al avión presidencial. Me daría pena, se me caería la cara de vergüenza de subirme a un avión lujoso en un país con tanta pobreza”.

Efectivamente, López Obrador ya no puede echarse para atrás. El rechazo al avión presidencial que no tiene ni Obama fue una parte relevante, aunque mentirosa, de su campaña. Si bien los dos aviones de Obama eran mejores que el mexicano, Andrés Manuel logró promover su imagen de honestidad personal. El golpe político que sufriría en caso de usar el avión ahora sería brutal.

Nunca he estado en el nuevo TP–01, por lo que no sé si sea tan “lujoso” que resulte inaceptable “en un país con tanta pobreza”, pero quienes sí han viajado en él me dicen que no es diferente de cualquier avión presidencial o, si acaso, resulta más modesto que otros.

El Embraer del presidente venezolano Nicolás Maduro, decorado por su esposa Cilia Flores, sí es digno de un jeque árabe. Cuenta con acabados de caoba y oro, 32 asientos de cuero con controles de temperatura individualizados, una ducha tipo spa con siete niveles de agua para masaje, dos habitaciones con cama King, dos cocinas, 12 televisores y wifi disponible en vuelo y en cualquier país. La decoración de la recámara presidencial la hizo Gucci (peru.com).

López Obrador tiene una visión muy tabasqueña del tiempo y no le preocupa quedarse varado en un aeropuerto. Cuando Adriana Pérez Cañedo le preguntó en una reunión de la American Chamber en abril qué pasaría si se retrasa un vuelo y no puede llegar a la Asamblea General de las Naciones Unidas, su respuesta fue muy sencilla: “Pues ya no llegué”.

Hay quien ve las cosas de otra manera. Virtualmente, todos los presidentes o primeros ministros cuentan con su propio avión o tienen acceso a uno de la fuerza aérea de su país. José Mújica, el ex presidente de Uruguay, famoso por su austeridad personal, se negó a adquirir uno a pesar de que el Congreso había aprobado la compra, pero pedía “aventón” a otros mandatarios, cargando el costo a los contribuyentes de otros países, como ocurrió en enero del 2013 cuando el presidente Enrique Peña Nieto lo trasladó de Santiago de Chile a Montevideo. Después de que Mújica dejó el mando, su sucesor, Tabaré Vázquez, también de izquierda, compró el necesario avión, un modesto C–29 Hawker, multipropósito, que puede usarse para varios objetivos y no solo para trasladar al Presidente.

Yo tengo la impresión de que la labor de un presidente es importante. No me siento tan cómodo con un mandatario que se queda varado en un aeropuerto 5 horas o que no llega a una reunión internacional. Me preocupa, también, que esté incomunicado mientras vuela en aviones comerciales, cuando puede haber una crisis nacional. Supongo que a él no lo afectará la sobreventa, tan usual en las aerolíneas, y es muy posible que a sus vuelos se les dé prioridad. De hecho, por protocolo los vuelos con un Mandatario reciben prioridad en las operaciones de los aeropuertos. Pero esto no resuelve los problemas de fondo.

López Obrador ya no se puede echar para atrás por razones políticas. Lo lamento por el país. Supongo que su sucesor tendrá que comprar un nuevo avión presidencial.

AVIÓN CON AMLO

“Yo no quiero subirme en un avión en que vaya AMLO –me dice Bertha Pantoja, investigadora–. Además de aguantar al séquito, es un peligro para el resto de los pasajeros. Aunque él ame a todo el pueblo bueno, no todos lo aman”.
20 Septiembre 2018 04:07:00
Razones del aeropuerto
A veces se olvidan las razones por las que estamos construyendo un nuevo aeropuerto. La primera es que el actual no solo está saturado, sino rebasado; fue diseñado para manejar 32 millones de pasajeros al año, pero en 2017 registró 44 millones y este 2018 alcanzará 48 millones. La segunda es que un nuevo aeropuerto con mayor capacidad puede convertirse en un hub internacional, un centro de conexiones que aumente la competitividad de la industria aeronáutica nacional y del país en general. Esto significaría la creación de miles de empleos, no solo en el aeropuerto, sino también en las aerolíneas y otros campos de actividad.

El aeropuerto de Texcoco cumple ampliamente con el objetivo de ampliar la capacidad. En su primera etapa podría manejar 70 millones de pasajeros. Cuando esté completamente desarrollado, llegará a 125 millones. Llenará las necesidades previsibles de la industria aeronáutica durante buena parte de este siglo 21.

¿Y la combinación de Santa Lucía con el actual aeropuerto de la Ciudad de México? No sabemos. La corporación Mitre ha señalado que habría interferencias en las rutas de vuelo, pero no queda claro qué tan graves serían. He escuchado opiniones que señalan que la suma de los dos aeropuertos no podría manejar ni siquiera los 32 millones de pasajeros para los que está diseñado el AICM; estaríamos invirtiendo en un nuevo aeropuerto para disminuir la capacidad total. Otros afirman que la capacidad combinada sí sería superior a la actual, aunque no por mucho. Habrá que esperar al estudio que el futuro secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, ha pedido a la Organización de Aviación Civil Internacional.

El objetivo que no puede cumplir el uso conjunto de dos aeropuertos es el de conectividad. Será difícil que un pasajero de Torreón o Guatemala vuele al actual AICM para tomar un autobús que lo lleve a Santa Lucía, en dos o más horas, y tome después un vuelo a Nueva York o París. Las conexiones se harán a través de Houston, Miami o Panamá, pero no de un sistema de aeropuertos sin conectividad.

Los centros de conexiones son un excelente negocio. Por eso los aeropuertos de Heathrow en Londres, Schiphol en Amsterdam, Charles de Gaulle en París o Francfort se pelean el privilegio de manejar los vuelos de conexión que pasan por Europa. En Panamá, el aeropuerto internacional de Tocumen registró 15.6 millones de pasajeros en 2017, casi cuatro veces la población total del país de 4 millones, y busca ampliar el número a 25 millones con una ampliación ya en proceso. La conectividad que ofrece Tocumen ha permitido que Copa Airlines, la aerolínea panameña, haya transportado 13.5 millones de pasajeros en 2017, un crecimiento de 7.1% sobre el año anterior, con 100 aviones y 8 mil 69 empleados, cifras impresionantes para una aerolínea de un país tan pequeño como Panamá.

El aeropuerto de Texcoco ofrecería la conectividad que permitiría detonar un aumento significativo del tráfico aéreo con la creación de empleos en tierra y en las aerolíneas. Tener dos aeropuertos eliminaría la posibilidad de generar un hub, lo que significaría una pérdida importante de conectividad, competitividad y generación de nuevos empleos. No se está discutiendo la simple ubicación de un aeropuerto, sino la eliminación de un cuello de botella para el desarrollo del país. La decisión no solo afectará a quienes vuelan, sino a toda la economía.

SOLO INDÍGENAS

La Organización Pueblos Unidos contra el Nuevo Aeropuerto sí quiere una consulta, pero no con toda la población. César Sandino Rivero dice que solo deben ser consultadas las comunidades indígenas. Tenemos leyes, dice, que dan derecho a la consulta solo a los pueblos originarios.
19 Septiembre 2018 04:00:00
La gran recesión
La quiebra de Lehman Brothers, el 15 de septiembre de 2008, marcó el inicio de lo que se ha llamado la gran recesión. Se ha dicho que fue la crisis que nadie previó; pero, si bien es verdad que muy pocos lo hicieron, el economista neerlandés Dirk Bezemer señala, en No One Saw This Coming, que 12 individuos (académicos, asesores gubernamentales, consultores, comentaristas bursátiles y un estudiante de postgrado) previeron la recesión e identificaron que sería provocada por una crisis en el sector de la vivienda. Entre ellos se contaban los economistas Nouriel Roubini, Peter Schiff y Robert Shiller.

Algunos políticos y comentaristas han tratado de hacer de la gran recesión una lección ideológica. Dicen que la crisis demostró los males del capitalismo, la desregulación bancaria y la globalización financiera. Ignoran que la crisis surgió de una mala política pública del Gobierno de George W. Bush en los Estados Unidos, que utilizó a dos bancos paraestatales, Fannie Mae y Freddie Mack, para promover créditos hipotecarios. El desplome de las hipotecas basura, sub-prime mortgages, muestra no una falla del sistema de libre empresa, sino más bien el daño que pueden ocasionar a un mercado las malas decisiones de un gobernante.

Bush estaba convencido de que para volver conservadora a la población estadunidense era importante que todas las familias tuvieran casa propia. Por eso inyectó una enorme cantidad de recursos gubernamentales a préstamos hipotecarios. La presión política para dar estos créditos era tan fuerte que no importaba si las familias no tenían empleo, ingresos o activos.

La burbuja creada por esta inyección artificial de dinero al mercado inmobiliario tenía que estallar tarde o temprano. Pero hubo otros factores en la crisis. Uno de ellos fue la política monetaria expansiva que la Reserva Federal mantuvo desde los años 90, con la idea de que así podía evitar las recesiones de forma definitiva. Economistas como John Quiggin y Ben Bernanke afirmaron, en efecto, que la “gran moderación” era prueba de que con políticas financieras intervencionistas los bancos centrales podían eliminar las recesiones. No sorprende que no hayan previsto la crisis de 2008. La política expansiva de los banqueros centrales infló la burbuja e hizo que la ruptura se hiciera más violenta.

La crisis se expandió a todo el mundo, en parte porque muchos de los créditos impagables fueron ocultados en paquetes de bonos hipotecarios que daban rendimientos muy altos y parecían sumamente atractivos en un ambiente de bajas tasas de interés. Al final resultaron tóxicos. Los políticos se equivocaron tanto como los financieros.

El 1 de septiembre de 2008, el actual presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, declaró: “No veo los riesgos de una verdadera recesión europea”. La recesión tuvo lugar, sin embargo, tanto por contagio de la crisis estadunidense como por problemas internos, como una burbuja inmobiliaria en España y un excesivo déficit de presupuesto en Grecia.

La historia económica sugiere que las recesiones son inevitables, ya que forman parte de los ciclos económicos.

Son tan indispensables en estos ciclos como las fases de crecimiento. Como las bancarrotas, son dolorosas, pero necesarias para la depuración y renovación de los mercados.

La gran recesión fue consecuencia de malas políticas públicas: créditos impulsados desde el Gobierno y el intento de lograr una gran moderación imposible de mantener. Preocupa que las lecciones no se han aprendido.

POR APRENDER

Por un tiempo pareció que los sismos de 1985 nos habían dado las lecciones que necesitábamos para construir mejor. Los de 2017, con su nuevo saldo mortal, ratificaron que aún nos falta mucho por aprender.
18 Septiembre 2018 04:00:00
País en bancarrota
Andrés Manuel López Obrador cambió de opinión en un tiempo muy corto. Apenas el 4 de septiembre declaró en Monterrey: “Hay problemas, es público, es notorio de que hay una crisis en el país, pero no hay crisis política, no tenemos una crisis financiera; no está sucediendo lo que desgraciadamente está sucediendo en Argentina”.

En cambio, este 16 de septiembre en Nayarit afirmó: “Lleva 30 años en bancarrota el país desde que se está aplicando la política neoliberal. Estamos produciendo petróleo como hace 40 años. En pobreza, hay muchos más pobres que antes. En inseguridad, está peor: 80 homicidios diarios”.

¿Está México en bancarrota? No lo parece. El crecimiento económico del país en este 2018 será de alrededor de 2 por ciento. ¿Escaso? Sí. ¿Crítico? No. Simplemente señala que Enrique Peña Nieto no pudo romper el techo de crecimiento que durante décadas ha tenido la economía.

Muchas de las reformas, me parece, han sido positivas, pero tardarán en promover un mayor crecimiento. Es significativo que fuera de la reforma educativa, que rechaza por razones políticas, López Obrador se ha comprometido a mantener las demás, empezando por la energética. Alfonso Romo, futuro jefe de la Oficina de la Presidencia, ha dicho que continuarán las licitaciones de campos petroleros a empresas privadas.

En 2004 la producción de petróleo fue de 3.4 millones de barriles diarios, mientras que en este 2018 ha registrado apenas 2.1 millones. ¿Por qué cayó? El enorme yacimiento de Cantarell ha venido declinando en tanto que no ha habido suficiente inversión productiva. La reforma energética busca aumentar esa inversión, al permitir la del sector privado, pero los campos tardan muchos años en desarrollarse. Solo se han licitado, sin embargo, campos en el mar, cuando el gran avance en la producción petrolera en los últimos años en Estados Unidos ha sido en tierra, en roca de esquistos que han producido petróleo por el método de fractura hidráulica que en México no se ha empezado a usar y que sería quizá la mejor manera de regresar a los niveles de producción del pasado.

Otras reformas han funcionado bien. La financiera ha hecho que el crédito al sector privado crezca de cuatro a cinco veces más que la economía. La laboral ha generado un número mayor de empleos formales. La de telecomunicaciones ha permitido también una expansión del sector. La reforma fiscal significó un golpe a los causantes cautivos, pero le dio más dinero al Gobierno para enfrentar la caída de los ingresos petroleros.

En cuanto a la inseguridad, está en los niveles más altos de las últimas décadas. Sin embargo, las cifras de homicidios siguen siendo inferiores a las de los años cuarenta, cincuenta y sesenta, cuando gobernaba el viejo PRI, mucho antes de lo que López Obrador llama “la política neoliberal”.

México no está en bancarrota. Los bonos de deuda mexicana siguen manteniendo el grado de inversión de las calificadoras internacionales. Otros países de Latinoamérica, en cambio, sí están en bancarrota. En Venezuela la economía se ha contraído en casi 50% en los últimos tres años y su inflación puede alcanzar un millón por ciento en este 2018. Argentina ha sufrido una fuerte devaluación este año y ha tenido que recurrir a medidas de emergencia.

López Obrador está heredando un país con muchos retos, pero no en bancarrota. Es un país que, si se maneja con honestidad y eficiencia, podría despegar.

DIFICULTADES EN CDMX

No solo Andrés Manuel. Ayer Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno electa de la Ciudad de México, la más rica del país, afirmó que recibe una entidad con “muchas dificultades económicas”. Supongo que es la forma de curarse en salud.
17 Septiembre 2018 04:00:00
Cura sanguinario
Miguel Hidalgo comandaba un ejército irregular de unas 20 mil personas cuando llegó a Guanajuato el 28 de septiembre de 1810. El intendente Juan Antonio Riaño, gobernante ilustrado y amigo del propio Hidalgo, se negó a rendir la plaza. Unos 300 españoles y criollos se refugiaron, con la escasa guardia de la ciudad, en la alhóndiga de Granaditas, una bodega de granos. La puerta fue quemada (aunque no por El Pípila, quien probablemente no existió) y de inmediato se desató una matanza indiscriminada. Hombres y mujeres fueron degollados en un frenesí de sangre; un niño fue lanzado desde un tercer piso para estrellarse en el patio. Guanajuato sufrió pillajes y desmanes durante 3 días.

La matanza y el saqueo provocaron las primeras diferencias entre Hidalgo e Ignacio Allende, quien, horrorizado, responsabilizó al cura de no haber hecho nada para detener los desmanes. Algunos han querido justificar la matanza por el calor del combate, pero semanas después en Valladolid, sin mediar hostilidades, las tropas de Hidalgo asesinaron a unos 40 miembros de familias españolas.

Hidalgo tomó también de manera pacífica Guadalajara y, sin embargo, del 12 de diciembre de 1810 al 13 de enero de 1811, cientos de civiles españoles fueron ejecutados. Se habían rendido sin luchar e Hidalgo había prometido respetarlos, pero cada noche, entre 30 y 50 eran llevados a un campo cercano a Guadalajara, donde bajo el mando de Agustín Marroquín, “capitán de bandoleros, torero y amigo personal del cura”, se les mataba “como toros en corrida” (Isabel Revuelta).

“Los ejecutados de Guadalajara ascenderían a 350”, declaró Hidalgo. Cuando en el juicio tras su captura se le preguntó por qué no los había procesado, respondió: “Es cierto que a ninguno de los que se mataron se les formó proceso, ni habría a sobre por qué, porque bien se conocía que estaban inocentes”.

Hidalgo tenía un gran carisma que le permitió convertir una masa desorganizada de 600 que asistieron al grito de Dolores en un ejército de casi 100 mil. Era, sin embargo, un pésimo militar.

Sus pocas victorias fueron pírricas. Miles de insurgentes murieron en el asalto a la alhóndiga con 300 defensores. En la batalla del Monte de las Cruces, el 30 de octubre de 1810, alrededor de 80 mil insurgentes obligaron al repliegue de un contingente realista de 5 mil, pero los rebeldes sufrieron decenas de miles de bajas entre muertos, heridos y desertores. Quizá esto decidió a Hidalgo de no seguir a México, que estaba sin protección.

Allende llamó desde entonces a Hidalgo “el cura bribón” o incluso el “cabrón del cura”. Era tanto el daño que le ocasionaba al movimiento, que consideró envenenarlo. Pero después de que los rebeldes fueron derrotados el 17 de enero de 1811 en puente de Calderón por un pequeño contingente realista, los jefes insurgentes lo despojaron del mando en la hacienda de San Blas, en Pabellón, Aguascalientes. La rebelión ya estaba derrotada.

Hidalgo se dejó cegar por la soberbia y la crueldad. Si bien se le nombró generalísimo cuando se le dio el mando insurgente, él mismo se hacía llamar “su alteza serenísima”. Sus matanzas no solo fueron deplorables en lo moral, sino que despojaron al movimiento del importante respaldo de la clase criolla que simpatizaba con la independencia. A Hidalgo se le debe atribuir el fracaso inicial de la guerra de Independencia, que solo se consumaría una década después con Agustín de Iturbide.

CHIVO EXPIATORIO

Dice López Obrador que Rosario Robles es un chivo expiatorio. No lo sé. Lo importante es profundizar las investigaciones y castigar a quien ordenó, solapó o se benefició de la entrega de cientos de millones de pesos a empresas fantasma.
14 Septiembre 2018 04:00:00
Abrirse al mundo
Después de un período en el que los gobernantes globalizadores tuvieron un éxito muy importante, en que estadistas de la talla de Bill Clinton, Tony Blair o Felipe González afirmaban que la mejor forma de construir prosperidad era integrar las economías de sus naciones al mundo, hemos visto en los últimos tiempos un renacimiento de las posiciones nacionalistas. Los políticos se han dado cuenta nuevamente que el odio y el temor a los extranjeros ofrecen una enorme rentabilidad política.

En las elecciones de Suecia del pasado 9 de septiembre Demócratas de Suecia, un partido opuesto a la inmigración y a la permanencia de su país en la Unión Europea, tuvo avances significativos. En Francia el Frente Nacional ha logrado un porcentaje importante del voto desde hace décadas. Los nacionalistas catalanes han llegado al poder gracias a sus promesas de independencia de España. Donald Trump llegó al poder en Estados Unidos con una propuesta resumida en la frase “America First”. Andrés Manuel López Obrador ha prometido políticas nacionalistas para lograr la autosuficiencia en algunos productos agrícolas y en gasolina.

El nacionalismo se asienta sobre uno de los instintos más fuertes del género humano. Somos animales gregarios, necesitamos de otros para sobrevivir, pero desde los primeros tiempos constituimos grupos que luchaban contra otros para tener acceso a recursos escasos. Los grupos muy pequeños, como clanes y tribus, fueron reemplazados con el tiempo por ciudades y posteriormente por naciones y países, pero el instinto de rechazo al extraño se mantuvo siempre.

El nacionalismo de los otros nos resulta odioso, pero el nuestro nos parece natural. Los mexicanos cuestionamos el rechazo de Trump a los mexicanos, que fue uno de los factores más importantes en su triunfo electoral de 2016, pero al mismo tiempo rechazamos a los gringos, argentinos, colombianos o guatemaltecos que han llegado a nuestro país.

En Estados Unidos los ciudadanos pueden argumentar que el número de personas nacidas en el exterior es muy alto. La cifra llegó a 13.7% de la población en 2017, lo cual equivale a 44.5 millones de personas. En México, sin embargo, la situación es muy distinta. Si bien se calcula que 12 millones de mexicanos viven en el exterior, en México residen menos de un millón de extranjeros. Esto se debe en buena medida a que nuestro país tiene reglas migratorias mucho más restrictivas que las estadunidenses, a pesar de lo mucho que nos quejamos del trato a los mexicanos en Estados Unidos.

El nacionalismo consigue votos, pero empobrece. La migración ha sido en buena medida responsable del desarrollo de la Unión Americana. En México los grupos de inmigrantes del siglo 20, como los españoles, los judíos y los libaneses, han fortalecido la vida intelectual y económica de nuestro país. Los guatemaltecos han ayudado a recoger cosechas y hacer trabajos importantes en Chiapas. Aun así, los ánimos de rechazo a los extranjeros se fortalecen. El prejuicio puede más que el beneficio a la sociedad.

López Obrador, como Trump, se ha preciado siempre de ser nacionalista. Quizá por eso Trump ha dicho que le cae mejor, al contrario del “capitalista” Peña Nieto. Pero si Andrés Manuel quiere construir un país más próspero, y no sólo agradarle a Trump, deberá entender que las naciones que más se han desarrollado son las que han hecho a un lado el nacionalismo y se han abierto al mundo.

PARA DEPORTAR

Trump ha pedido al Congreso de Estados Unidos que apruebe un monto de 20 millones de dólares de ayuda exterior al Gobierno de México para financiar las deportaciones de centroamericanos de nuestro país. No hay indicación de si estos recursos fueron acordados previamente con el gobierno mexicano.
13 Septiembre 2018 04:02:00
Cuadrar las cifras
¿Lo bueno de Andrés Manuel López Obrador? Sin duda, su honestidad personal, especialmente en un país en que la Sedesol y la Sedatu pueden entregar 700 millones de pesos en costales de efectivo a empresas fantasma. ¿Lo malo de López Obrador? Sus cifras que no cuadran. Ayer, el diputado de Morena Manuel Rodríguez González describía una iniciativa de “ley de austeridad republicana” que logrará ahorros por “450 mil millones de pesos” con los recortes a sueldos, prestaciones y gastos de los altos funcionarios. Es una cifra enorme, de 8.6% de los 5.2 billones de gasto presupuestados en 2018.

El problema es que, según Hacienda, los salarios de todos los altos funcionarios, de director de área a presidente, suman apenas unos 5 mil millones de pesos. Ningún recorte que no toque a los trabajadores de base y a muchos programas gubernamentales se acercará a la meta.

Las propuestas del presidente electo, sin embargo, no sugieren una disminución sino más bien un aumento del gasto. Tan solo la dispersión de dependencias gubernamentales en el país tendrá un costo conservador de 125 mil a 135 mil millones de pesos. Además, el Gobierno ha ofrecido una amplia serie de nuevos subsidios que representan cientos de miles de millones de pesos al año.

Tampoco cuadran las cifras del Nuevo Aeropuerto de México, para el que López Obrador ha pedido un debate que de-semboque en una consulta popular. Un buen debate, sin embargo, requiere información precisa. El próximo secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, ha afirmado que el avance del aeropuerto de Texcoco es de solo 20%, pero el director del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, Federico Patiño, dice que, a julio pasado, el avance era de 31.5% y señala toda una serie de indicadores técnicos que así lo señalan. Yo no soy un especialista, pero sería importante cuadrar las cifras.

Lo mismo pasa con el nuevo aeropuerto de Santa Lucía. Nos dijeron que sería una ganga de apenas 70 mil millones de pesos, contra más de 200 mil millones del nuevo aeropuerto. Pero al parecer la cifra es falsa. Si bien el Gobierno entrante no ha proporcionado información detallada sobre el proyecto, el Colegio de Ingenieros Civiles ha señalado que, considerando simplemente los metros cuadrados de construcción con el presupuesto más bajo posible, el costo sería de 217 mil millones de pesos.

Esta cifra no considera las vías de acceso, que tendrían una factura adicional de 63 mil millones de pesos. Otros rubros podrían elevar el proyecto a 385 mil millones de pesos. El mismo Colegio de Ingenieros Civiles, por otra parte, considera que el nuevo aeropuerto de Texcoco costaría 232 mil millones de pesos y no los 285 mil millones calculados hasta el momento.

Está ahí también el caso de la nueva refinería de Dos Bocas. Rocío Nahle, la futura secretaria de Energía, dice que costará 6 mil millones de dólares. Cuando algunos especialistas han señalado que, debido a que sería una refinería de crudo pesado, el costo sería más bien de 20 mil millones de dólares, la respuesta ha sido que quizá le costaría 20 mil millones a Peña Nieto, pero serán solo 6 mil millones con Andrés Manuel. No es un argumento convincente.

Es positivo que esté a punto de comenzar un Gobierno con un presidente honesto en un momento en que el país se despierta todos los días con información sobre presuntos actos de corrupción. Pero yo me sentiría más tranquilo si sus cifras cuadraran mejor. La corrupción tiene un costo importante, los errores de cálculo también.

EN COSTALES

No sé qué me preocupa más: que Rosario Robles haya ordenado entregar 700 millones de pesos en costales de efectivo a empresas fantasma o que no se haya dado cuenta.
12 Septiembre 2018 04:01:00
Publicidad oficial
No es un secreto que La Jornada está enfrentando problemas financieros. Este 10 de septiembre publicó un editorial de primera plana, Una Sentencia Irracional, en que cuestionaba a los magistrados que ordenaron la restitución del contrato colectivo del periódico, con “prestaciones mucho más amplias de las que establece la Ley Federal del Trabajo”, a pesar de que esto hace “inviable el sostenimiento de La Jornada”.

Tampoco es un secreto que ese diario, que durante largo tiempo ha expresado los puntos de vista de la izquierda y en particular de Andrés Manuel López Obrador, ha recibido un apoyo especial del Gobierno de Enrique Peña Nieto. Ese mismo 10 de septiembre el periódico llevaba tres anuncios de página completa del Gobierno federal (SCT, Servicio Geológico Mexicano y Semarnat), dos “robaplanas” (casi la página completa, de la Secretaría del Trabajo y Bancomext), otro robaplanas del Gobierno priista de Hidalgo y un cuarto de plana del de Colima.

No sorprende que el periódico haya tenido una actitud benigna hacia el gobierno priista en los últimos años.

La asignación de publicidad gubernamental se maneja con criterios políticos.

El pasado 7 de septiembre, el periódico El Heraldo, de reciente creación y escasa circulación, tenía cinco planas de publicidad gubernamental; el Reforma (aclaro interés, yo colaboro con este periódico), ninguna.

Los recuentos físicos de las planas de publicidad gubernamental en periódicos revelan compras muy sesgadas.

Entre enero y agosto de este 2018, El Universal tenía 683; Excélsior, 669; Milenio, 343; Récord, 247, y Reforma, 65. En los 12 meses de 2017 El Universal acumulaba 905; Excélsior, 715; Milenio, 436, y Reforma, 162.

El gasto de publicidad oficial del Gobierno de Peña Nieto se duplicó de 5 mil 736 millones de pesos en 2013 a 10 mil 310 millones en 2017. Este monto fue siempre mayor a lo presupuestado, que en 2017 fue de apenas 3 mil 268 millones de pesos. Los gobiernos estatales gastaron otros 9 mil 529 millones en 2016 (María Amparo Casar y Luis Carlos Ugalde, Dinero bajo la Mesa, Mexicanos contra la Corrupción e Integralia, 2018).

La mayor parte de la publicidad oficial se va a las televisoras; en 2016, Televisa recibió 18.75% y TV Azteca (con la que también colaboro) 10.67 por ciento. Excélsior obtuvo 3.6%, Starcom Worldwide, Inc. (Promotour), 3.32; Radio Fórmula, 2.52; Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, 2.35; Starcom Worldwide (que se registra por separado), 2.05; Estudios Churubusco, 1.97, y Organización Editorial Mexicana (El Sol de México), 1.78.

En internet, SDP Noticias recibió 22.8 millones de pesos; laprimeraplana.com.mx, 14.5 millones; culturacolectiva.com, 11.4 millones; oscarmariobeteta.com, 10.6 millones, y laotraopinion,com.mx (Ricardo Alemán), 5.9 millones. El portal lopezdoriga.com obtuvo 9.7 millones a través de una empresa y 4 millones por otra.

El presidente electo López Obrador ha prometido disminuir la publicidad gubernamental en 50%, pero no ha indicado que vaya a cambiar la forma discrecional de asignarla. Mi posición personal es que debe eliminarse toda; el Gobierno puede difundir los mensajes necesarios a través de comunicados y de sus portales de internet. Si se mantiene el gasto, sin embargo, los criterios de asignación deben racionalizarse y transparentarse. Hoy esta publicidad solo sirve para premiar a ciertos medios.

EN EFECTIVO

La entrega de 700 millones de pesos en efectivo de Sedesol y Sedatu a empresas con domicilios falsos entre 2014 y 2017 parece una muestra más de la corrupción del Gobierno. Rosario Robles respondió ayer que las auditorías no han hallado ninguna prueba, ningún elemento, que la vincule a los presuntos desvíos.
11 Septiembre 2018 04:00:00
Allende, mártir
Salvador Allende es un mártir para la izquierda, que sostiene que pagó con la vida su intento de realizar una revolución pacífica. A 45 años de su muerte, nadie parece recordar el daño que le hizo a la economía chilena.

Salvador Allende, un médico proveniente de una familia acomodada, fue electo Presidente de Chile en su cuarto intento en 1970, tras una reñida votación en la que recibió 36.6% de los sufragios, contra 35.3% del expresidente Jorge Alessandri y 28.1% de Radomiro Tomic del Partido Democracia Cristiana. La elección fue decidida por el Congreso, donde los democratacristianos lo respaldaron por haber ganado el primer lugar, a pesar de los temores que generaba su abierto marxismo.

Allende consideró su precaria victoria electoral como un mandato para construir un sistema socialista. Con Pedro Vuskovic, economista de la Cepal, como ministro de economía, anunció un programa que incluía la estatización de áreas clave de la economía, la nacionalización de las mineras de cobre, la aceleración de la reforma agraria, la congelación de precios y el aumento de salarios a todos los trabajadores.

Allende recibió en 1970 un país con un crecimiento decepcionante, de 1.9% y una inflación de 35%, lo que explicaba en parte su triunfo electoral. Tras asumir el poder el 10 de diciembre, decretó aumentos de sueldo y congeló precios, con lo que provocó pérdidas a las empresas, algunas de las cuales detuvieron su producción. Utilizó estas suspensiones como justificación para expropiarlas. En 1971 decretó la nacionalización de las grandes empresas mineras, entre ellas las estadunidenses Anaconda y Kenecott. Emitió también una ley que determinaba que una utilidad de más de 10% era ilegal; aplicó la ley de forma retroactiva y determinó que las mineras debían dinero al Gobierno, en lugar de que se les debiera por indemnización. La medida llevó al Gobierno norteamericano a decretar un embargo al cobre chileno.

Si bien la reforma agraria había sido impulsada por su predecesor, el democratacristiano Eduardo Frei, Allende la aplicó de manera más agresiva. Grupos organizados llevaron a cabo invasiones de predios que después eran expropiados por el Gobierno. Las invasiones se hicieron violentas. Rolando Matus, un joven granjero que quiso defender una pequeña propiedad, fue asesinado por invasores; su nombre fue utilizado para identificar a grupos de choque que los granjeros crearon para repeler las invasiones.

La economía chilena creció 9.4% en 1971, en parte como consecuencia de los aumentos de sueldos y las inyecciones de dinero del Gobierno. El déficit de presupuesto subió de 1.4% del PIB en 1970 a 8.1% en 1971. La inflación se mantuvo en un principio en 35%, en parte por los controles de precios, pero se disparó en 1972 a 170%, un récord en el país. La economía se contrajo 1.2 por ciento. En 1973, con un déficit de presupuesto de 23%, la inflación se ubicó en 606% y la economía se desplomó 5.6 por ciento. Cuando vino el golpe, muchos chilenos moderados estaban dispuestos a aceptarlo ante el colapso de la economía.

El golpe y los crímenes de lesa humanidad de los militares fueron injustificables, pero esto no borra los abusos y la mala administración del Gobierno de Allende. Lejos de ser un mártir, Allende fue un pésimo gobernante que polarizó y empobreció a la sociedad chilena.

Suicidio

Durante mucho tiempo la izquierda mantuvo que Allende había sido asesinado porque consideraba indigno que un mártir se hubiera suicidado. El cuerpo fue exhumado en 2011 y una necropsia confirmó su muerte por propia mano.
10 Septiembre 2018 04:01:00
Acabar con el agua
Los políticos nunca descansan en su esfuerzo por deteriorar la calidad de vida de la población. Lo vemos en la iniciativa de Morena para prohibir la “privatización del agua”. La propuesta la presentó el propio presidente de la mesa directiva del Senado, Martí Batres, quien al parecer quiere dejar sin agua a grandes masas de la población.

Dice Batres que pretende impedir la “privatización del agua”, pero la Constitución federal ya establece que la propiedad de “las aguas. corresponde originalmente a la Nación”. Su propuesta no se limita a repetir lo que dice el Artículo 27, sino que establece que “el financiamiento, construcción, operación y mantenimiento de la infraestructura hidráulica serán públicos” y “sin fines de lucro”. Prohíbe “la celebración de contratos con particulares, así como el otorgamiento de concesiones totales o parciales para operar, conservar, mantener, rehabilitar, modernizar o ampliar la infraestructura y la prestación de los servicios asociados a esta”.

La iniciativa no impide la “privatización del agua”, sino las inversiones privadas en infraestructura o administración del agua. Ni siquiera un financiamiento privado sería aceptable, porque tendría fines de lucro. ¿Beneficia esto a los gobernados? Para nada. Más bien crea obstáculos para proporcionar un buen servicio de agua.

La propuesta abreva de los mismos prejuicios ideológicos que se plasmaron en la Constitución de la Ciudad de México, que estableció que “la gestión del agua será pública y sin fines de lucro”. Los daños de un monopolio tardan usualmente años en manifestarse, pero la Ciudad de México ya está sufriendo las consecuencias en el caso del agua.

El Sistema de Aguas iba a recibir una inversión de 8 mil 125 millones de pesos, pero, en palabras del director Ramón Aguirre Díaz, “Redactaron en la Constitución: ‘Este servicio no podrá ser privatizado’ y ya no puedes contratar el servicio. Se acabó el proyecto”. El plan Eficiencia Física y Comercial preveía la contratación de empresas especializadas para construir 22 plantas potabilizadoras e instalar controles automatizados y de telemetría en 430 pozos, entre otras tareas. ¿Qué estrategia queda para enfrentar la creciente escasez de agua? “No hay estrategia. La que se iba a hacer estaba basada en el proyecto de un contrato contra resultados, pero como se redactó la Constitución ya no se pudo implementar”. La jefa de Gobierno electa, Claudia Sheinbaum, dice que entregará 7 mil millones de pesos adicionales al sistema, pero no dice de dónde los sacará.

Batres no está satisfecho con la escasez de agua en la Ciudad de México, quiere extenderla al resto del país. En varias ciudades se han hecho trabajos de reparación, mantenimiento y construcción de redes y plantas de tratamiento con inversión privada. Empresas privadas han realizado también cobros de manera eficiente y en algunos casos han asumido la administración de sistemas de agua completos con resultados positivos. La Ley Batres haría que incluso los sistemas más exitosos tuvieran que suspender su operación para entregarla a burocracias gubernamentales.

Batres actúa bajo el prejuicio de que la iniciativa privada es por definición más ineficiente y corrupta que el Gobierno. Está convencido de que el “lucro” es malo por definición. Son simples prejuicios ideológicos, pero al prohibir la inversión privada en agua puede provocar una escasez permanente en el país. Quizá sea por ignorancia, pero también puede ser su objetivo político.

Pero en petróleo.

Batres prohíbe la inversión privada en agua, pero Andrés Manuel López Obrador dice que en diciembre reanudará las licitaciones de concesiones petroleras. No todos en Morena son tan cerrados.
07 Septiembre 2018 04:02:00
Historia de porros
No son nada nuevo. Los porros estaban ya presentes en la Preparatoria 8 cuando ingresé en 1969. Mi primer contacto con ellos fue cuando me raparon junto a los demás “perros”, alumnos de primer año, en un acto de violencia que buscaba atemorizar a los nuevos estudiantes y hacerlos entender que los dueños de la escuela eran ellos.

Los grupos de choque siempre han existido en la Universidad Nacional. El profesor Hugo Sánchez Gudiño, autor de Génesis, Desarrollo y Consolidación de los Grupos de Choque de la UNAM, señala que operaban ya en la década de 1920. Quizá el primero fue el de Los Gorilas, reclutado por el rector Alfonso Pruneda para mantener la disciplina. En los 30 otro grupo se llamaba Los Pistolos, o Los Pistoleros de la Rectoría, porque iban armados. Según Salvador Novo, Aurelio Vallardo, “El Fóforo”, recibía un sueldo de investigador para trabajar como cabeza de este grupo de choque.

En los 50 se crearon los grupos de animación deportiva de la UNAM para apoyar al equipo de futbol americano. Las autoridades universitarias les dieron presupuesto, primero para comprar chamarras y camisetas y después para otros gastos. Con el paso del tiempo se convirtieron en grupos de choque.

El porro más importante de la Prepa 8 en mis tiempos, de 1969 a 1971, era “El Mame”. Se le llamaba así por “mamado” y se había ganado su puesto como líder de la porra a la vieja usanza, con la fuerza de sus puños. Otros de menor jerarquía, como “El Jarocho”, “El Fish” y “El Chac”, actuaban al amparo del Mame y se dedicaban a extorsionar a los estudiantes o a vender mariguana.

Es difícil saber qué tanto había de verdad y cuánto de leyenda en las historias que circulaban sobre los porros de aquel entonces. Se hablaba de asesinatos y de violaciones de chicas, pero nunca conocí personalmente a una víctima de estos delitos graves. Me constaron, sin embargo, sus agresiones a estudiantes por razones de todo tipo. La porra agredió en varias ocasiones a los grupos políticos, particularmente de izquierda, que operaban en la prepa. A mí me tocó ser golpeado salvajemente por cinco por haber empezado una relación con una exnovia de un porro.

El 10 de junio de 1971, “Los Halcones”, otro grupo de choque, agredió una manifestación en el casco de Santo Tomás y mataron a varios estudiantes. Nunca se supo quién los financiaba y por qué los habían mandado a atacar esa manifestación.

Esa misma duda la tenemos hoy al respecto de los grupos que agredieron la manifestación de alumnos del CCH Azcapotzalco el pasado 3 de septiembre en la explanada de la Rectoría. El propio rector, Enrique Graue, ha señalado a grupos llamados Treinta y Dos del CCH Azcapotzalco, 3 de Marzo del CCH Vallejo y Federación de Estudiantes de Naucalpan, que tilda de “estar al servicio de intereses externos a nuestra universidad”.

La UNAM no tuvo problemas para identificar y expulsar a 18 presuntos integrantes de estos grupos. Esto sugiere que los tenían identificados. No se entiende entonces por qué no habían sido aislados o expulsados antes. Es posible, por otra parte, que estos grupos estén al servicio de intereses externos, pero en el pasado ha sido la propia universidad la que los ha subsidiado y protegido. Muchos rectores y autoridades universitarias han prometido desde hace décadas acabar con estos grupos; pero a casi un siglo de distancia de la creación de los primeros, los porros siguen agrediendo a estudiantes.

MEJOR OPCIÓN

No es sólo el Colegio de Ingeniero Civiles, también el Instituto Mexicano de Competitividad señala que lo mejor es continuar la construcción del nuevo aeropuerto. Pero no hay que preocuparse: el pueblo sabio podrá descartar estas ideas locas de los especialistas en una consulta popular.
06 Septiembre 2018 04:02:00
Cambiar de bancada
¿Se acuerda usted de los tiempos en que los militantes de Morena repudiaban al Partido Verde porque lo consideraban corrupto y vendido al poder? Bueno, pues esos tiempos han quedado atrás. Uno de los aspectos mágicos del poder es que puede cambiar conceptos tan aparentemente enraizados.

El PVEM todavía participó en la elección del pasado 1 de julio en una alianza con el PRI. Una vez que la votación quedó atrás, y el rompecabezas del poder se recompuso, los dirigentes encontraron pasturas más verdes.

Una alianza entre Morena y el Verde habría parecido imposible hace apenas unos meses. Súbitamente, sin embargo, los dos se han metido en la misma cama.

El acuerdo es muy sencillo. El PVEM aporta a Morena un número suficiente de diputados para que este último obtenga la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados. A cambio, Morena acepta modificar una votación ya realizada por el Senado que negaba la licencia como senador a Manuel Velasco para que este pudiera terminar su mandato como gobernador de Chiapas.

Quienes participaron en la negociación hoy la niegan, pero eso no sorprende en la política. Arturo Escobar, coordinador de los diputados del Verde, afirma que sí hubo un acuerdo, el cual salió “baratísimo”, pero que el Verde cedió los diputados a cambio de un programa de apoyo a los niños con cáncer. No se entiende por qué una causa tan noble requeriría la transferencia de estos legisladores a otra bancada. Velasco afirma que no hubo ninguna relación entre su licencia y la decisión de su partido de mandar a sus diputados a Morena. Mario Delgado, coordinador de los diputados de Morena, afirma que no hay ninguna traición porque los nuevos diputados acatarán la línea de Morena.

En todo este intercambio de favores, nadie sabe dónde quedan los ciudadanos. Algunos votaron a favor de estos diputados postulados por el Verde, que estaba en alianza con el PRI, porque consideraron que era la mejor opción. Hoy los partidos les dicen que, quizá ellos no lo sabían, pero en realidad estaban votando por Morena.

Las maniobras que estamos viendo nos recalcan algo que sabemos: la política es sucia. Lo que importa es el poder. Morena quería darle la vuelta a una legislación hecha para impedir que un solo partido tuviera control absoluto de la Legislatura. Las reglas fueron hechas por muchos que hoy militan en Morena y que buscaban limitar el poder del PRI. Pero una vez que Morena se ha convertido en el partido hegemónico, todo se vale para darle un poder absoluto. Por lo pronto, Morena controlará tanto la mesa directiva como la Junta de Coordinación Política.

Velasco dice que para él lo más cómodo, lo más fácil, sería quedarse a disfrutar de su escaño en el Senado. Pero no. Ha decidido sacrificarse para regresar a gobernar unos meses más a los ciudadanos del empobrecido estado que ha regido en los últimos años. No dice que hizo todo lo que pudo, hasta cambiar la ley local para poder asegurarse tanto los últimos meses como gobernador como los próximos 6 años como senador.

Con su nueva bancada Morena se asegura el control de la Legislatura. Con sus nuevos aliados, los que aún permanecen en el PVEM y los demás que se sientan atraídos por el poder, tendrá seguramente muy pronto las dos terceras partes que necesita para cambiar la Constitución sin consultar a nadie. Un sistema político-electoral creado para equilibrar poderes e impedir abusos de un solo partido, o de un solo gobernante, regresa peligrosamente a la concentración de poder de los años 70 y 80.

PORROS EXPULSADOS

Qué bien que la UNAM haya expulsado a los porros que participaron en el ataque contra los manifestantes del CCH Azcapotzalco en la explanada de rectoría. Pero si los tenían ya identificados, ¿por qué no los habían expulsado antes?
05 Septiembre 2018 04:01:00
Noroña y Morena
No tengo duda de que Porfirio Muñoz Ledo y Martí Batres, presidentes morenistas de la Cámara de Diputados y del Senado, así como Yeidckol Polevnsky, presidenta de Morena, acudieron a la ceremonia del mensaje de Enrique Peña Nieto el 3 de septiembre con el aval o la instrucción de Andrés Manuel López Obrador. El Presidente electo, después de todo, quiere completar una transición republicana e institucional.

Gerardo Fernández Noroña iba por la libre. El diputado morenista trató de ingresar a Palacio Nacional, donde seguramente buscaría interrumpir el mensaje, pero le fue vedada la entrada por elementos del Estado Mayor Presidencial. Fernández Noroña argumentaba que la ceremonia era ilegal porque el informe, según el Artículo 69 de la Constitución, solo puede rendirse ante el Congreso. Después de que se le impidió el acceso, Fernández Noroña trató de impedir la entrada de Muñoz Ledo y Batres. Como estos siguieron su camino, Fernández Noroña los llamó “lacayos” y “traidores”. Si bien Morena ha dicho que eliminará el fuero de los legisladores, el diputado se quejaba: “Mira cómo están violentando el fuero”.

Fernández Noroña es un especialista en promoverse en los medios y redes sociales. Mantiene posiciones muy radicales, que contrastan con la nueva moderación de López Obrador, pero habrá que ver si la relación entre el diputado y el presidente electo se mantiene cordial con el tiempo.

Mientras que Andrés Manuel ha hecho esfuerzos muy importantes para distanciarse de los esfuerzos de sus enemigos para marcarlo como un nuevo Hugo Chávez o Nicolás Maduro, Fernández Noroña sostiene que Venezuela es el modelo que México debe seguir. Ningún empresario, dice, puede ser rico si no ha robado. Recientemente persiguió con un teléfono celular grabando video a un pasajero en el aeropuerto de Tijuana que se atrevió a cuestionarlo por estar en un salón VIP. Lo que le preguntaba insistentemente, pensando que era empresario, era que a quién explotaba.

Fernández Noroña fue uno de los protagonistas más notables de las protestas por el resultado de las elecciones presidenciales de 2006. En distintas ocasiones durante el sexenio de Felipe Calderón exhibió mantas en la Cámara de Diputados en las que acusaba al Presidente de ser un borracho o un alcohólico. En el actual sexenio ha exigido la renuncia de Enrique Peña Nieto.

Para algunos analistas, Fernández Noroña representa una simple distracción, un bufón que busca obsesivamente la atención de los medios y de las redes sociales. Pero ahora que las descalificaciones dejaron de ser contra panistas o priistas, y se han dirigido a Muñoz Ledo y Batres, genera preocupación entre sus compañeros. El diputado no ha sido nunca un militante obediente, pero algunas de las posiciones que mantiene pueden dañar al nuevo presidente y sus estrategias políticas.

Fernández Noroña no es el único morenista que piensa que la verdadera izquierda no es la socialdemocracia europea o la chilena, sino el socialismo del siglo 21 de Venezuela. Estas posiciones solo pueden resultar incómodas para López Obrador cuando está tratando de convencer a los grupos más moderados de la sociedad y a los empresarios que México seguirá siendo una opción para invertir y no se convertirá en una nueva Venezuela. Fernández Noroña está empeñado en convencernos de lo contrario.

SIN CONECTIVIDAD

Mantener el actual aeropuerto no impediría el uso de un aeropuerto comercial en Santa Lucía, aunque sí reduciría sus operaciones, dice Javier Jiménez Espriú. Pero lo que no considera es que una de las razones primordiales de un nuevo aeropuerto es crear un hub de conexión. Santa Lucía no resuelve el problema. Para eso es mejor mantener Toluca y el AICM.
04 Septiembre 2018 04:00:00
Fin de época
En el aire se percibía un ambiente de fin de época mientras cientos de invitados convergían en el patio central de Palacio Nacional para escuchar el mensaje que con motivo del sexto informe ofrecería el presidente Enrique Peña Nieto.

No hubo sorpresas. La visión de las reformas y de los logros del sexenio la ha ofrecido ya el Mandatario en anuncios y cadenas nacionales de radio y televisión. Ya habíamos escuchado su defensa de las reformas estructurales, de la creación de empleos, de los beneficios de su política social.

El presidente modificó una vez más el formato del mensaje. Sus intervenciones verbales fueron punteadas con videos que enfatizaban los logros de su gestión. Si la idea era volver más ligera la presentación, el resultado fue el opuesto. Los videos estaban bien hechos, con rápidas sucesiones de datos e imágenes, pero eran largos y se volvían pesados y repetitivos; le quitaron solemnidad al discurso e hicieron que la ceremonia se alargara más de una hora y media.

Faltó un mayor toque de emotividad ante el que los asistentes estaban preparados. Era, después de todo, un fin de sexenio frente a un público cercano que aplaudía con entusiasmo e insistencia.

Peña Nieto estuvo flanqueado en la escena por dos personajes distintivos del movimiento lopezobradorista: Porfirio Muños Ledo, presidente de la Cámara de Diputados, y Martí Batres, cabeza del Senado. Ambos, acompañados por el presidente de la Suprema Corte, Luis María Aguilar, entonaron el Himno Nacional junto a Peña Nieto. En los asientos inferiores, al lado de los presidentes de los demás partidos, se encontraba Yeidckol Polevnsky, jefa de Morena. Es la primera vez, que yo recuerde, que acuden a este informe alterno los principales representantes del lopezobradorismo.

En las filas del alargado podio se notaba un vacío. Seis de los asientos reservados para los gobernadores se encontraban desocupados. No estaban los panistas Javier Corral de Chihuahua ni Francisco de la Vega de Baja California; tampoco Manuel Velasco, el verde de Chiapas. Más sorprendió la ausencia de Claudia Pavlóvich, la gobernadora priista de Sonora, quien aparentemente tenía una hija enferma. Uno que sí llegó, pero al que no dejaron entrar, fue el flamante diputado de Morena Gerardo Fernández Noroña, quien cuestionó a Muñoz Ledo y a Batres por haber participado en la reunión.

Entre los asistentes estaban los empresarios más importantes, como Valentín Díez Morodo, Alberto Bailleres, Emilio Azcárraga, Carlos Slim y Germán Larrea. En otro punto, separado de ellos, se encontraba Juan Armando Hinojosa, el dueño de Grupo Higa, cuya “casa blanca” derrumbó la reputación de Peña Nieto.

Al presidente se le llenaron los ojos de lágrimas antes de empezar a hablar. Angélica Rivera y sus hijas lloraron después. El Presidente afirmó que dejaba al siguiente gobierno un buen “punto de partida”: “Hoy somos un mejor país del que éramos hace seis años”. Esta visión no coincide con la de los futuros funcionarios que afirman que reciben un México destrozado.

Quizá habrá que buscar la verdad en ese justo medio que pregonaba Aristóteles. Por lo pronto, las instituciones mexicanas que cuestionó López Obrador en 2006 han sido suficientemente sólidas como para permitir esta transición democrática que huele a fin de época.

Ante el parlamento

El que por un lado se entregue un informe escrito al Congreso y por el otro el presidente lea su mensaje a la nación es un absurdo. En todos los países democráticos el gobernante rinde cuentas al parlamento. Supongo que el próximo 1 de septiembre se acabará esta anomalía y López Obrador rendirá su informe ante el Congreso.
03 Septiembre 2018 04:00:00
¿TLC sin Canadá?
Era un plazo artificial, pero era un plazo. y no se cumplió. El Gobierno de Donald Trump había fijado el viernes como fecha para lograr un acuerdo con Canadá para la renovación del TLCAN. La idea era notificar al Congreso el 31 de agosto para que el tratado se aprobara y firmara a fines de noviembre. Para Trump es importante ratificar el tratado antes del inicio de la nueva legislatura estadounidense, que probablemente tendrá más demócratas y podría rechazarlo; Enrique Peña Nieto quiere firmar él, mientras que Andrés Manuel López Obrador prefiere no hacerlo.

El día llegó y se fue sin el acuerdo entre Washington y Ottawa. Trump sí notificó al Congreso, pero no acerca de la renovación del TLCAN, sino de la creación de un nuevo tratado: “Es mi intención firmar un acuerdo comercial con México, y con Canadá si quiere, de manera oportuna.”

Las negociaciones con Canadá no están muertas todavía; se espera una nueva ronda a partir del miércoles. En nada ayudan, sin embargo, las constantes pullas de Trump a Canadá. Si Ottawa no firma, quedará fuera de un acuerdo con su principal socio comercial en un momento en que Trump está elevando los aranceles de manera desproporcionada. La economía de Estados Unidos sufrirá daños, pero los de Canadá serán mucho mayores.

No todas las demandas de Trump son injustas. Washington, por ejemplo, exige que Canadá elimine un arancel de 300% a la importación de productos lácteos, medida que se introdujo al TLCAN en un principio a exigencias de los productores de Quebec que temían ser avasallados por los estadunidenses.

La verdad es que la medida no tiene ningún sentido. Daña a los consumidores canadienses al subir los precios y no hay razón por la que los productores canadienses no puedan competir con los estadunidenses, como lo han hecho los mexicanos.

Otra medida que cuestiona Trump es la excepción cultural canadiense que establece barreras a la importación de productos culturales estadunidenses, como películas o programas de televisión. Estas barreras, que pretenden frenar uno de los sectores más competitivos de la economía estadounidense, son injustas para los consumidores canadienses, que no pueden ver lo que quieren, pero resultan además absurdas en un mundo en el que hay, gracias a la tecnología, accesos de mil formas a los productos culturales.

Del otro lado, preocupa la insistencia de Estados Unidos de eliminar los paneles de resolución de controversias del artículo 19 del TLCAN en casos de dumping. De poco sirve un tratado en el que una de las partes pueda violar las reglas sin que una autoridad tenga facultades para ordenar que no lo haga.

Es verdad que los países agraviados pueden acudir a la Organización Mundial de Comercio, pero el procedimiento es largo e incierto. Ante la presión de Washington, México ya aceptó la desaparición de estos paneles; es importante que Canadá se niegue a hacerlo.

El TLCAN ha sido uno de los acuerdos comerciales más exitosos de la historia. Llevó el comercio entre los tres países de 290 mil millones de dólares en 1993 a 1.1 billones en 2016. Ha creado millones de empleos y ha hecho que la economía norteamericana sea más competitiva y pueda enfrentar a las potencias comerciales de Asia y Europa.

Sólo la ignorancia económica de Trump nos ha metido a esta renegociación. que puede dejar algunos avances, pero está teniendo demasiados retrocesos.

Cambio de horario

AMLO perdió hace años la batalla para impedir el cambio de horario, pero ahora la puede ganar de una manera inesperada. La Comisión Europea está considerando eliminar el cambio de horario porque los ciudadanos no lo quieren, porque genera problemas y porque ¡no hay indicios de que reduzca el consumo de electricidad!
31 Agosto 2018 04:00:00
Fiesta del poder
Los diputados de Morena festejaron la constitución de la 64ª legislatura el 29 de agosto coreando “Es un honor estar con Obrador”. Había un ánimo de fiesta en el salón de plenos cuando irrumpieron en otro coro: “Mo-re-na, Mo-re-na”. También contaron de 1 a 43 y gritaron al final “¡Justicia!” en referencia a los normalistas de Ayotzinapa. “Tenemos por primera vez un Congreso manifiesta y mayoritariamente de una izquierda democrática”, declaró una emocionada Ifigenia Martínez, presidenta de la mesa de decanos, en la sesión constitutiva del Senado.

Para Morena y la izquierda este momento es una fiesta. La izquierda no sólo llega al poder, sino que lo hace con una fuerza abrumadora. Si Morena consiguió el 1 de julio un triunfo importante, su fuerza en el Congreso se ha ampliado gracias a la incorporación de diputados electos en las listas del Partido del Trabajo.

Morena empezará la Legislatura este 1 de septiembre con 247 diputados contra los 191 que obtuvo en las urnas. Si se suman los 29 diputados del Partido del Trabajo y los 31 de Encuentro Social, a punto de desaparecer, el total sube a 307. La coalición de Morena cuenta con 61% de las curules en la Cámara de Diputados. No son las dos terceras partes necesarias para modificar la Constitución, pero hay razones para pensar que otros diputados, particularmente del PRD, tenderán a votar con la izquierda.

En el Senado la ventaja de la izquierda también es enorme. Morena arranca con 55 senadores, que con los 8 del PES y los 6 del Partido del Trabajo le dan a la alianza 69 escaños, 54% del total.

La izquierda llega al poder después de un largo periodo en la oposición. El proscrito Partido Comunista fue legalizado con la reforma electoral de 1977 y su registro sirvió para crear el PRD en 1989. Morena surgió de una escisión del PRD en 2014, cuando Andrés Manuel López Obrador se distanció del liderazgo del partido y decidió formar su propia organización, que atrajo a muchos de los militantes del PRD. El movimiento de López Obrador, sin embargo, se ha vuelto mucho más amplio y llevó a un triunfo contundente en las urnas que ahora se manifiesta en el control de las dos cámaras del Congreso.

Es verdad que esta nueva oleada de izquierda incluye a muchos miembros del viejo PRI, ese que durante décadas tuvo un control monopólico sobre las instituciones del país. Hay temores de que veamos una simple reedición del poder hegemónico que sufrimos en el pasado. En el movimiento, sin embargo, hay personajes que han militado toda la vida en la izquierda, como la maestra Ifigenia, y muchos jóvenes que no conocieron siquiera ese viejo PRI.

¿Qué tanto cambiará el país en los próximos seis años? No sabemos. Por lo pronto, López Obrador ha rechazado tener la intención de llevar a México por el camino de Venezuela, mientras que su control sobre las nuevas fuerzas políticas es tan firme que no parecería que los grupos más radicales tengan la posibilidad de salirse de su agenda.

El nuevo capítulo en la historia del país se inaugurará mañana, 1 de septiembre, cuando el nuevo Congreso empiece sus funciones. Faltan tres meses todavía para que López Obrador rinda protesta como nuevo presidente de México, pero sus legisladores en el Congreso se encargarán de prepararle el terreno.

López Obrador tiene prisa, ya lo ha dicho. No quiere presidir un simple gobierno. Quiere hacer historia, quiere realizar una transformación del país y tiene en el Congreso las mayorías para hacerlo. Esperemos que la transformación sea para mejorar.

El informe

El presidente Peña Nieto enviará su informe por escrito el sábado al Congreso. Su mensaje a la nación, que será quizá su último gran pronunciamiento político, tendrá lugar el lunes en Palacio Nacional.
30 Agosto 2018 04:00:00
Peña Nieto satura
Alguien debe haberle dicho al presidente Enrique Peña Nieto que estaba dejando el campo abierto al presidente electo, Andrés Manuel López Obrador. Su respuesta ha sido lanzar una campaña de medios, con entrevistas, spots y cadenas nacionales de radio y televisión por su último informe de gobierno, que en vez de ayudarlo, lo perjudican. Una vez más el Mandatario está fallando en su estrategia de comunicación.

Peña Nieto llegó a la Presidencia en buena medida por su habilidad para comunicar en los medios electrónicos tradicionales. Era un candidato telegénico (atractivo en las pantallas de televisión), acompañado por una esposa, Angélica Rivera, muy guapa y que había sido una gran estrella de las telenovelas. Cuidaba sus palabras y hablaba con precisión. Los ciudadanos lo eligieron en 2012 porque supo comunicar que los priistas sí sabían gobernar y que el retorno del PRI a Los Pinos llevaría a recuperar el crecimiento económico y a eliminar la violencia que había dominado al país en el sexenio del panista Felipe Calderón.

La capacidad de comunicación le permitió a Peña Nieto, ya como Presidente, forjar una alianza entre el PRI, el PAN y el PRD para lanzar el Pacto por México y las reformas estructurales. En los dos primeros años de gobierno, el Mandatario logró mantener razonables cifras de popularidad. En el extranjero generó un fuerte entusiasmo que se reflejó en el “mexican moment”. Los medios de comunicación más importantes del mundo ofrecieron reportajes y artículos positivos sobre los cambios que Peña Nieto estaba impulsando en México. El Presidente logró sacar al país de las páginas de nota roja y devolverlo a las de negocios.

Las cosas, sin embargo, empezaron a deteriorarse a partir del segundo informe de gobierno. Las revelaciones sobre la forma en que la esposa del Presidente había comprado la “casa blanca”, una lujosa residencia en Las Lomas de la Ciudad de México, con un crédito de Grupo Higa, contratista del Gobierno, fueron un golpe muy fuerte a la pareja presidencial. Un video en el que Angélica Rivera ofreció declaraciones sobre el tema hizo más daño en lugar de ayudar. La matanza de normalistas de Ayotzinapa en Iguala, Guerrero, la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014, también representó un golpe a la imagen del Presidente. El Gobierno simplemente no supo explicar los resultados de las investigaciones, a pesar de que estas llevaron a la detención de decenas de presuntos responsables.

Hoy, después de la derrota del PRI en las elecciones del 1 de julio, y de haber permanecido en segundo plano durante semanas, el Presidente ha vuelto a los medios en un intento por rescatar su imagen a 3 meses de acabar su sexenio. Ha ofrecido entrevistas a los conductores de los principales noticiarios de televisión, está utilizando los tiempos de Estado en los medios electrónicos para ofrecer una defensa de sus acciones como Presidente y ha recurrido también a cadenas nacionales de radio y televisión para presentar sus posiciones.

No sé cuáles vayan a ser los resultados de esta intensa campaña de promoción en vísperas del Sexto Informe de Gobierno. Los mensajes parecen oficialistas y contrastan con las comunicaciones más libres y fluidas de López Obrador en conferencias de prensa y videos de producción casi casera, como el que emitió el domingo sobre el tema de la consulta sobre el nuevo aeropuerto.

Peña Nieto fue elegido en 2012 por su manejo de los medios tradicionales. Hoy está mostrando falta de comprensión de cómo ha cambiado la comunicación política. Su técnica de saturación, en lugar de ayudar, perjudica.

SOMBRERETE

Napoleón Gómez Urrutia ya es senador con fuero, pero este 21 de agosto terminó la huelga de Sombrerete, la mina de Zacatecas que mantuvo cerrada durante 11 años para castigar a Grupo México… y a los mineros.
29 Agosto 2018 04:00:00
AMLO y el TLCAN
Andrés Manuel López Obrador, como todos los miembros de la izquierda en la década de 1990, se oponía al Tratado de Libre Comercio. Era una reacción automática. López Obrador afirmaba, como muchos, que el acuerdo destruiría al sector agropecuario mexicano.

Su posición cambió, sin embargo, antes de lo que muchos recuerdan. Si bien como jefe de Gobierno de la Ciudad de México todavía pedía que se suspendiera la apertura en los mercados agropecuarios, en 2005, cuando preparaba su primera campaña a la Presidencia, ya no rechazaba el TLCAN. El 24 de mayo de 2005 le dio una entrevista al Financial Times en la que le dijo que no sacaría a México del TLCAN, sino que “haría valer nuestros derechos dentro del tratado”. Ya en ese entonces estaba buscando distanciarse de las políticas radicales del venezolano Hugo Chávez.

Muchos de los seguidores de López Obrador mantuvieron el rechazo al TLCAN. Para ellos el libre comercio sigue siendo inaceptable. Son los mismos que siguen manteniendo que Venezuela o Corea del Norte son los ejemplos que debe seguir México para descartar el “neoliberalismo”.

López Obrador sostiene una posición completamente distinta. El nuevo acuerdo comercial, dijo “da estabilidad económica y financiera. Estamos satisfechos porque quedó a salvo nuestra soberanía. México se reserva el derecho de reformar su Constitución, sus leyes en materia energética. Y quedó asentado que el petróleo y los recursos mexicanos pertenecen a nuestra nación. Pusimos el énfasis en defender la soberanía nacional en el tema energético y se logró”.

La verdad es que el TLCAN nunca ha restringido decisiones soberanas como la posibilidad de reformar leyes internas. Tampoco ha cuestionado el concepto mexicano de que la nación (o el Gobierno) es dueña de los recursos del subsuelo. Pero para López Obrador era importante justificar la aceptación de un tratado de libre comercio que la izquierda ha rechazado por razones ideológicas desde su primera negociación.

La experiencia nos dice que los políticos buscan el poder con posiciones radicales, las cuales llaman la atención de los medios y de muchos grupos dentro de la población. Los gobernantes responsables, sin embargo, suelen asumir posiciones más moderadas una vez que tienen el poder. Felipe González, el socialista que fue presidente del Gobierno español de 1982 a 1996, decía que al gobernar había aprendido “a pasar de la ética de los principios a la ética de las responsabilidades”. Por eso impulsó reformas de mercado. Hugo Chávez y Nicolás Maduro, en cambio, mantuvieron las políticas radicales que han despedazado no solo la economía sino la democracia en Venezuela.

En repetidas ocasiones López Obrador ha indicado que piensa mantener una trayectoria moderada y que entiende el funcionamiento del mercado. Da la impresión de que quería que el nuevo acuerdo lo firmara Enrique Peña Nieto, a quien Donald Trump llamó “el capitalista”, y no él como presidente de izquierda, pero el hecho es que López Obrador no puso ningún obstáculo a la renegociación. Recuerdo el caso de Bill Clinton, que en 1992 hizo campaña contra el TLCAN solo para firmarlo en 1993. Y ahí está Donald Trump, quien prometió poner fin a Nafta, pero que hoy aplaude un nuevo acuerdo que preserva en buena medida el libre comercio.

Los políticos están acostumbrados a buscar el poder con posiciones radicales; pero gobernar es, por naturaleza, un arte de moderación, de conciliación de asimetrías. Esto parece entenderlo López Obrador.

BLOQUEOS

Con todo lo que ha sufrido Oaxaca por los bloqueos para que ahora el gobernador priista Alejandro Murat se dedique a bloquear la lateral del periférico de la Ciudad de México. En México siempre hay que agredir a inocentes.
28 Agosto 2018 04:00:00
Arte de negociar
Donald Trump ha logrado, fundamentalmente, todo lo que quería en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América Latina. Primero separó a México y Canadá para lidiar con cada uno por separado. A México le impuso reglas más restrictivas en el sector automotor. Si bien los negociadores mexicanos dijeron que no aceptarían una “cláusula sunset”, esta sí quedó en los convenios. Trump anunció, finalmente, que descartará el nombre del acuerdo, lo cual le permitirá decir que acabó con NAFTA, que él ha tildado del peor acuerdo comercial jamás pactado.

Ayer se dio a conocer la conclusión de la negociación bilateral entre Estados Unidos y México. Trump supo hacer del anuncio un reality show, al difundir públicamente una llamada telefónica entre él y el presidente Enrique Peña Nieto. Fue interesante ver que el presidente Trump no sabía cómo encender el altavoz de su teléfono, por lo que tuvo que venir un asistente a apretar el botón. Para Trump, sin embargo, lo importante era mostrar a sus electores que es un político que negocia mejor que nadie y que obtiene lo que quiere. Parece que lo logró.

Hasta el momento de escribir esta nota no se conocen oficialmente todos los términos de los acuerdos entre los dos países, pero algunos elementos se han hecho ya públicos. Si bien se había enfatizado que no habría una cláusula de cancelación automática, el nuevo texto sí ofrece una vigencia de solo 16 años, con revisiones cada seis que pueden ampliar la vigencia otros 16. El nuevo acuerdo tendrá así fecha de caducidad, aunque no con un término tan perentorio como el que había planteado Trump en un principio.

Trump y sus negociadores han impuesto también nuevas medidas proteccionistas al sector automotor, que ha sido el que con mayor éxito ha operado bajo el TLCAN. México ha aceptado que aumente el contenido local de 62.5 a 75% para que los autos sean considerados norteamericanos, lo cual puede restringir las inversiones que las empresas automotrices de Asia o Europa hagan en nuestro país. Un 40% del valor de un vehículo, por otra parte, tendrá que provenir de un lugar de alto salario, lo cual castiga directamente a México.

Trump afirmó ayer que como consecuencia de la renegociación México empezará a comprar grandes cantidades de productos agrícolas estadunidenses. Washington, a su vez, eliminará restricciones a los productos cárnicos mexicanos.

¿Por qué le conviene a México aceptar el acuerdo? Porque en realidad no se modifica la enorme mayoría de las reglas y porque para México un acuerdo deslavado es mejor que nada. Por eso la Bolsa Mexicana subió ayer 1.58%, aunque el peso, que aumentó primero 20 centavos frente al dólar, perdió 10 cuando se dieron a conocer los detalles.

Para el presidente estadunidense era muy importante desechar el nombre del acuerdo. Trump hizo campaña en el 2016 con la promesa de acabar con NAFTA. Una simple renegociación no le habría servido en lo político. Hoy podrá decir que ha tirado el TLCAN a la basura, aunque la mayor parte permanezca en vigor.

Falta todavía que Canadá acepte lo negociado entre México y Estados Unidos. Por lo pronto, Trump lanzó ayer amenazas contra Canadá. No sorprende. Así negocia él. Y al parecer le funciona muy bien.

MEMOS COMPETITIVIDAD

El arancel para importar a Estados Unidos un automóvil fabricado en Asia o Europa es de 2.5 por ciento. La regla de origen del nuevo acuerdo, 75% con 40% fabricado en localidades de alto sueldo, va a aumentar los costos de producción en Norteamérica. Si Washington no sube los aranceles a los vehículos de fuera, quizá convenga más importarlos que fabricarlos en la región.
27 Agosto 2018 04:00:00
Un AMLO popular
Andrés Manuel López Obrador va a empezar su mandato presidencial con una aprobación que no tuvo ni Obama. El expresidente de los Estados Unidos comenzó su primer período presidencial con 67% (Gallup). López Obrador registra 72% (Parametría), pero su respaldo está subiendo; a mediados de julio Reforma le daba 62 por ciento.

La aprobación del presidente electo y las expectativas que está generando superan por mucho las registradas al inicio del sexenio de cualquier presidente mexicano desde que tenemos encuestas confiables. Ni siquiera Vicente Fox, quien llegó a la presidencia con el primer triunfo electoral en la historia de un candidato de oposición, tenía un respaldo tan fuerte. Su aprobación, como la de Enrique Peña Nieto, era antes de comenzar su gobierno de 55%. Las expectativas de la población hoy son que la economía, la salud, la educación y todos los demás indicadores mejorarán con López Obrador.

Una aprobación tan fuerte, muy arriba del 53% que obtuvo en la votación del 1 de julio, puede ser peligrosa. Cuando un político alcanza una aprobación tan alta ascender se vuelve difícil o imposible mientras que caer es lo más fácil. López Obrador, sin embargo, ha tomado ya el papel protagonista dentro del escenario político mexicano. Es él, y no el presidente Peña Nieto, el que aparece constantemente en los medios; es él quien está preparando la futura agenda legislativa y política.

El atractivo de López Obrador radica en buena medida en el hecho de que la gente lo siente cercano. Vender el avión presidencial y usar vuelos comerciales para sus traslados puede ser una tontería logística y un riesgo constante para su seguridad y para la estabilidad del país, pero humaniza al presidente y lo acerca a la población.

La imagen de un López Obrador que hace cola para tomar el avión comercial que lo llevará a Ciudad Juárez, mientras habla por celular con una mano y tira de su maleta con la otra, contrasta radicalmente con la que han ofrecido desde siempre los presidentes protegidos por cientos de guardias presidenciales y que vuelan en el TP-01.

El presidente electo que deja sus tareas un día para entrenar beisbol en el Deportivo de la Alianza de Tranviarios (yo ni siquiera sabía que todavía había tranviarios en México, porque tranvías no hay) genera sonrisas, aunque nadie se atreva a señalar la incongruencia de un político nacionalista que quiere construir un México autosuficiente y al mismo tiempo busca impulsar una serie de academias de beisbol con dinero público para preparar peloteros para las ligas mayores de los Estados Unidos.

El ejercicio del poder implica, por supuesto, un desgaste importante y ese lo empezaremos a ver dentro de algunos meses. La gente espera cambios no sólo rápidos sino milagrosos. Las expectativas que han creado López Obrador y sus seguidores son tan excesivas que no hay mandatario que pueda cumplirlas. Las inevitables crisis, por otra parte, tendrán un costo conforme avance el sexenio.

Sin embargo, quizá los mexicanos que admiran a Andrés Manuel están preparados para aceptar los reveses. Hay poca indulgencia popular hacia un mandatario, como Peña Nieto, al que se percibe distante y arrogante. Un presidente que se ve sencillo, que parece pertenecer al pueblo, que convive con todos, puede tener un trato muy distinto de los ciudadanos.

Mal gobierno

La popularidad no necesariamente se traduce en buen gobierno. Todavía a principios de este 2018 el fallecido Hugo Chávez alcanzaba un 50% de aprobación entre los venezolanos, contra sólo 25% del presidente Nicolás Maduro (cifra similar a la de Peña Nieto). El 91% de los venezolanos consideran que su país está viviendo su peor momento, pero no culpan a Chávez.
24 Agosto 2018 04:00:00
Enojo mexicano
Entiendo el enojo de los ciudadanos. El Estado mexicano nos cuesta cada vez más, pero los servicios que solo puede proporcionar el Gobierno se deterioran de forma constante. La visión popular es que tenemos un Gobierno que desperdicia recursos en lujos y gastos innecesarios sin cumplir con sus funciones fundamentales.

No se equivoca Andrés Manuel López Obrador cuando señala que Benito Juárez presidía un Gobierno más austero. No era tanto por la reconocida honestidad personal del benemérito, sino por el hecho de que presidía un Gobierno mucho más pequeño. Juárez tenía solo seis ministerios: Relaciones Exteriores, Gobernación, Justicia e Instrucción Pública, Fomento, Guerra y Marina, y Hacienda. Hoy contamos con decenas de secretarías y cientos de dependencias de todo tipo que absorben recursos de los contribuyentes.

El presupuesto federal representa un gasto de 5.3 billones de pesos anuales. A esto hay que sumar la parte del presupuesto de estados y municipios que no procede de las transferencias federales. Nada más el presupuesto federal representa un 22% del producto interno bruto, más de una quinta parte de todo lo que producimos, con un esfuerzo enorme, los mexicanos.

Hay razones para pensar que el Estado mexicano resta en vez de sumar a la prosperidad de los mexicanos. En otros países, los escandinavos, por ejemplo, el Estado representa un porcentaje todavía mayor del PIB, pero los servicios que otorga son amplios y de buena calidad. En México estos servicios son limitados y de pésima calidad.

La seguridad es, por ejemplo, la responsabilidad fundamental de cualquier gobierno. A pesar de los incrementos en impuestos y en gasto en seguridad, sin embargo, la violencia y la delincuencia han crecido de manera desenfrenada en los últimos años. Por otra parte, si bien los políticos han establecido leyes que dan al gobierno el monopolio del manejo del agua, uno de los productos más importantes para el ser humano, la falta de inversión productiva en los sistemas de distribución ha hecho que millones no cuenten con el servicio.

La clase política ha justificado desde siempre los impuestos que cobra y el gasto que hace con el argumento de que está combatiendo la pobreza. Los resultados, sin embargo, son decepcionantes. La pobreza en México ha aumentado en lugar de disminuir en las últimas décadas. Otros países del mundo, como nuestros vecinos Estados Unidos y Canadá, han elevado más su ingreso y han disminuido, ellos sí, la pobreza.

Yo no sé si las soluciones que propone Andrés Manuel López Obrador son realmente las mejores, pero no hay duda de por qué los mexicanos votaron por él. El tabasqueño era el candidato de protesta al que acudió un pueblo enojado. Algunas de las propuestas hoy del presidente electo parecen insensatas, como gastarse quizá 135 mil millones de pesos para mudar oficinas de gobierno y dispersarlas en el país, pero otras tienen un claro respaldo de la sociedad. La idea de que podamos tener un gobierno más austero, que utilice los recursos públicos para resolver problemas de la sociedad y no en lujos o burocracia, entusiasma a la población.

El enojo de los mexicanos es perfectamente comprensible. También la apuesta por un candidato de protesta. Esperemos que realmente López Obrador aplaque el enojo y adopte esa austeridad que distinguió a Benito Juárez en su momento.

CONSULTA

No se ajusta a las reglas del Artículo 35 de la Constitución, se llevará a cabo antes de terminar los estudios técnicos y trata sobre sobre un tema especializado que rebasa los conocimientos de la mayoría. Más que una consulta popular, parece una justificación de una decisión ya tomada.
23 Agosto 2018 04:00:00
Contra la corrupción
El triunfo de Andrés Manuel López Obrador se debe en buena medida al hartazgo de la población mexicana ante un Gobierno que percibe como corrupto y dispendioso. La creciente popularidad del mandatario electo es producto también de que algunas de las medidas que ha anunciado, como la reducción de sueldos de funcionarios públicos o la eliminación de las pensiones de los expresidentes, son vistas por muchos ciudadanos como pasos en la dirección correcta.

López Obrador ha logrado mantener una reputación de honestidad personal a pesar de todas las acusaciones que se le han hecho. El candidato presidencial del PRI, José Antonio Meade, afirmó que el morenista había mentido en su declaración 3 de 3 al declarar que no era dueño de ninguna propiedad, cuando unos apartamentos que había donado a sus hijos todavía eran legalmente suyos. Estos ataques, sobre unos apartamentos claramente modestos, no hicieron más que fortalecer la imagen personal del tabasqueño.

Si bien Andrés Manuel ha tratado de proyectar una imagen de mayor austeridad personal que la real, lo que explica su insistencia de que no tiene propiedades o siquiera cuenta de cheques, no parece haber acumulado un patrimonio cuantioso en más de cuatro décadas dedicado al servicio público y a la actividad política. Ninguno de los políticos que he conocido a lo largo de estas mismas cuatro décadas tiene un patrimonio tan modesto como él.

La honestidad personal, sin embargo, no es garantía de que se pueda reducir la corrupción y mucho menos de eliminarla completamente como ha prometido López Obrador. El presidente electo no ha presentado propuestas concretas de políticas públicas que puedan ayudar a disminuir la corrupción. Su propuesta fundamental es que su irreprochable honestidad personal es suficiente. “Va a haber otras acciones, desde luego, pero son complementos; lo principal es que el presidente sea honesto”. El argumento de López Obrador es: “En México se tiene un sistema presidencialista; entonces el presidente puede influir mucho, para bien o para mal”.

Sí, es verdad, la conducta del presidente puede influir, pero la experiencia, no solo en México sino en el mundo, sugiere que las regulaciones y la complejidad burocrática, así como la falta de transparencia en contrataciones y pagos, son factores mucho más importantes que la honestidad personal del gobernante. Un mandatario no puede estar al tanto de todo.

López Obrador fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México del año 2000 al 2005. No hay ninguna indicación de que él haya modificado sus hábitos personales de honestidad, pero las quejas de empresarios que tenían que pagar dinero para construcciones, autorizaciones y trámites fueron constantes. René Bejarano y otros funcionarios, por otra parte, fueron exhibidos recibiendo dinero del empresario Carlos Ahumada.

Habrá que esperar a ver las acciones que tome el nuevo gobierno, sobre todo cuando empiece a controlar pagos y licitaciones. La centralización de las oficialías mayores en una sola oficina controlada por él es una propuesta interesante, pero puede resultar sumamente ineficiente. Es muy probable, sin embargo, que López Obrador tenga que impulsar otras medidas de transparencia y simplificación administrativa para realmente reducir la corrupción. Tener un presidente honesto que sirva de ejemplo es siempre positivo, pero no hay razones para pensar que eso basta para acabar con la corrupción.

CHEQUERA DE ANDRÉS

Andrés Manuel se vanagloria de no tener cuenta de cheques, por lo que no se entiende cómo ha recibido ingresos. La gran pregunta ahora es si seguirá sin tener esa cuenta para recibir su sueldo como Presidente. Sería mala señal porque la ley nos obliga a los demás a recibir pagos de forma electrónica.
22 Agosto 2018 04:00:00
Merecida abundancia
Elba Esther Gordillo no tiene que llenar planas con la frase “Sí merezco abundancia” como Karime Macías, la esposa de Javier Duarte. La maestra dirigió el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación desde 1989 hasta enero de 2013. El sindicato la acostumbró a la abundancia. No en balde Arturo Alcalde ha dicho que “Ser dirigente sindical es uno de los negocios más rentables de México”.

Una Elba Esther vigorosa y agresiva, milagrosamente recuperada de las enfermedades que la mantuvieron en hospitales en lugar de cárceles, declaró dramáticamente el 20 de agosto: “Soy inocente”. Y continuó: “Lamento que quienes debieron defendernos [a los maestros] no lo hicieron”. El proceso en su contra, afirmó, fue “producto de una persecución política, de acoso e injusticia, de un expediente basado en mentiras”.

El presidente Enrique Peña negó el mismo lunes que Elba Esther haya sido una perseguida política. “Es inadmisible e inaceptable el afirmar que la maestra Elba Esther Gordillo, cuya carrera y trayectoria es conocida públicamente, haya sido víctima de una persecución”.

La expresidenta del SNTE no es la única dirigente sindical que se ha enriquecido. Carlos Romero Deschamps, actual senador por el PRI, líder del sindicato petrolero también desde 1989, ha exhibido también una riqueza que rebasa por mucho lo que el dirigente mejor pagado puede ganar en una vida de trabajo honesto. La diferencia es que Elba Esther se opuso a la reforma educativa y Romero Deschamps no objetó la energética.

El grave error de la Procuraduría General de la República fue acusar a la maestra de operaciones con recursos de procedencia ilícita, esto es, lavado de dinero. Para que este cargo fructificara era necesario que los recursos que usaba Elba Esther tuvieran un origen ilícito. La PGR documentó que la maestra utilizó 1,978 millones de pesos del sindicato para gastos personales, desde casas y operaciones estéticas hasta costosísimas joyas, ropa y accesorios. Pero el sindicato nunca presentó denuncia por desvío de los recursos. En México es normal que los líderes reciban miles de millones de pesos de sus sindicatos para gastos personales. Las acusaciones que se le hicieron por defraudación fiscal fueron pequeñas y no cumplieron con los procedimientos de ley, por lo que la maestra no sólo libró la acusación de lavado sino que no ha tenido que pagar impuesto por el dinero que recibió del sindicato para sus gastos personales.

La maestra no tiene que hacer planas para aprender a aceptar la abundancia. Ayer, de hecho, se mostró combativa. No sorprenderá que trate de recuperar el control del sindicato que la hizo multimillonaria y es muy probable que cuente con el apoyo de Andrés Manuel López Obrador, a quien apoyó en la campaña presidencial. Por lo pronto, la maestra ya festeja que la reforma educativa se ha derrumbado.

Muchos otros dirigentes sindicales se han hecho ricos con el dinero de los trabajadores. Además del caso de Romero Deschamps, también está el del dirigente minero Napoleón Gómez Urrutia, próximo senador por Morena, quien tomó 55 millones de dólares que estaban en un fideicomiso para repartir entre los mineros de Cananea. Los tribunales avalaron que el sindicato tenía derecho de quedarse con ese dinero.

El viejo sindicalismo corrupto se fortalece una vez más. Ha recuperado incluso los aliados que tuvo bajo el viejo PRI. Los sindicatos, al parecer, continuarán siendo los negocios más rentables de nuestro país.

Bull market

Hoy el mercado alcista de los Estados Unidos se convertirá en el más prolongado de la historia con 3 mil 453 días sin ajustes de 20% o más. El índice S&P 500 registraba 666 unidades el 9 de marzo de 2009. Ayer cerró en 2 mil 863, un avance de 330 por ciento.
21 Agosto 2018 04:00:00
Educar con calidad
La cobertura de la educación en México ha aumentado de forma importante en los últimos años. El mayor avance, según la OCDE, se ha obtenido en preescolar. Esto es positivo. La Unicef y otros organismos internacionales habían señalado que México prestaba poca atención a la educación preescolar, la cual es más importante de lo que se creía. El problema en todos los niveles, sin embargo, sigue siendo el bajo nivel de calidad.

El Gobierno de Enrique Peña Nieto impulsó su solución con la reforma educativa, la cual introdujo la evaluación de los maestros, la obligación de presentarse a las aulas para cobrar como docentes y la selección de maestros por concurso de oposición. Andrés Manuel López Obrador hizo campaña en contra y contó con el respaldo político de la CNTE, enemiga jurada de la reforma, y de Elba Esther Gordillo, quien tras cuestionar la reforma fue detenida en 2013. Si bien el presidente electo ha cambiado su posición en otros temas, mantiene su promesa de derogar la reforma. Ayer comenzaron las clases bajo la amenaza de que la reforma y el modelo educativo que apenas se están empezando a aplicar serán eliminados por el nuevo régimen.

¿Cuáles son las propuestas del nuevo Gobierno? Esteban Moctezuma, próximo secretario de Educación, ha ratificado que se derogará la reforma, pero ha añadido que se mantendrán las evaluaciones quitándoles el carácter “punitivo”. La CNTE, en cambio, se opone a cualquier evaluación. López Obrador ha anunciado a su vez que hará la educación superior obligatoria y gratuita. Las universidades públicas no podrán ya tener rechazados.

La evaluación, sin embargo, es un instrumento indispensable en cualquier campo, no sólo el educativo, para saber si alguien tiene o no un buen desempeño. Todas las empresas competitivas la aplican. Una educación sin evaluación no podrá ser de calidad. Seleccionar a los nuevos maestros por concurso de oposición, y no por imposición del sindicato, es también indispensable. Si se eliminan las evaluaciones y los concursos de oposición los alumnos recibirán una educación de mala calidad.

Las evaluaciones de los maestros en México, cabe añadir, tienen poco de punitivas. Ni siquiera después de fallar tres pueden ser despedidos los maestros; la ley les mantiene un puesto y un sueldo de por vida. El propio López Obrador, que ha dicho que dará al beisbol prioridad para impulsar a jugadores para las Ligas Mayores de Estados Unidos, sabe que el deporte competitivo requiere de una evaluación constante y punitiva de jugadores y entrenadores.

Preocupa también la idea de una educación superior obligatoria y gratuita. Ya hay una gran saturación en muchas carreras. Por eso los egresados reciben menores ingresos y sufren un mayor desempleo que quienes tienen menor educación. El que las universidades acepten a todos los solicitantes sin considerar su preparación o capacidad no hará más que bajar la calidad para todos y generará un mayor número de deserciones. Hacer la educación superior gratuita, incluso para quienes sí pueden pagar, es injusto y excesivamente costoso.

El nuevo gobierno está equivocando las prioridades. Hay que seguir aumentando la cobertura en preescolar y fortalecer la educación básica, especialmente en secundaria. Debe incrementarse la cobertura en media superior, pero hay que impulsar la instrucción técnica vinculada con la demanda laboral. En educación universitaria, la prioridad no debe ser ampliar la cobertura, sino aumentar la calidad.
20 Agosto 2018 04:00:00
Aeropuerto y ambiente
No hay obra humana que no tenga consecuencias en el ambiente. Ni un aeropuerto en Texcoco ni un tren en la reserva de la biosfera en Calakmul. Ni siquiera la agricultura. Los cultivos acaban con la diversidad del suelo natural. El lema político “Tierra sí, aviones no” del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra no revela más que ignorancia.

Andrés Manuel López Obrador siempre se ha opuesto a la construcción del nuevo aeropuerto. Lo hizo cuando era jefe de Gobierno con el argumento de que la Ciudad de México no podía seguir creciendo hacia el oriente. A pesar de eso, varios gobiernos federales, con el apoyo de la empresa especializada en aeronáutica Mitre, han llegado a la conclusión de que el único punto del valle de México donde se puede construir un aeropuerto que permita una ampliación significativa del tráfico aéreo y se convierta en un hub de conexiones internacionales es Texcoco.

Dificultades técnicas y ambientales hay muchas, pero no hay lugar cercano a la sobrepoblada área metropolitana que no las presente. Lo mismo puede decirse de una vía férrea que atraviese la península de Yucatán. La labor de los especialistas no es encontrar una solución perfecta, sino la más viable.

El suelo del lago de Texcoco es suave y esto obliga a una construcción más cara y a procesos de mantenimiento posteriores, pero el suelo del actual aeropuerto es igualmente suave o incluso más. El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México tiene un trabajo de mantenimiento anual debido a las condiciones del suelo. Las técnicas de construcción de hoy, sin embargo, son mejores y permiten desplegar pistas de mayor solidez. No hay razones de ingeniería que impidan la construcción del aeropuerto en Texcoco.

Es verdad que los costos del nuevo proyecto se han elevado. Esto es en buena medida consecuencia de la depreciación del peso frente al dólar. La revisión de las licitaciones y los contratos para el proyecto es siempre bienvenida, pero cancelar una obra porque los costos han subido, y tirar a la basura 100 mil millones de pesos o más, no tiene ningún sentido.

La solución a los problemas de costo la tiene en las manos el propio presidente electo. En estos momentos, según el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, 30% de la financiación es pública y 70% privado. Pero el respaldo gubernamental es crucial porque, sin él, el proyecto simplemente no podría funcionar. López Obrador ha dado la solución al sugerir que se concesione el aeropuerto. Ése es el mejor camino. De hecho, solo un gobierno de izquierda podría privatizar una obra de infraestructura tan importante. Los actuales aeropuertos privados funcionan bastante bien.

El problema principal del aeropuerto de Texcoco no es técnico sino la animadversión que Andrés Manuel siempre le ha tenido. Ésta se manifiesta no solo en la selección de Javier Jiménez Espriú para ser titular de comunicaciones y transportes sino en el hecho de que ha anunciado una consulta para el aeropuerto, pero no una para el tren maya u otra para la dispersión de oficinas gubernamentales en el país.

Texcoco no es la opción perfecta, pero sí la mejor. El proyecto puede tener zonas de mitigación ecológica e incluso lagos, como ha planteado el arquitecto Alberto Kalach, quien ha dicho que el aeropuerto puede representar “el mayor rescate ecológico y urbano que se haya hecho en el país en toda su historia”. Lo que sería un error monumental es cancelarlo.

Malas políticas

Nicolás Maduro ha anunciado nuevas medidas para tratar de salvar a Venezuela de la crisis económica. Aumentar 36 veces el salario mínimo, sin embargo, disparará todavía más la inflación y generará mayor desempleo.
17 Agosto 2018 04:00:00
Trata y pornografía
Una serie de artículos periodísticos advirtieron a principios de agosto que la Suprema Corte de Justicia había declarado la pornografía como una forma de trata. “SCJN tipifica la pornografía como explotación sexual” señaló Etcétera, “SCJN avala sancionar la pornografía como delito sexual” cabeceó La Crónica, “Avalan sancionar pornografía como delito sexual” apuntó El Universal.

La información no era, en realidad, exacta. Lo que hizo la Primera Sala fue ratificar, en una votación de tres a dos, una sentencia en un juicio de amparo contra un grupo de trabajadores del Cadillac, un centro de baile erótico de la Ciudad de México, sentenciados a varios años de cárcel por trata de personas.

El caso se refiere a “un denominado table dance, al que las mujeres (todas mayores de edad), que acudían a realizar sus bailes, los realizaban por su propia voluntad (así lo refieren ellas mismas) y conveniencia (en un día malo ganaban mil pesos y en uno bueno hasta diez mil pesos, según su propio dicho); y el tribunal que emite el acto reclamado considera que hay delito de trata de personas solo en base a inferencias y a partir de valorar hechos desde una óptica meramente moral”, como apuntaba la demanda de amparo. Los quejosos, empleados del local, señalaban que no presionaban a las mujeres a realizar bailes, y mucho menos a tener relaciones sexuales, por lo que su trabajo “nunca constituyó el delito de trata de personas”.

La acusación se fundamentaba en el artículo 13 de la Ley General de Trata de 2012 que considera que “la prostitución, la pornografía, las exhibiciones púbicas o privadas de orden sexual o cualquier otra actividad sexual remunerada” pueden ser actos de trata.

Los ministros examinaron la constitucionalidad de algunos artículos de la ley. El ponente, José Ramón Cossío, argumentó que la legislación no viola derechos constitucionales. Si bien las mujeres que realizaban bailes eróticos no estaban sometidas a presión, y realizaban su trabajo “por su propia voluntad y conveniencia”, el artículo 40 de la ley “es categórico en señalar que el consentimiento de las víctimas no excluye la responsabilidad -como causa de justificación-de los quejosos en la comisión del delito”. Los ministros determinaron que “los derechos humanos son irrenunciables” por lo que el Estado puede proteger a una persona de “trata” aun cuando no quiera ser protegida.

Yo no comparto el fallo, pero el problema no está en los ministros que juzgaron la constitucionalidad de la ley, sino en una redacción legal que en vez de combatir la trata, esto es, la esclavización de seres humanos para que lleven a cabo actos que no desean realizar, busca combatir conductas que los legisladores consideran inmorales, como la prostitución, la exhibición erótica o la pornografía, aun cuando las supuestas víctimas lleven a cabo sus actos de manera voluntaria.

La Corte no tipificó la pornografía como un crimen, pero la Ley de Trata es una pésima legislación que atenta contra la libertad de cada persona para tomar sus decisiones morales. Si una persona no quiere ver pornografía o asistir a un espectáculo erótico, que no lo haga. Pero no podemos tener una ley que castiga a personas por trabajar en un lugar de espectáculo erótico o en un estudio de filmación de películas pornográficas. Las decisiones morales deben ser personales y no impuestas por la ley.

Facebook y Rubens

Uno de los problemas de sancionar la pornografía es que lo que para algunos es pornográfico para otros es hermoso. Facebook, por ejemplo, ha censurado los desnudos de Rubens que para mí son obras de arte. Espero no ser encarcelado por ver El descendimiento de la cruz de Rubens, censurado por Facebook porque Jesús aparece desnudo.
16 Agosto 2018 04:07:00
Gasto sin fin
Se acerca un fuerte incremento en el gasto gubernamental. El programa de Jóvenes Construyendo el Futuro apoyará a 2.3 millones de jóvenes a un costo de 22 mil millones de pesos al año. Se duplicarán las pensiones a los adultos mayores, para lo cual se destinarán 120 mil millones de pesos. Se otorgarán apoyos a las personas en situación de discapacidad o de pobreza, lo que costará 15 mil 840 millones de pesos. Se sembrarán un millón de hectáreas de árboles frutales y maderables, dando empleo a 400 mil personas a un costo de 22 mil millones de pesos. Nada más estos programas representan un gasto adicional de 180 mil millones de pesos al año

El Gobierno también descentralizará 18 secretarías y cinco empresas gubernamentales, lo que costará al parecer 135 mil millones de pesos, y construirá el tren maya con una inversión de hasta 150 mil millones (una parte supuestamente vendría del sector privado, pero hay dudas acerca de la rentabilidad del proyecto, indispensable para atraer fondos privados). Con estos dos proyectos, los nuevos gastos e inversiones se elevan a 465 mil millones de pesos (aunque estos últimos no serían erogaciones anuales).

Algunos de los montos que calcula el nuevo Gobierno son muy conservadores. Ya López Obrador no está planteando construir seis refinerías, pero sí remozar las seis actuales y construir una nueva. El remozamiento dice que costará 50 mil millones de pesos, pero los especialistas advierten que esto no sería suficiente. La nueva refinería, dice Rocío Nahle, la futura secretaria de energía, representará una inversión de 6 mil millones de dólares o alrededor de 114 mil millones de pesos; pero cuando algunos analistas han señalado que una refinería que pueda manejar los crudos pesados mexicanos costaría cuando menos 20 mil millones de dólares, la respuesta ha sido: “Quizá le cueste 20 mil millones a Peña Nieto, pero con Andrés Manuel serán 6 mil millones”. Aun con estos cálculos alegres, el monto de nuevo dinero que gastará el gobierno de López Obrador ya asciende a 629 mil millones.

Hay que añadir otras promesas de campaña que costarán mucho, aunque los costos no se han definido hasta donde yo sé. López Obrador se comprometió a construir 300 caminos rurales, pero con procesos de baja tecnología y uso intensivo de mano de obra, lo cual los hará más costosos. También ofreció un proyecto para conectar con internet todo el país, un programa de reconstrucción de viviendas de los damnificados de los sismos de 2017 y apoyos a colonias marginadas de la frontera y a las zonas más pobres de los destinos turísticos. Prometió también expandir la educación universitaria, haciéndola universal y completamente gratuita.

Durante la campaña, López Obrador afirmaba que aumentaría el gasto en 500 mil millones de pesos al año, sobre todo para proporcionar mayores servicios sociales, y que el dinero lo conseguiría con ahorros en el gasto y eliminando la corrupción. Pero aun si fuera cierto que el nuevo gobierno pudiera eliminar completamente la corrupción, esto no le depositaría 500 mil millones de pesos en cuentas de las que pudiera girar cheques para cubrir los nuevos gastos.

Es muy positivo que López Obrador haya prometido en campaña aumentar el gasto público sin subir impuestos ni aumentar el déficit de gasto o la deuda. Por eso su elección fue tan bien recibida. Tengo la impresión, sin embargo, de que será imposible cumplir todas las promesas.

TRANSGRESORA

Era tan transgresora de las convenciones morales, que en México se montó una campaña para prohibir uno de sus conciertos. Hoy Madonna cumple 60 años como una artista que ha sabido evolucionar sin nunca perder su creatividad.
15 Agosto 2018 04:00:00
Tren o aeropuerto
Andrés Manuel López Obrador ha cuestionado el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, que considera caro e innecesario, a pesar de que los capitanes de la industria turística lo han señalado como indispensable y rentable. El costo del aeropuerto se calcula en 13 mil millones de dólares (247 mil millones de pesos), la mayor parte dinero privado. Los estudios técnicos se llevaron años, pero hoy el Presidente electo recibirá un nuevo dictamen preparado por su equipo y con el que piensa lanzar la discusión que llevará a la consulta pública sobre si continúa o no la construcción.

López Obrador ha anunciado también un proyecto para construir un tren en la zona maya, mucho mayor que el prometido en campaña. En lugar de 900 kilómetros, con una vía de Cancún a Palenque, el proyecto tendrá mil 500 kilómetros y llegará a Mérida y Calakmul, Campeche. El costo será de entre 120 mil y 150 mil millones de pesos.

No tenemos mucha información sobre el tren. No conocemos las bases de los costos. Dice Andrés Manuel que habrá inversión pública y privada, pero no hay indicación de que el proyecto será rentable.

Para la construcción se utilizarán los fondos del impuesto al turismo, pero no es claro si este es el mejor uso para un gravamen que se creó para mejorar la difusión del país como destino turístico. No hay señal, por otra parte, de que el proyecto vaya a ser sometido a consulta pública como el aeropuerto.

La enorme mayoría de los ferrocarriles no son rentables, por lo menos no si se consideran los costos de adquisición de terrenos y construcción, aunque suelen ser más rentables los de carga que los de pasajeros. El Gobierno de Enrique Peña Nieto tenía en un principio varios proyectos, entre los que destacaban el Querétaro-Ciudad de México, el Toluca-Ciudad de México y el Mérida-Cancún. Todos fueron cancelados por razones presupuestarias, menos el Toluca-México que se sigue construyendo con retrasos y sobrecostos por una decisión política. La esperanza es que no pierda dinero, pero en su operación, sin considerar la inversión inicial. Gerardo Ruiz Esparza, secretario de Comunicaciones y Transportes, me ha dicho que los trenes nunca son rentables si se toman en cuenta los costos de inversión. Eso sí, pueden tener una utilidad pública.

Los trenes de alta velocidad de Francia o España son impresionantes, pero pierden enormes cantidades de dinero. Los subsidios al sistema ferroviario europeo ascienden a 73 mil millones de euros al año, los de China alcanzan 130 mil millones de dólares.

En Japón los trenes son privados y rentables, pese a ser principalmente de pasajeros; pero el número de kilómetros/pasajeros transportados por tren bajó de 66.7% en 1965 a 29.8% en 1990. En Estados Unidos hay un pequeño subsidio al ferrocarril de pasajeros, pero los trenes de carga son rentables.

¿Cuál será la situación del tren maya? No sabemos. No se trata solo de determinar los costos de construcción. Deberíamos saber cuántos pasajeros serían necesarios para cubrir los costos y de dónde vendrán los pasajeros. La idea de que los usuarios de cruceros se bajaran de sus barcos para tomar el tren no parece realista.

Tatiana Clouthier se ha referido al “hermoso proyecto del tren maya (que) marcará un hito global en el turismo y en el desarrollo regional siempre cuidando el medio ambiente”. Pero ¿es realmente la mejor opción? Da la impresión de que el próximo Gobierno está siendo muy estricto con el nuevo aeropuerto y muy laxo con el nuevo tren.

PODER DE PODERES

López Obrador está preparando una red de delegados que le permitirá controlar a los gobiernos estatales. La medida puede violar el pacto federal, pero han sido tantos los abusos de los gobernadores que quizá resulte positiva.
14 Agosto 2018 04:00:00
Un PAN debilitado
En la elección del 2012 la candidata del PAN a la Presidencia, Josefina Vázquez Mota, obtuvo 22.18 % del voto. Era el peor resultado de Acción Nacional desde 1988, cuando Manuel Clouthier registró 16.2 por ciento.

En 2018 Ricardo Anaya recibió 22.27%, prácticamente lo mismo que Josefina. La diferencia es que Anaya fue postulado no sÓlo por el PAN, sino también por el PRD y Movimiento Ciudadano. El costo para el PAN fue enorme, porque tuvo que repartir candidaturas para otros cargos sin que sus socios aportaran votos suficientes.

El PAN no estaba condenado a un resultado tan decepcionante. En 2016 se encontraba en primer lugar en las encuestas presidenciales, por arriba de Andrés Manuel López Obrador, con Margarita Zavala como posible candidata. Como presidente del partido, Anaya montó una alianza con un PRD moribundo y con MC, la cual usó luego como excusa para negarle a Margarita la posibilidad de ser candidata ya que el PRD y MC no la querían. De esta forma se quedó él con la candidatura presidencial.

Hoy el PAN debe replantearse un futuro desde su peor nivel de representación en décadas. Anaya ya no es presidente del partido, pero sigue manteniendo control sobre los órganos de mando de cara a la renovación de la dirigencia del partido.

A pesar de su actual debilidad, el PAN será la oposición principal frente a Morena, que se ha convertido en el nuevo partido hegemónico. El PAN contará, al parecer, con 79 diputados contra 107 de la legislatura anterior; en el Senado bajará de 34 a 25 escaños. El PRI ha quedado todavía más debilitado, por lo que el PAN será el principal partido de oposición. Los diputados del PRD y de MC, que deben su voto al PAN, se alinearán con Morena.

La elección de un nuevo presidente de Acción Nacional el próximo 21 de octubre resultará crucial para la reconstrucción. El aparente retiro de Anaya de la vida política será sano, pero es muy posible que alguien identificado con él alcance la presidencia. Marko Cortés, todavía coordinador de los diputados panistas y cercano a Anaya, ha dicho que se postulará. Jorge Preciado, senador y excandidato al gobierno de Colima, ha levantado la mano, al igual que el exgobernador poblano Rafael Moreno Valle; ambos son anayistas. Del otro lado, Roberto Gil Zuarth ha sido mencionado como posible candidato de los calderonistas y se habla también del retorno del guanajuatense Carlos Medina Plascencia. Otros se sumarán a la contienda.

No será tan importante la persona en la Presidencia sino su capacidad para reunificar al partido. El PAN ha estado siempre dividido entre un grupo liberal en lo económico y otro católico y conservador en lo moral, aunque los dos supieron convivir durante décadas. El partido, sin embargo, perdió rumbo e identidad en sus años en el poder y también ahora por su alianza con el PRD y MC.

Al PAN le conviene ir solo antes que mal acompañado, pero para eso necesita aclarar bien su ideología, que no tiene nada que ver con la del PRD o la de MC. Una opción sería recuperar la visión de los fundadores. El PAN fue construido por un pequeño grupo de idealistas que se oponían a la hegemonía del PRI; no los impulsaba la ambición de poder, sino el deseo de ser un contrapeso democrático ante un poder abusivo. El PAN de los últimos tiempos, en cambio, ha estado más obsesionado con el poder que en defender una filosofía política clara. Quizá un retorno al pasado sea la mejor base para construir un nuevo futuro.

Contra Turquía

Donald Trump ha emprendido una guerra comercial contra Turquía y busca provocarle una crisis económica. Turquía había sido el aliado más sólido de Estados Unidos en el cercano oriente. El intento de Trump de desestabilizarlo es una advertencia para México.
13 Agosto 2018 04:01:00
Beber vino
Cuando empecé a venir a las vendimias del valle de Guadalupe, la industria estaba concentrada en unas cuantas casas, L.A. Cetto, Domecq y Santo Tomás, aunque otras, como Monte Xanic, empezaban a despuntar y a competir con vinos de calidad en producciones pequeñas.

Hoy Cetto y Santo Tomás siguen teniendo una fuerte presencia, con éxito no sólo en volumen sino en calidad, pero más de un centenar de casas pequeñas han hecho de la industria un campo fértil para la innovación. La apertura comercial ha ayudado a construir una industria competitiva.

El consumo de vino en México ha crecido. En 2013 se consumieron 152.5 millones de litros y para 2015 se llegó a 166 millones. La producción ha subido a un paso más lento: de 110 a 114 millones de litros (Wine Institute). El consumo por persona, sin embargo, ha sido siempre muy pequeño, 470 mililitros al año, menos de una botella, contra 45 litros en Francia, 42 en Italia, 28 en España o 25 en Argentina (Wine Institute, 2009).

Un problema es que en México no hay una cultura del vino o esta se ha concentrado en grupos muy pequeños. Otro es la carga tributaria. En algunos países de Europa el vino paga un impuesto pequeño, porque se le considera alimento, o incluso se le otorgan subsidios fiscales. En Francia o España es más barata una copa de vino que un vaso de Coca-Cola. En México, en cambio, se grava el vino con un impuesto especial de 26.5% al cual se le “piramida” un IVA de 16% (es decir, se cobra impuesto sobre el impuesto, como si el IEPS agregara valor al vino). El vino termina pagando 46.74%. Con esta pesada carga, no sorprende que el consumo se mantenga pequeño.

México tiene una superficie de producción de uva para vino de apenas 6,474 hectáreas, de la cual 57% se concentra en Baja California y el resto en otros 10 estados (Sagarpa). El Gobierno federal expidió en mayo de este 2018 una Ley de Fomento a la Industria Vinícola que creó una Comisión Intersecretarial de Fomento a la Industria Vitivinícola. Así, con una mano se castiga al vino con un impuesto artificialmente alto y con la otra se promulga una ley para apoyarlo a través de un nuevo organismo burocrático. El gobierno mexicano muestra una vez más esa esquizofrenia que tanto ha golpeado la productividad.

Las fiestas de la vendimia, que se llevan a cabo en agosto en el municipio de Ensenada y particularmente en el valle de Guadalupe, han representado un impulso turístico muy importante para la región. Cuando los turistas estadunidenses dejaron de entrar a Baja California por la inseguridad y por el tiempo cada vez más prolongado para cruzar y regresar, las fiestas de la vendimia ayudaron a recuperar el turismo. Hoy la ruta del vino es uno de los mayores atractivos de Baja California, en un renacimiento que ha sido acompañado por la explosión de creatividad de la cocina baja med.

Soy el primero en entusiasmarme por la decisión de impulsar a la industria, pero mi consejo a los políticos es: “No trates de ayudar, mejor no estorbes”. De nada sirve promulgar leyes de fomento o crear comisiones intersecretariales cuando castigas al vino con impuestos altos. Quita el impuesto especial al vino y déjale solo el IVA. Los vitivinicultores se encargarán de lo demás.

Jóvenes y vino

“Te ves muy joven”, me dijo un rozagante don Luis Cetto cuando lo saludé en la fiesta de la vendimia con la que celebró el sábado 90 años de su empresa. “Claro don Luis”, le respondo. “Es que me tomo una copita de vino al día”. “Yo también –contestó con una sonrisa–. Y a veces dos”. Con razón Louis Pasteur decía que el vino era la más saludable e higiénica de las bebidas.
10 Agosto 2018 04:00:00
Cuarta transformación
No me imagino a Miguel Hidalgo diciendo, en el momento en que hacía sonar la campana de Dolores el 16 de septiembre de 1810, “De esta manera estoy empezando la primera gran transformación de México.” Tampoco puedo pensar en Benito Juárez declarando en 1857 que él representaba la segunda, ni a Francisco I. Madero sosteniendo en 1910 que era impulsor de la tercera.

Antes de la campaña electoral de 2018 nunca había escuchado de alguna interpretación que dividiera la historia de México en tres grandes transformaciones. Andrés Manuel López Obrador la propuso en la contienda, pero sólo para sostener que él encabezaría la cuarta. El mismo López Obrador, sin embargo, no ha sido muy preciso acerca de estas transformaciones, ya que en ocasiones ha incluido la gestión de Lázaro Cárdenas en el paquete.

No hay duda de la resonancia que tiene el término “la cuarta transformación”. Recuerda un poco esa “quinta república” creada por Charles de Gaulle en 1958 y que le permitió al general convertirse en una leyenda en la historia de Francia. Es una expresión redonda que parece tener gran profundidad.

La idea de que López Obrador realizaría una cuarta transformación de México se convirtió en un poderoso lema de campaña y ayudó a dar al candidato ese aire mesiánico que entusiasmó a tantos de sus seguidores, pero la verdad es que los períodos históricos no pueden definirse previamente.

Hidalgo no tenía conciencia de estar iniciando una guerra de independencia; quería acabar con el mal gobierno y preservar la corona de la Nueva España para el heredero legítimo, Fernando VII. Ni Juárez ni Madero quisieron construirse un lugar personal en la historia, el cual solo se logró cuando pudieron construir un legado. Sólo los historiadores posteriores podrán determinar si el gobierno de López Obrador será una gran transformación o una franca decepción. Que el próximo presidente lo pregone de antemano parece un gesto de arrogancia.

Todos los gobernantes llegan al poder con la idea de que van a realizar grandes transformaciones. Cuando Vicente Fox lo hizo en el 2000 afirmó que se aproximaba una nueva era de honestidad y eficiencia en el gobierno porque el PRI había sido finalmente expulsado de Los Pinos. Enrique Peña Nieto ganó en 2012 con la afirmación de que los priistas, que sí sabían gobernar, regresaban al poder para corregir los desvaríos de los años del panismo.

¿Cómo será la presidencia de López Obrador? No sabemos. Algunas de sus propuestas son positivas; nadie puede objetar, por ejemplo, la idea de combatir la corrupción, aunque esto es algo que han prometido todos los presidentes en el pasado. Preocupa, sin embargo, la falta de medidas concretas para éste y otros objetivos: el solo ejemplo de un presidente honesto no garantiza la limpieza de un gobierno. Debe aplaudirse la idea de un gobierno que gaste más y mejor, sin subir impuestos y sin elevar el déficit; el problema es que las cifras no cuadran hasta ahora y no se han cuantificado algunos proyectos, como la descentralización del gobierno, que pueden ser extraordinariamente costosos e inútiles.

No tengo problemas cuando escucho a un político que dice que quiere transformar el país: para lograrlo hay que empezar con la intención.

Me preocupa uno que piensa que su sola presencia en el gobierno garantiza una transformación histórica de México.

Competencia

Aplaudo el retorno del SME, ahora como proveedor de electricidad en competencia con la CFE. Reemplazar a un monopolio por otro no funciona. Si queremos mejor electricidad y más barata, necesitamos competencia en el sector. Ojalá que la empresa del SME la proporcione.
09 Agosto 2018 04:00:00
Maestra absuelta
No se requería mucha ciencia. El 16 de noviembre de 2016 escribí en este espacio: “Como van las cosas es probable que la maestra Elba Esther sea declarada inocente por los tribunales a fines de este sexenio o principios del siguiente”.

La confirmación se dio este 7 de agosto, cerca de la medianoche, cuando el abogado Marco Antonio del Toro anunció que Gordillo había sido absuelta de los delitos que le quedaban.

La absolución no significa que la maestra no haya recibido ingentes cantidades de dinero del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. La Procuraduría General de la República comprobó que la maestra utilizó mil 978 millones de pesos de recursos de la organización para gastos personales: pilotos, viviendas, cirugías plásticas, pagos a una cuenta de American Express, depósitos bancarios en Suiza y Liechtenstein.

A la maestra se le acusó de haber realizado “operaciones con recursos de procedencia ilícita”, lo que popularmente se denomina lavado de dinero. El problema es que el SNTE nunca presentó denuncia en contra de la maestra por desvío de los recursos, los cuales le fueron entregados de manera sistemática y con plena anuencia. La maestra siempre argumentó que la entrega de dinero del sindicato para los gastos personales de la presidenta era una práctica habitual y legal.

Otra de las acusaciones que se le presentaron a Elba Esther era la de “delincuencia organizada”. Pero esto no significa más que varias personas se unieron para realizar el delito principal. Si la acusación de lavado de dinero se cae, la de delincuencia organizada no se puede sostener.

En 2011 la maestra le declaró al reportero Fernando del Collado de Milenio que tenía un ingreso de 80 mil pesos mensuales. Claramente recibía mucho más, pero no de procedencia ilícita o de la delincuencia organizada, sino del sindicato. El SNTE pudo haber demandado a Gordillo por desvío de recursos, ya que las cuotas de los maestros no deben usarse para los gastos suntuarios de una dirigente sindical; pero esto habría significado que los nuevos líderes no hubiesen podido usar el dinero del sindicato como propio.

Si el dinero no procedía de un desvío o de un fraude, entonces no era de procedencia ilícita. Lo ilegal sería en todo caso que Elba Esther no haya pagado impuesto sobre la renta por estos ingresos.

Sí hubo acusaciones en contra de la maestra por defraudación fiscal, pero por montos muy pequeños, de 4.3 millones y 2.2 millones de pesos, y no por todos los mil 978 millones de pesos que recibió del sindicato. Los tribunales, sin embargo, descartaron las acusaciones desde hace tiempo por una razón de forma y no de fondo: porque el SAT no notificó de los presuntos adeudos fiscales a la maestra antes de entablar juicio en contra de ella, como se debe hacer con todos los contribuyentes.

No se requería de mucha ciencia hace años para entender que Elba Esther sería exonerada. Sorprende que haya permanecido encarcelada casi cinco años y medio, sin presunción de inocencia, ante acusaciones que sabíamos se iban a caer. Parecería que sí fue una presa política. Pero lo que realmente aterra es saber que el SNTE le entregó mil 978 millones de pesos para gastos personales sin que haya tenido al final que pagar impuestos por ellos.

Una vez más está claro que en México los sindicatos son simples maquinarias para despojar de dinero a los trabajadores, en este caso a los maestros, y que los poderosos no tienen que pagar impuestos como hacemos los demás. Esta es la moraleja del caso.

¿Gobernando?

Andrés Manuel López Obrador ya es presidente electo tras recibir ayer la calificación del Tribunal Electoral. Parece, sin embargo, que ya está gobernando, mientras que el presidente Enrique Peña Nieto se muestra cada vez más ausente.
08 Agosto 2018 04:00:00
¿Venezuela o Suecia?
Ni Maduro, ni Trump, Andrés Manuel López Obrador ha declarado en varias ocasiones. En septiembre de 2017, declaró: Están “diciendo que si gana Morena vamos a ser como Venezuela. Eso es falso. No nos inspiramos en ningún gobierno extranjero. Nosotros nos inspiramos en nuestros héroes, que fueron los que nos enseñaron a luchar por la libertad, por la justicia, por la democracia. Ni Maduro, ni Donald Trump”.

Los únicos países extranjeros que López Obrador señaló como ejemplos en la campaña fueron “Suecia, Dinamarca, Noruega, Nueva Zelanda”, los cuales “no tienen corrupción, no hay pobreza, no hay inseguridad, no hay violencia”. Son tres países nórdicos y uno oceánico que se cuentan entre los menos corruptos del mundo, según Transparencia Internacional, y también entre los más prósperos.

Mucho se ha dicho que los países escandinavos son un ejemplo de socialismo, pero ninguno tiene un sistema socialista, no si lo entendemos como uno en que los medios de producción son propiedad del gobierno o de los trabajadores. Todas las naciones nórdicas tienen sistemas capitalistas con una mayoría abrumadora de empresas privadas. Tienen también impuestos altos, aunque han bajado en los últimos años, que utilizan para proporcionar servicios sociales. Nueva Zelanda es uno de los países más liberales del planeta. El índice de libertad económica de la Heritage Foundation lo coloca en el tercer puesto de libertad económica, sólo después de Hong Kong y Singapur, por arriba de Suiza, Australia e Irlanda.

La tasa máxima de impuesto sobre la renta para personas físicas en Nueva Zelanda es de 33%, contra 35% en México, mientras que el de empresas es de 28%, cuando en México es de 30%, más 10% de reparto de utilidades, más 10% al retiro de dividendos. Suecia tiene una tasa fiscal para personas físicas mucho más alta, de 61.85%, pero los gobiernos suecos han entendido que los impuestos excesivos, particularmente a las empresas, reducen la competitividad y la prosperidad del país. Por eso han disminuido el impuesto para las empresas de 60.1% en 1989 a 22% desde 2013. El resultado ha sido un aumento en el crecimiento económico.

Suecia tiene el lugar número 15 en el índice de libertad económica de la Heritage Foundation. Sus malas evaluaciones por el elevado gasto público y los impuestos a individuos se compensan por su equilibrio fiscal, respeto a los derechos de propiedad, integridad del gobierno, eficacia judicial, libertad para empresas, libertad laboral, autonomía monetaria, libre comercio, libertad de inversión y libertad financiera. En Suecia, por ejemplo, no hay salario mínimo.

Cuba, país por el que López Obrador también ha expresado admiración, tiene en cambio calificaciones reprobatorias en casi todos los rubros. Venezuela, a su vez, se encuentra casi al final de la lista, sólo arriba de Corea del Norte.

Es positivo que López Obrador haya rechazado a Venezuela como modelo para la transformación que quiere hacer en México, aun cuando haya personas en su movimiento que siguen siendo admiradoras del régimen de Nicolás Maduro. Si los ejemplos son Suecia, Dinamarca, Noruega y Nueva Zelanda, hay razones para el optimismo. Se trata de países con instituciones sólidas, con respeto a los derechos de propiedad y de mercado que definen el sistema de libre empresa.

RENTABLES

Las principales empresas de refinación de gasolina de Estados Unidos tuvieron un segundo trimestre de altas utilidades. Phillips 66, la mayor de las independientes, logró 12.28 dólares por barril refinado, contra 8.44 de hace un año. Esto fortalece la idea de construir refinerías en México, aunque los especialistas señalan que los resultados son inusuales y temporales (WSJ).
07 Agosto 2018 04:00:00
Luna de miel
No sólo no ha generado preocupación, sino que ha desbordado entusiasmo. Andrés Manuel López Obrador está viviendo una luna de miel, y no es sólo entre sus entusiastas, que lo perciben como el salvador de la nación, sino incluso entre empresarios e inversionistas que hasta hace poco lo veían con desconfianza.

El tipo de cambio, quizá el indicador más inmediato y sensible del sentir de los inversionistas, se encontraba en 20.716 pesos por dólar el 15 de junio de este 2018 (fix). Ayer, 6 de agosto, estaba en 18.5433. El precio del dólar ha bajado 10.4% en poco más de mes y medio. El mercado cambiario se preocupa por la renegociación del TLCAN, pero no por López Obrador.

El índice de confianza del consumidor tuvo un salto de 14.8% en julio, el mes siguiente a la elección. Si bien es cierto que las alzas venían registrándose desde los meses anteriores –lo cual es una buena señal sobre cómo está cerrando la economía en el sexenio de Enrique Peña Nieto–, el aumento de julio no tiene precedentes y está directamente relacionado con la elección de López Obrador. Dentro de la confianza del consumidor la expectativa sobre cómo estará la economía en un año se elevó 31.9 por ciento. Impresionante.

En la encuesta de Reforma del 25 de julio el 62% de los entrevistados consideraba que bajo López Obrador mejorará la economía del país; 61%, la calidad de la educación; 60%, la calidad de los servicios de salud; 57%, la calidad de vida; 54%, la seguridad pública; y 52%, la procuración de justicia. Un mayor optimismo no se puede imaginar en un país tan escéptico como México ante las promesas de los políticos.

Todos los presidentes tienen una luna de miel en la transición y en sus primeros años de gobierno. Fue el caso de Enrique Peña Nieto, quien aprovechó su popularidad inicial para lograr acuerdos con el PAN y el PRD y realizar sus reformas estructurales, lo cual no impidió que esté terminando el sexenio con los peores registros de popularidad en la historia de un presidente mexicano. No recuerdo, sin embargo, un optimismo popular tan desbordante como el que está generando López Obrador.

Preocupa que el entusiasmo no permita ver a la gente la inconsistencia de muchas de las políticas que está proponiendo. Recortar el gasto público es, por supuesto bienvenido, pero nadie sabe cuánto costará llevar a cabo la dispersión de oficinas del sector público en el país ni cuánto disminuirá la ya de por sí baja eficiencia del sector público. Crear empleos, muy bien, pero despedir sin prestar atención a su desempeño al 70% de los servidores públicos de confianza es un golpe injusto a más de un cuarto de millón de trabajadores y puede disminuir la capacidad de actuación del Gobierno.

De momento a la gente no le importa. Está enamorada de Andrés Manuel. Durante la campaña la gente se le acercaba, le besaba la mano e incluso le pedía que curara a algún enfermo. Hoy cientos se forman todas las mañanas frente a la casa de transición para pedirle dinero, favores y empleo.

¿Cuánto tiempo puede durar esta luna de miel? No sabemos. Los caudillos populistas tienen una mayor capacidad para generar esperanzas que los tecnócratas. López Obrador lo sabe. Por eso promete una cuarta transformación del país, un sueño milenario como el que han ofrecido otros caudillos en la historia tanto de México como del mundo.

POTENCIA

“México se va a convertir en una potencia”, dijo ayer ante un grupo de ingenieros Andrés Manuel López Obrador. “Nadie nos va a estar amenazando de que nos van a cerrar las fronteras, que se va a construir un muro”. Y sí, si México consigue crecer a un paso más acelerado, tendrá una mayor fortaleza para enfrentar presiones externas.
06 Agosto 2018 04:00:00
Venezuela madura
En una transmisión oficial de televisión Nicolás Maduro afirmaba: “Ha llegado la hora de la recuperación económica.”, pero sus palabras fueron interrumpidas súbitamente mientras el presidente y su esposa, Cilia Flores, miraban desconcertados hacia el cielo. La transmisión cortó de manera incongruente al rostro de un joven soldado y después a una formación militar que se dispersaba con temor.

Minutos después el vicepresidente y ministro de información, Jorge Rodríguez, salió a las pantallas a afirmar que se había registrado un atentado con drones en contra del presidente Maduro, quien estaba ileso. Añadió que las explosiones habían provocado lesiones a siete elementos de las fuerzas armadas.

Más tarde el propio Maduro declaró: “Todo apunta a la ultraderecha venezolana en alianza a la ultraderecha colombiana y que el nombre de Juan Manuel Santos [el presidente saliente de Colombia] está detrás de este atentado”. Un grupo denominado Soldados de Franela se atribuyó el atentado en Twitter, pero la atribución no fue mencionada por la televisora estatal Telesur. Maduro ya había dicho que el culpable era Colombia, por lo que esa era la única explicación posible.

Como los videos no mostraron las explosiones ni su ruido, no faltaron las teorías que cuestionaban el atentado. La oposición argumentó que Maduro simplemente buscaba distraer la atención ante el desplome de la economía venezolana. Un parte de la agencia AP apuntó que “tres funcionarios que hablaron bajo condición de anonimato. dicen que el incidente fue realmente la explosión de un tanque de gas dentro de un apartamento”. Varios reporteros que cubrían los hechos están desaparecidos.

Venezuela vive una situación de absoluta desesperación económica y política. Si bien el Banco Central de Venezuela ha dejado de informar sobre la inflación, la Comisión de Finanzas del Parlamento, de oposición, calcula que los precios subieron 1,616% en 2017 y que la economía se contrajo en 15%. El FMI estima que para fines de 2018 la inflación alcanzará niveles de un millón por ciento al año. Tan sólo entre 2013 y 2017 la economía venezolana se contrajo en 34.6%, según José Manuel Puente de, Oxford, y Jesús Rodríguez, de la Universidad de Warwick del Reino Unido.

El culto a Hugo Chávez, sin embargo, no ha desaparecido en Venezuela. El mausoleo construido en el cuartel militar 4F, ahora museo, sigue siendo visitado por venezolanos que lloran y se lamentan de su fallecimiento. En la misma calle hay una capilla donde la gente hace sus peticiones a Chávez como si fuera un santo. Muchos venezolanos atribuyen el desplome de la economía a Maduro, pero no a Chávez.

Hay quien dice que Venezuela está madura para una rebelión. La vía democrática para el cambio la cerró el presidente cuando, después de perder las elecciones legislativas de 2015, desconoció a la Asamblea Nacional y la sustituyó por una Asamblea Constituyente. Las elecciones presidenciales de 2018, en que solo participó el 46% del electorado, no fueron ya democráticas. Tan solo entre abril y julio de 2017 la represión contra las protestas callejeras dejó 121 víctimas mortales, según la exfiscal Luisa Ortega Díaz.

La violencia es siempre lamentable. El aproblema es que el Gobierno venezolano no sólo ha destrozado la economía del país, sino que ha decidido eliminar la democracia para impedir un cambio pacífico de poder. Lenin diría que en Venezuela hay una situación revolucionaria.

Desierto y mar

La combinación de desierto y mar le da a Los Cabos su especial atractivo. Pero hay otros lugares del país que lo ofrecen y no han logrado éxito turístico. Ahí están San Carlos y Puerto Peñasco en Sonora, así como San Felipe en Baja California.
03 Agosto 2018 04:00:00
Viajar es destino
En un ambiente de poco crecimiento, el turismo tiene un desarrollo cada vez más notable. El mundo registró una expansión económica de 3.1% en 2017, según el Banco Mundial. El turismo internacional creció 7%, de acuerdo con el World Tourism Barometer. A esto hay que añadir las cifras del turismo nacional.

Para México el turismo es particularmente importante. En 2014, según la OCDE, representaba el 8.5% del producto interno bruto de México. En contraste, la contribución del petróleo a la economía nacional en 2016 fue de sólo 8 por ciento. Somos más un país turístico que petrolero.

Eso es bueno. El petróleo ha sido controlado hasta hace poco por una sola gran empresa monopólica y gubernamental, Pemex. La actividad turística la realizan miles de pequeñas y medianas empresas e individuos, por lo que sus beneficios se distribuyen de forma más amplia.

En 2014, el turismo representó “el 5.8% del empleo remunerado de tiempo completo y el 77.3% de las exportaciones de servicios” (OCDE, Estudio de la política turística de México, 2017).

México ha venido aumentando su participación en el mercado del turismo internacional. En 2016 logró 35 millones de llegadas de turistas internacionales, un avance de 8.9% sobre los 32.1 millones de 2015. En 2015 el crecimiento fue de 9.4 por ciento. El arribo de turistas internacionales está creciendo a un ritmo de cuatro veces la economía nacional (2.1% en 2017). Pero el turismo nacional es más importante todavía: aporta el 88% de todo el gasto turístico y, además, se distribuye más ampliamente en el territorio nacional, ya que el turismo internacional se concentra en los destinos de playa.

Nuestro país ocupaba ya en 2016 el octavo lugar en la lista de llegadas internacionales de la Organización Mundial de Turismo. Estamos todavía lejos, sin embargo, de los líderes internacionales: Francia con 82.6 millones, Estados Unidos con 75.6 millones y España también con 75.6 millones. Hay mucho espacio todavía para crecer.

Para que el turismo siga creciendo es importante, por supuesto, disminuir la violencia que afecta la imagen internacional del país. Sorprende, de hecho, que estemos logrando aumentos en el turismo internacional en años en que estamos teniendo también récords de homicidios.

Ampliar las opciones turísticas también es importante. Debemos incrementar la oferta cultural y deportiva. El Abierto de Tenis de Los Cabos, en su tercera edición, es un ejemplo que hay que seguir.

Contar con una amplia conectividad es también importante. El nuevo aeropuerto de la Ciudad de México puede convertirse en un centro de conexión internacional que multiplique los vuelos. Si se cancela el proyecto, no sólo habrá una pérdida enorme por las inversiones ya realizadas, sino que no se podrá contar con este hub. Dos aeropuertos separados destruyen la conectividad.

El turismo es importante no sólo por la actividad económica. También impulsa la apertura y la educación. En la década de 1960, el turismo fue clave en el salto que le permitió a España salir del aislamiento impuesto por el franquismo. La España moderna, europea, próspera de hoy es producto en parte del turismo. Hoy estamos viendo una transformación similar en los países de Europa oriental.

Lo mismo puede ocurrir en México. Por eso es importante que el Gobierno no ahogue la actividad creando cuellos de botella, como sucedería si se cancela el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.

TRANSICIÓN

Peña Nieto ha desaparecido de la escena política. AMLO actúa ya como Presidente. Siempre hay un eclipse gradual del Presidente saliente al terminar el sexenio. Pero nunca había visto una situación como la actual en que parecería que la transición ya concluyó.
02 Agosto 2018 04:00:00
Aéreos y carreteros
Este 31 de julio, un avión Embraer 190 de Aeroméxico Connect se desplomó al despegar en Durango. A pesar de que transportaba a 97 pasajeros y cuatro tripulantes, no hubo ninguna víctima fatal. El accidente generó de inmediato una enorme atención de redes sociales y medios de comunicación, como es habitual en los accidentes de aviación.

El mismo 31 de julio, también en Durango, se registró un accidente en la carretera Panamericana, a la altura del kilómetro 285, entre un camión de carga y un autobús de pasajeros. El saldo fue de 11 muertos y 25 lesionados. La atención de medios y redes sociales, sin embargo, fue virtualmente nula. Esto es consecuencia de un prejuicio que se manifiesta tanto en medios como en redes sociales. Un accidente de avión es noticia, aunque no haya víctimas mortales, pero uno de carretera no lo es, aunque sí haya fallecidos. Quizá este prejuicio explique por qué tanta gente tiene miedo a viajar en avión, pero no a trasladarse en carretera por auto o autobús. Las cifras duras, sin embargo, nos revelan que es mucho más seguro viajar
por aire.

En 2017 no hubo una sola muerte por accidente en la aviación comercial en el mundo según la consultora neerlandesa To70 y el Aviation Safety Network. El año pasado, de hecho, fue el más seguro para los viajes por aire en toda la historia. Actualmente, se registra un accidente con víctimas fatales por cada 16 millones de vuelos comerciales. En la aviación privada hubo en 2017 10 accidentes con víctimas mortales, 44 murieron a bordo y 35 en tierra. En contraste, cada año se registran en el mundo alrededor de 1.3 millones de muertes en accidentes carreteros según la Organización Mundial de la Salud. Además, entre 20 y 50 millones son lesionados o quedan discapacitados. La diferencia es enorme.

En México se registraron 4 mil 559 muertes por accidentes de tránsito en 2016 según el Inegi. Los accidentes no son simples accidentes, son producto de malas políticas públicas y del mal estado de las vialidades. En 2013, México registraba 43 muertes por cada 100 mil vehículos de motor por accidentes de tránsito; en Estados Unidos la cifra era de 12.9 y en Canadá de 9.5. La aplicación de reglas sensatas de tránsito es un factor fundamental para estos resultados. En China, por ejemplo, se registran 104.5 muertes por cada 100 mil vehículos y en la República Democrática del Congo 6,405.4.

Cuando hay un accidente aéreo, se lleva a cabo una investigación para determinar las causas y tomar medidas para reducir la posibilidad de futuros casos. Cuando hay accidentes en carretera o de tránsito, se presta poca o ninguna atención.

En la Ciudad de México, a pesar de que las autoridades afirman que las fotomultas han disminuido las muertes por accidentes, el nuevo gobierno electo ha anunciado que las eliminará. Quienes trabajamos en los medios somos parcialmente responsables del exceso de atención a los accidentes de aviación y el poco caso a los de tránsito. Este desequilibrio ha hecho que no se ejerza una presión más importante a las autoridades para aplicar las leyes de tránsito o reparar las calles y carreteras.

La tragedia de las muertes por accidentes de tránsito, sin embargo, es enorme y son muertes fácilmente evitables. El problema es que los políticos mexicanos consideran normal que 4 mil 559 personas mueran al año en accidentes prevenibles.

RAZÓN LÓGICA

La descentralización de las dependencias federales prometida por López Obrador no sólo generará enormes problemas a los servidores públicos, sino que tendrá un costo enorme, todavía no calculado, que seguramente superará todos los ahorros de la austeridad. Lo peor de todo es que no hay una razón lógica, un propósito práctico, para esta dispersión de oficinas.
01 Agosto 2018 04:00:00
Pérdidas de CFE
Una empresa no debería perder dinero simplemente por ser pública. Todo lo contrario. Una compañía pública tiene mayor obligación de lograr ganancias que una privada porque los dueños son los habitantes de todo el país.

La Comisión Federal de Electricidad, sin embargo, registró una pérdida neta de 28 mil 458 millones de pesos en el segundo trimestre del 2018 (en el primer semestre 39 mil 864 millones). Los gastos administrativos pasaron de 4 mil 137 a 7 mil 701 millones de pesos y las pérdidas financieras, de 12 mil 721 millones a 26 mil 440 millones; los ingresos netos subieron 8.9% para llegar a 124 mil 334 millones de pesos, no lo suficiente para impedir la pérdida neta.

Los seis años de Gobierno de Enrique Peña Nieto no permitieron sanear la empresa. La reforma energética fue presentada como una oportunidad para colocar a la CFE y al sector eléctrico en una mejor situación, pero por lo pronto no ha logrado evitar las pérdidas.

Ahora le toca a Andrés Manuel López Obrador cambiar el rumbo de la empresa. Ha nombrado a Manuel Bartlett, un político sin experiencia en el ramo, y conocido por su oposición a la reforma energética, como próximo director general. “El licenciado Bartlett –explicó el virtual presidente electo– desde hace mucho ha estado defendiendo la industria eléctrica nacional y por eso decidí proponerlo para director de la Comisión Federal de Electricidad”.

López Obrador tiene una explicación sencilla y política de las pérdidas de la CFE. “Desde hace tiempo se ha querido desmantelar por completo a la CFE. Hace 20 años éramos autosuficientes en generación de energía eléctrica. La CFE producía toda la energía que consumíamos. Ahora, la CFE compra la mitad de la energía eléctrica, y se paga muy caro porque se están entregando subsidios a las empresas que le venden a la CFE”.

López Obrador, por otra parte, ha señalado que aplicará el “borrón y cuenta nueva” que prometió a los usuarios que han dejado de pagar la luz por una supuesta “resistencia civil”. El movimiento lo impulsó López Obrador tras ser derrotado en una elección y se ha convertido en una costumbre en el sureste, especialmente en Tabasco. La deuda de estos morosos es de más de 43 mil millones de pesos.

La información disponible no sugiere que la compra de electricidad a productoras independientes sea razón de las pérdidas. Claramente han subido mucho los gastos de administración y hubo además en este 2018 una pérdida cambiaría importante. Si bien López Obrador atribuye las pérdidas a una conspiración de la mafia del poder, que según él busca desmantelar la CFE, los problemas parecen más de fondo y tienen que ver con la ineficiencia de la empresa y un pésimo esquema de tarifas impuesto por razones políticas.

Si la CFE deja de comprar electricidad a las empresas privadas que han invertido en nuevas plantas de gas, tendría que recurrir nuevamente a las viejas termoeléctricas de combustóleo, que no son sólo menos eficientes, sino mucho más contaminantes. No mejorará el funcionamiento de la industria ni se sanearán las finanzas de la CFE, pero aumentarán las pérdidas y se contaminará más el ambiente.

La solución radica en mejorar la eficiencia de la CFE, aumentar la competencia y tener un esquema realista de precios. También es importante cobrar a quienes no pagan. Perdonar 43 mil millones de pesos a quienes durante años se han robado la luz es muy mala señal. No podemos tener una empresa sana si permitimos que se le robe con impunidad.

CONTRACCIÓN

La economía mexicana tuvo una contracción de 0.1% en el segundo trimestre de 2018 en comparación con el primer trimestre. La comparación anual sigue siendo positiva, con un aumento de 1.6%, pero el resultado de cualquier manera decepcionante.
31 Julio 2018 04:00:00
Contra campesinos
Francisco Bolívar Zapata, eminente bioquímico mexicano, investigador emérito de la UNAM, miembro del Colegio Nacional y ganador del Premio Príncipe de Asturias, llegó al estudio de La Entrevista con Sarmiento con dos cajas de cereal etiquetadas en inglés. Durante el programa tomó hojuelas y las engulló: “Este es maíz transgénico importado de Estados Unidos”, me dijo. “No tiene insecticidas. Es un maíz mucho más adecuado. Aquí el maíz no es transgénico, porque está prohibido, y se usan los insecticidas, que son terriblemente dañinos a la salud y contaminan el medio ambiente”.

Esta declaración confunde a quienes han aceptado que los transgénicos son malos para el ambiente y la salud, como sostienen algunos grupos conservadores, entre ellos la multinacional Greenpeace. Por eso, en 2016 un grupo de más de 100 ganadores del Premio Nobel invitaron a “Greenpeace y a sus simpatizantes a reexaminar la experiencia de granjeros y consumidores en el mundo entero con cultivos y alimentos mejorados a través de la biotecnología, a reconocer los hallazgos de los organismos científicos respetados y las instituciones regulatorias y a abandonar sus campañas en contra de los AGM [alimentos genéticamente modificados]”.

En México prevalece el pensamiento anticientífico. Está prohibido el cultivo de maíz transgénico, aunque importamos millones de toneladas de Estados Unidos. La Suprema Corte ordenó en 2015 suspender el cultivo de soya transgénica en Campeche, con el argumento de que no se había hecho una consulta a la población indígena; pero los resultados son que no se ha hecho ninguna consulta, se acabó el cultivo de soya en el estado y se incrementaron las importaciones de soya transgénica.

La decisión de Andrés Manuel López Obrador de designar a Víctor Villalobos como próximo secretario de Agricultura pareció señalar un cambio de rumbo. Greenpeace cuestionó el nombramiento al considerar que “su currículo tiene una marcada tendencia a favorecer los intereses de la industria biotecnológica y a menospreciar a los detractores del acaparamiento corporativo y la devastación ambiental”. Otro factor de optimismo era el papel de Alfonso Romo en el equipo del virtual presidente electo. Si alguien conoce de transgénicos es Romo, quien fue dueño de Seminis, la principal productora de semillas en el mundo, que vendió a Monsanto en 2005.

Las primeras declaraciones de Villalobos sobre el tema, sin embargo, muestran que el nuevo régimen ha cedido ante los grupos retardatarios. “No se van a sembrar semillas transgénicas en este gobierno”, declaró al salir de una reunión con López Obrador el 26 de julio. “Lo que vamos a hacer es trabajar con herramientas tecnológicas convencionales”.

Las semillas transgénicas no incrementan mágicamente la producción, pero sí reducen el uso de pesticidas. Si bien Villalobos llega al cargo con el mandato de lograr la autosuficiencia alimentaria, la restricción nos hará seguir importando grandes cantidades de maíz, soya y otros productos transgénicos.

Es lamentable que el nuevo gobierno se niegue a escuchar la voz de la razón y de la ciencia. “No existe una sola evidencia de daño por el uso de organismos transgénicos y sus productos”, ha escrito el doctor Bolívar. “Todos los señalamientos y las publicaciones de supuestos daños a la salud, al medio ambiente o a la biodiversidad son infundados. Nos parece injusto e inmoral que los agricultores y los campesinos en México no puedan optar de manera sencilla por la biotecnología”.

HOMICIDIOS

En 2017 se registraron 31 mil 174 homicidios, 25 por cada 100 mil habitantes, en México (Inegi). Son las peores cifras cuando menos desde 1990. Siria, un país en guerra, tuvo sólo 10 mil 204 muertes civiles en 2017.
30 Julio 2018 04:00:00
Bartlett y las CFE
Empecemos por descartar uno de los grandes mitos de nuestra historia: Manuel Bartlett no se robó las elecciones de 1988 con una caída del sistema de cómputo del programa de resultados preliminares. Ni en ese año, ni nunca hemos tenido voto electrónico. Los PREP son sólo un esfuerzo por adelantar resultados. El voto lo emitimos los ciudadanos sobre papeletas, las cuales contamos físicamente en las casillas electorales. Las actas de los resultados se envían a centros distritales donde se suman y se reportan a la autoridad electoral central. Callar el PREP electrónico no serviría para ningún propósito práctico.

Es cierto que las computadoras que debían adelantar los resultados preliminares del 6 de julio de 1988 se apagaron a las 8:30 la noche cuando mostraban a Cuauhtémoc Cárdenas adelante en la votación, pero a esa hora los resultados provenían principalmente de casillas urbanas donde la ventaja del candidato del Frente Democrático Nacional (FDN) era de esperarse. ¿Hubo una instrucción de Bartlett o de alguien más para apagar las computadoras? Es difícil saberlo. De lo que no hay duda es que el fraude no fue electrónico.

Sí hubo fraude, pero se hizo a la vieja usanza: con un padrón electoral manipulado, con el voto obligado por el PRI de trabajadores sindicalizados, con las urnas embarazadas antes de comenzar la votación, con los pueblos que votaban por unanimidad ante la presión de los caciques, con la cobertura aplastante de los medios a favor del partido oficial, con los abundantes recursos financieros del PRI (aportados por gobiernos) frente a la precaria situación del FDN y el PAN, con las mayorías absolutas del PRI y el Gobierno en los consejos distritales y la Comisión Federal Electoral (la CFE de entonces) presidida por Bartlett, mayorías que eran garantizadas por la ley electoral de 1987 impulsada por Bartlett.

Jorge Alcocer, representante del FDN, ha recordado en entrevistas casos que muestran cómo se llevó a cabo el fraude. En un centro distrital en Puebla, por ejemplo, le agregaban un cero a los resultados de Carlos Salinas de Gortari, con lo que multiplicaban por 10 su votación. La falsificación era burda y quedaba en evidencia por las actas del FDN y el PAN. La mayoría absoluta de la CFE, sin embargo, le permitió al PRI dese-char las impugnaciones. Cuando después de la decisión Alcocer protestó, el presidente de la mesa respondió con cinismo: ¿Qué no cree usted en la democracia?

No, Bartlett no hizo un fraude desconectando computadoras. El fraude se hizo con las viejas prácticas de un sistema construido para mantener el poder con la operación de caciques, líderes sindicales, gobernadores y presidentes municipales, los baluartes del régimen de partido único.

El que Bartlett regrese hoy a un cargo en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador demuestra que el viejo PRI no ha desaparecido, simplemente ha cambiado de máscara. No hay, por otra parte, duda sobre cuál será su función en su nueva CFE, la Comisión Federal de Electricidad: echar para atrás la reforma energética que tanto combatió en el Senado, sin enmendar una vez más la Constitución. Su papel es ayudar al sistema a regresar a los tiempos del viejo PRI, el mismo que cometió el fraude electoral de 1988, un fraude para el que no había que desconectar ninguna computadora, sólo recurrir a las maniobras de 1929, 1940, 1952 y tantas otras elecciones.

Gael y el 88

El actor Gael García escribió en Twitter el 1 de julio que en el 88, cuando era niño, defendió el voto “duramente pisoteado por el fraude. Sé [que hoy] deposité mi voto pensando en esa imagen”. Lo curioso es que su voto ha servido para reincorporar al poder a Bartlett, el arquitecto del fraude del 88.
27 Julio 2018 04:00:00
Ni Obama lo tiene
No es México el único lugar del mundo donde hay debates sobre los aviones de los gobernantes. Sólo en México, sin embargo, se está planteando la venta del avión presidencial.

Pedro Sánchez, nuevo presidente del Gobierno español, miembro de la fracción de izquierda del Partido Socialista Obrero Español, utilizó el avión Falcon 900 asignado a su oficina por el Ejército del Aire para asistir en compañía de su esposa, Begoña Gómez, a un concierto de rock del grupo The Killers en el Festival Internacional de Benicàssim de Castellón, Valencia, el 21 de julio. Sánchez programó antes del concierto breves reuniones de cortesía con el presidente del Gobierno de Valencia, Ximo Puig, y la alcaldesa de Castellón, Amparo Marco, pero todo indica que el propósito del viaje era ir al concierto.

La Moncloa no ofreció explicaciones formales, pero de manera extraoficial un funcionario apuntó: “El presidente lo es las 24 horas del día”. Por razones de seguridad, el gobernante usa el avión para traslados de este tipo. Pablo Echenique, secretario general de Podemos, un partido de extrema izquierda, ha descalificado el debate. Aunque hay que ser austeros, declaró, el avión del Gobierno “no es lo que afecta en primer lugar a la vida de los ciudadanos”.

No es sólo el gobernante español. Casi todos los presidentes y primeros ministros del mundo tienen aviones a su disposición. El presidente de Estados Unidos cuenta con dos Boeing 747 que usa no sólo para viajes oficiales, sino también personales. Los aviones presidenciales de Estados Unidos tienen un avanzado equipamiento de seguridad y de comunicaciones.

Evo Morales, de Bolivia, vuela un Falcon 900EX Easy y su vicepresidente, un Dassault Falcon 50EX. Evo, lejos de ocultarlo, organizó una ceremonia indígena de bienvenida cuando recibió el suyo en 2010. El presidente del Consejo de Estado de Cuba, Miguel Díaz-Canel, utiliza un Iliushin II-96-300 modificado para mayor seguridad y comodidad. Es un avión grande, de 55 metros de longitud y 60 de envergadura, el mismo que usa Vladimir Putin, de Rusia. Nicolás Maduro, de Venezuela viaja en un Airbus 319CJ, también modificado.

Los gobiernos tienen aviones especiales para sus gobernantes por razones de seguridad, pero también de comunicación. Un avión presidencial debe estar bajo una salvaguarda especial para evitar atentados. El jefe de gobierno requiere, además, mantener abiertos en todo momento los canales de comunicación con funcionarios y gobernantes locales y de otros países. Un avión presidencial permite que el presidente tenga presencia constante en todo el país, que pueda asistir, por ejemplo, a dos o tres reuniones en un mismo día en distintos puntos del país. Además, las comunicaciones desde un avión presidencial están protegidas para su confidencialidad.

Vender el TP-01 no necesariamente generará ahorros. El Boeing 787 Dreamliner que actualmente utiliza el Presidente tiene una configuración especial que no corresponde a una aeronave comercial. Ciertamente, no lo comprará Trump, cuyos aviones no sólo son mayores, sino mucho más equipados. Si se vende, habrá una pérdida, pero además se incrementarán los gastos de transporte y los problemas de logística de la Presidencia.

El problema para López Obrador es que ha quedado atrapado en sus propias promesas. Tanto afirmó en campaña que vendería el avión presidencial que “no tiene ni Obama”, que no puede quedarse ahora con él, aunque salga más caro y se pierda eficiencia. Lo triste es que tarde o temprano será necesario comprar otro avión.

CAMBIO

Ha cambiado la actitud de Trump. Después de meses de boicotear la renegociación del TLCAN, ahora está presionando a sus funcionarios para concluirla antes de las elecciones legislativas de noviembre. Por algo será.
26 Julio 2018 04:00:00
Muletas de oro
Donald Trump comenzó una guerra comercial contra el mundo con la idea de que estos conflictos son buenos y se ganan con facilidad. Pero no ha sido tan sencillo. Los nuevos aranceles han provocado aranceles de represalia de los países afectados dirigidos a los productos agrícolas de las zonas de la Unión Americana que votaron decididamente por Trump. La respuesta del Presidente estadunidense ha sido anunciar nuevos subsidios a los productores agrícolas de esas regiones por un valor de 12 mil millones de dólares.

Trump está entusiasmado con la guerra comercial. “¡Los aranceles son lo máximo!”, tuiteó el 24 de julio. Sin embargo, el senador Ben Sasse, del mismo Partido Republicano de Trump, ha respondido en Twitter: “Los granjeros estadunidenses no quieren que se les pague por perder, quieren ganar alimentando al mundo. Los aranceles y subsidios de este gobierno no van a hacer grande a Estados Unidos nuevamente, sólo lo van a hacer nuevamente 1929”. El senador libertario Rand Paul, también republicano, añadió: “Los aranceles son impuestos que castigan a los consumidores y productores estadunidenses. Si los aranceles castigan a los granjeros, la respuesta no es dar asistencia a los granjeros. la respuesta es eliminar los aranceles”. Las guerras comerciales hacen daño a todos. Suben los precios a los consumidores, dañan a los productores y disminuyen la eficiencia de los mercados. Los historiadores recuerdan que la Ley Smoot Hawley de Estados Unidos en 1930 provocó una guerra comercial que hizo que lo que debió haber sido una simple recesión se convirtiera en una gran depresión mundial.

El proteccionismo comercial es una enfermedad que surge de una mala comprensión sobre cómo funciona la economía. Trump comparte una idea popular, que refleja su ignorancia sobre el tema, que supone que el comercio es un juego de suma cero en el que las exportaciones son ganancias y las importaciones pérdidas. No entiende que consumidores y productores se benefician de un intercambio eficiente y sin cortapisas que crea mayor prosperidad para todos. “Donald Trump piensa que el déficit comercial es un signo de debilidad”, señala la economista Deirdre McCloskey, de la Universidad de Chicago. “Pero pregúntate a ti mismo: ¿eres más débil porque tienes un déficit con tu tienda de abarrotes?”.

Trump tiene razón cuando dice que Estados Unidos ha mantenido fronteras más abiertas, tanto en comercio como en migración, que otras economías. Sin embargo, en vez de haber debilitado al país, estas políticas explican por qué la Unión Americana es hoy la mayor potencia del mundo. Tener una economía abierta y eficiente es la mejor forma de fortalecer a un país. Las restricciones al comercio internacional y a la migración que promueve Trump parecen diseñadas para debilitar a Estados Unidos.

Por lo menos hasta ahora. Este 24 de julio, Trump mandó un sorprendente tuit en el que advertía que ayer llegaría a Washington una misión comercial de la Unión Europea y que tenía una idea para los dos equipos negociadores: “Que tanto EU como la UE cancelen todos sus aranceles, barreras y subsidios. Esto finalmente sería llamado libre mercado y comercio justo. Espero que lo hagan. Nosotros estamos listos. ellos no”.

No se equivoca Trump. Si todos los países eliminan aranceles, barreras y subsidios, todos saldríamos ganando. Sólo que hasta ahora lo que ha hecho él ha sido aumentar los tres.

AGUA EN MARTE

Sí hay agua líquida en Marte, según un estudio publicado en la revista Science con información de la sonda Mars Express. Donde no hay agua es en Ecatepec, Tuxtla Gutiérrez y otros lugares de México como consecuencia de la aplicación de malas políticas públicas.
25 Julio 2018 04:00:00
Pueblo sabio
No se cansa de decirlo Andrés Manuel López Obrador. El pueblo es sabio, tan sabio que puede decidir en una consulta la suerte del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, un proyecto en el que se han invertido ya 140 mil millones de pesos y que implicará un compromiso financiero de cerca de 200 mil millones de pesos cuando concluya el actual Gobierno.

“Es un asunto importante, delicado, implica tomar decisiones que reclaman miles de millones de pesos de presupuesto público –declaró López Obrador el 23 de julio–. Entonces, para no equivocarnos, lo mejor es preguntar. La tónica del nuevo gobierno va a ser consultar, preguntar, porque el pueblo es sabio”.

No es la única vez que López Obrador lo ha señalado. Cuando Morena escogió, después de una encuesta, a Cuauhtémoc Blanco como candidato al Gobierno del Estado de Morelos, en enero de este 2018, el tabasqueño explicó: “El pueblo es sabio, sabe lo que le conviene”. En la entrevista colectiva que dio a Milenio Televisión durante la campaña, en marzo, el candidato apuntó: “Se equivocan menos los ciudadanos que los políticos. El pueblo tiene un instinto certero, es sabio. La democracia es el poder del pueblo. En la democracia es el pueblo el que manda, el que decide”.

Las opciones que propondrá en la consulta sobre el aeropuerto son continuar con el proyecto con financiamiento público y privado, como se está haciendo en la actualidad; concesionarlo completamente al sector privado, es decir, privatizarlo; o construir dos pistas adicionales en el aeropuerto militar de Santa Lucía y operarlas de manera simultánea con el actual aeropuerto.

Supongo que el pueblo sabio está consciente de los problemas de navegación aérea, de las rutas de emergencia en casos de aterrizajes abortados, de los patrones de vientos, de los usos y necesidades de un aeropuerto militar y de los requisitos para construir un hub internacional competitivo de conexión de vuelos que pueda generar miles de empleos adicionales para los mexicanos. No entiendo por qué los gobiernos anteriores tuvieron que contratar a costosas consultoras especializadas, como la estadunidense Mitre, para hacer los estudios técnicos, ni por qué hacen este gasto los países, estados o ciudades que construyen nuevos aeropuertos en el mundo. Tan fácil que es consultar al pueblo sabio.

Sorprende que López Obrador no haya pensado en someter a una consulta pública su propuesta de despedir al 70% de los trabajadores de confianza del Gobierno o, más aún, la de dispersar las oficinas de las dependencias federales en distintas ciudades del país. ¿No son estos también temas delicados e importantes? ¿Por qué en este caso sí puede un político, como López Obrador, tomar la decisión de manera personal? ¿Será que lo que diga mi dedito es una forma de realizar una consulta popular? ¿No habría que someter también a consulta los siete proyectos prioritarios de infraestructura que López Obrador ha prometido? ¿Y por qué no los impuestos? La democracia, finalmente, es que el pueblo sabio decida.

No entiendo tampoco por qué López Obrador acudió a un especialista de Médica Sur cuando sufrió un infarto al miocardio en 2013. Habría sido mejor que le preguntara al pueblo sabio. Un cardiólogo privado seguramente no puede ofrecer un mejor tratamiento que el de la sabiduría popular.

HALAGOS

Ha sido un intercambio de halagos. “Ambos sabemos cumplir lo que decimos –le dijo AMLO a Trump– y hemos enfrentado la adversidad con éxito. Conseguimos poner a nuestros votantes y ciudadanos al centro y desplazar al establishment o régimen predominante”. Trump respondió que López Obrador es “una persona estupenda. Hizo un gran trabajo, un voto tremendo”. ¿No que no tenían nada en común?
24 Julio 2018 04:00:00
Fracking
En sus propuestas para el sector petrolero, Andrés Manuel López Obrador ha prestado una gran atención a la importación de gasolina, que considera como el verdadero problema del sector. Por eso prometió construir primero seis refinerías, después dos y ahora una. Comparte la idea equivocada de Donald Trump de que en la economía, las importaciones son pérdidas. No se percata de que la verdadera tragedia es la caída de la producción de crudo y gas natural.

La producción de petróleo en México alcanzó 3.4 millones de barriles diarios en 2008, pero la caída ha sido dramática: 1.9 millones en 2017 y 1 millón 888 mil en los cinco primeros meses de 2018. La de gas natural fue de 7 mil 31 millones de pies cúbicos diarios en 2009, pero pasó a 5 mil 68 millones en 2017 y a 4 mil 820 millones en los cinco primeros meses de 2018.

Mucho se ha acusado a Pemex y al Gobierno federal de esta declinación por no haber invertido lo suficiente en exploración y desarrollo de nuevos yacimientos. Hay algo de verdad, pero el problema es más de fondo y más preocupante. El descenso en la producción ha sido en buena medida consecuencia de la declinación de Cantarell, yacimiento que llegó a producir más de 2 millones de barriles diarios por sí solo.

Pemex ha invertido grandes cantidades para desarrollar otros campos, como Chicontepec, en Veracruz, pero la producción ha sido decepcionante. La reforma energética permite hoy nuevas inversiones, especialmente en aguas profundas, que se espera empiecen a generar producción en los próximos años, pero no la suficiente para regresar a los niveles históricos.

En México, sin embargo, no se está prestando atención a la revolución tecnológica que permitió a Estados Unidos aumentar su producción de crudo de 5 millones de barriles diarios en 2008 a 9.3 millones en 2017 (EIA) y que ha permitido cifras de 10.5 millones en marzo de 2018 (Reuters). La Unión Americana ya está exportando petróleo: 3 millones de barriles diarios en junio (CNBC). La producción estadounidense de gas natural pasó de 16.8 billones de pies cúbicos en 1986 a 28.8 billones en 2017.

Estados Unidos ha vuelto a ser el principal productor de crudo del mundo gracias al fracking o fracturación hidráulica, un proceso por el que se extrae petróleo o gas inyectando agua a presión a las rocas del subsuelo. La técnica ha sido criticada por grupos ambientalistas; pero si bien generó problemas de contaminación en un principio, los especialistas afirman que hoy no es ni más ni menos peligrosa que otras técnicas de extracción.

En Estados Unidos hay alrededor de 1 millón de pozos de fractura hidráulica. En Europa ya hay lineamientos para la producción y se espera que en el Reino Unido empiece la producción en este 2018. En México no hay un solo proyecto, a pesar de que las características geológicas del norte de México son muy similares a las del sur de la Unión Americana.

Pensar que el mayor problema energético de México es la importación de gasolina es no entender el mercado. El mayor reto es aumentar la producción de crudo y de gas natural, pero no lo lograremos si no recurrimos a las nuevas tecnologías. Construir una nueva refinería no ayudará más que a elevar las pérdidas de Pemex. Promover la producción de petróleo y gas a través del fracking nos llevaría a participar en la mayor revolución tecnológica en el negocio petrolero en mucho tiempo.
23 Julio 2018 04:00:00
Vil venganza
No dudo de la honestidad personal de Andrés Manuel López Obrador, pero el ganador de la elección presidencial parece empeñado en demostrar que, debido a su honestidad personal, las leyes y reglamentos no están hechos para él o su partido.

No sorprende que el INE haya investigado el esquema de Morena para apoyar a los damnificados de 2017. López Obrador afirmó públicamente en varias ocasiones durante la campaña que el partido donaría a los damnificados la mitad de sus prerrogativas, a pesar de que se advirtió que tal donación constituiría un acto de compra de votos constitutivo de delito. Otros partidos devolvieron dinero al INE, que lo entregó a Hacienda pidiendo que se depositara en los programas de apoyo a damnificados, pero Morena insistió en crear un fideicomiso y entregar el dinero directamente. Es curioso porque en sus 50 compromisos para la austeridad López Obrador promete cancelar “fideicomisos y cualquier otro mecanismo para ocultar fondos públicos y evadir la legalidad y la transparencia”.

Hoy López Obrador y Morena afirman que el fideicomiso era privado y no del partido, pero el candidato lo anunció en un video y lo presumió en actos de campaña y entrevistas como prueba de la generosidad del partido. El fideicomiso se creó en Banco Afirme por una instrucción del Consejo Nacional de Morena y se registró con la misma dirección del partido. El comité técnico y los fideicomitentes adherentes eran mayoritariamente directivos, candidatos o legisladores de Morena, y quienes retiraron los recursos eran también, en su mayoría, miembros del partido.

De los 78.8 millones de pesos del fideicomiso, 44.4 millones provinieron de depósitos en efectivo. Quienes depositaban sabían que estaban haciendo algo ilegal y por eso montaron carruseles en que las mismas personas se formaban una y otra vez ante las ventanillas de un banco para depositar fajos principalmente de 50 mil pesos en cada operación.

El que López Obrador haya mentido en campaña, y no haya desviado dinero de las prerrogativas para ayudar a los damnificados, es hoy una de las curiosas defensas del partido. El dinero, efectivamente, no provenía del INE, pero no fue retirado en cheques a los damnificados sino a 70 personas, 56 de las cuales tienen relación directa con Morena. El partido dice que cuenta con una lista de los damnificados que recibieron posteriormente el dinero, pero esto no borra el hecho de que los cheques no se hayan emitido a nombre de los beneficiarios. Tampoco sabemos si el dinero se entregó condicionado al voto.

Las explicaciones de López Obrador enredan más las cosas. Él dice que donó más de 800 mil pesos a los damnificados provenientes de las regalías de sus libros, pero no directamente sino a través de su esposa debido a que la editorial no le deposita a él sino a ella. Solo que depositar dinero de un ingreso personal en la cuenta de otra persona es ilegal.

No es lo mismo que un político en campaña acuse que hay una conspiración en su contra a que lo haga el virtual presidente electo. Decir que la multa del INE es una “vil venganza” genera dudas sobre el futuro de la aplicación de la ley en nuestro país. Los elementos por los que el INE ha aplicado la multa parecen sólidos. Morena, por otra parte, tiene la opción legal de impugnar el caso ante el Tribunal Electoral. Pero preocupa que el futuro presidente descalifique al INE por aplicar la ley que impide la compra de votos.

Fragilidad

Cancún ha perdido playas por la erosión de los huracanes, mientras que la actual invasión de sargazo es al parecer consecuencia del calentamiento global y del aumento de nutrientes en el mar por disposición de fertilizantes. El ambiente es frágil.
20 Julio 2018 04:00:00
Juárez y AMLO
No hay duda de la admiración de Andrés Manuel López Obrador por Benito Juárez. Este 18 de julio mandó un mensaje por Twitter, en medio de sus vacaciones, en el que señalaba que se festejaba el 146 aniversario de la muerte de Juárez y el centenario del nacimiento de Mandela: “dos culturas, dos liderazgos, y una enseñanza mayor; la inquebrantable fe en la búsqueda de la libertad”.

En la reunión del 13 de julio con miembros del Gabinete de Estados Unidos, el virtual presidente electo tuvo en un lugar visible un grabado de Juárez, una señal de que piensa retomar el ejemplo del oaxaqueño en las relaciones internacionales. López Obrador sí tiene un ánimo juarista en política exterior. Tanto sus declaraciones como la selección de Marcelo Ebrard como canciller sugieren que regresará a la filosofía planteada por la frase “El respeto al derecho ajeno es la paz”. En otras palabras, México dejará de asumir un papel activo en la crítica a otros regímenes, como el de Venezuela de Nicolás Maduro o el de Nicaragua de Daniel Ortega.

En otros temas, sin embargo, López Obrador parece todo menos juarista. En asuntos económicos y de derechos individuales, por ejemplo, sus posiciones son conservadoras.

López Obrador mantiene la posición de que México debe ser autosuficiente en actividades como la agricultura o la producción de gasolina. Estas son políticas proteccionistas tradicionalmente asociadas con la filosofía conservadora. Los liberales siempre han defendido la libertad de comercio.

Para Juárez era muy importante eliminar fueros y tratos preferenciales frente a la ley. Como los otros liberales, consideraba que toda persona debía tener los mismos derechos que los demás. Rechazaba la posición de los conservadores de mantener a los indígenas en reservas con leyes especiales, como las que pretenden tantos militantes de Morena al amparo de los usos y costumbres.

Juárez y los liberales impulsaron la llamada ley Lerdo, la de desamortización de los bienes en manos muertas, que expropió y vendió no sólo los bienes de la Iglesia católica, sino las tierras comunales indígenas. Los liberales estaban convencidos de que la propiedad privada y el libre mercado eran indispensables para la construcción de una economía próspera. López Obrador, con su defensa de los ejidos y las tierras comunales, estaría del lado de los conservadores.

En lo que sí hay una clara sintonía entre Juárez y López Obrador es en el énfasis en la honestidad personal y la austeridad en la gestión pública. Tanto para Juárez como para Andrés Manuel estos dos temas son fundamentales.

No tengo duda de las buenas intenciones de López Obrador, pero habrá que ver ahora si sus medidas realmente ayudan a lograr esa austeridad republicana que pregonó Juárez. Vender el avión presidencial puede generar pérdidas, mientras que la dispersión de dependencias en distintos lugares tendrá un costo enorme sin generar beneficios.

No creo, por otra parte, en las supuestas ventajas de mudar la oficina presidencial a Palacio Nacional, pero por lo menos López Obrador estará cerca del famoso retrato de cuerpo entero de Juárez que pintó Tiburcio Sánchez en 1899. Este retrato se encontraba en Los Pinos, pero Vicente Fox, que no era admirador de Juárez, lo mandó a Palacio Nacional. López Obrador no tendrá ahora que regresarlo a Los Pinos. Lo podrá poner en su oficina de Palacio. Ojalá que le recuerde en todo el sexenio su “inquebrantable fe en la búsqueda de la libertad”.

COMPRA DE VOTOS

Morena no sólo dio dinero a damnificados, lo que constituye compra de votos, sino que recaudó millones de pesos en efectivo y de empresas para el fideicomiso llamado Por los Demás. El INE le ha aplicado una multa de 197 millones de pesos, que el partido apelará.
19 Julio 2018 04:00:00
Esteban, educador
Esteban Moctezuma está dejando el empleo que ha tenido en los últimos 16 años. Lo hace a pesar de que la estabilidad laboral en su nuevo cargo es precaria, de que recibirá una remuneración seguramente menor y de que estará sometido a enormes presiones.

Moctezuma ya fue subsecretario de Educación. Ocupó también las carteras de Gobernación y de Desarrollo Social en el Gobierno federal. Fue coordinador general de la campaña presidencial de Francisco Labastida en el 2000. En 2002 asumió la presidencia ejecutiva de Fundación Azteca. Hoy deja esa responsabilidad para hacerse cargo de la Secretaría de Educación Pública en el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

En estos 16 años he tenido la oportunidad de colaborar con él con frecuencia por mi relación con TV Azteca. Es un hombre trabajador, de mente clara, práctico, honesto. Sabe fijar objetivos y cumplir con ellos. Tiene una profunda convicción social, pero no la dispersa en sueños idealistas, sino que la hace fructificar en proyectos concretos.

Nuestras filosofías son muy distintas. Yo soy un liberal confeso y rechazo la intervención del gobierno en la economía y en la vida de los ciudadanos. Esteban considera que el Estado debe tener un papel activo para garantizar un mejor reparto de la riqueza. Las diferencias, sin embargo, no nos han impedido trabajar juntos.

Los logros de Moctezuma en Fundación Azteca han sido notables. Con los Movimientos Azteca encontró una fórmula para atraer el apoyo de la población a causas valiosas, como promover la cultura de los trasplantes de órganos, apoyar a niños con cáncer o construir vivienda para damnificados. Limpiemos Nuestro México ha convocado a millones a salir a las calles, parques y barrancas a recoger basura; yo lo he hecho todos los años y encuentro que recoger basura con las manos ayuda a entender mejor la necesidad de preservar limpio el país. Las orquestas Esperanza Azteca han ofrecido una oportunidad de expresión artística y de estructura de vida a miles de jóvenes de escasos recursos.

Uno de los proyectos que encabezó Esteban, Plantel Azteca, es muy pertinente a las tareas que tendrá que hacer como secretario de Educación. Esta institución es gratuita (o se paga más bien con un bono educativo) y se encuentra entre las más competitivas del país a pesar de que sus alumnos provienen de familias de escasos recursos. Es una escuela, cabe señalar, de gran selectividad en las admisiones y con evaluaciones estrictas en el trabajo académico.

Las tareas del nuevo secretario de Educación serán enormes y muy complicadas. López Obrador prometió cancelar la reforma educativa y contó entre sus aliados de campaña a la CNTE y a familiares de Elba Esther Gordillo. La CNTE está ya exigiendo a Moctezuma que cumpla y ha amenazado con ir a manifestarse a su nueva oficina en Puebla si no lo hace.

Esteban ha declarado que no eliminará las evaluaciones a maestros, pero que sí les quitará su carácter punitivo. Líderes de la CNTE, como Francisco Bravo de la Sección 9, dicen que esto no es suficiente; cuestionan el perfil “neoliberal” del próximo secretario y exigen que se acaben las evaluaciones.

Moctezuma ha prometido hacer una verdadera reforma educativa, pero con los maestros y no contra ellos. Muchos especialistas y padres de familia se preocupan de que baje la calidad y devuelva el control de la educación a los sindicatos. El debate no ha bajado de tono. Las presiones apenas empiezan. Le deseo a Esteban suerte... y mucha paciencia.

Constitución cubana

Se prepara una reforma a la Constitución cubana que, al parecer, reconocerá nuevamente la propiedad privada. Señalará, sin embargo, que los “medios fundamentales de producción” deben seguir siendo “propiedad socialista de todo el pueblo”.
18 Julio 2018 04:00:00
Consulta de vuelo
La posición de Andrés Manuel López Obrador y su equipo sobre el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México ha cambiado varias veces. En un principio el candidato dijo que cancelaría el proyecto y lo reemplazaría con dos aeropuertos, el actual y una reconversión del militar de Santa Lucía. Posteriormente, afirmó que lo privatizaría, es decir, lo concesionaria a empresas privadas. En cambio, el 15 de julio, Javier Jiménez Espriú, perfilado como próximo secretario de Comunicaciones y Transportes, declaró que el proyecto será sometido a consulta.

Algunos temas precisan consultas públicas. Nadie supondría ya, por ejemplo, que los gobernantes no deben ser seleccionados por voto popular. Pero otros, no. Las garantías individuales, por ejemplo, no pueden restringirse por voto mayoritario. Tampoco deben consultarse temas de impuestos, porque nadie los pagaría. Otros temas que no deben ser sometidos a consulta son los de naturaleza técnica, porque la mayoría de la gente no tiene el conocimiento para tomar decisiones informadas sobre ellos. Este es el caso del nuevo aeropuerto.

Desde hace décadas se han estudiado opciones no sólo para superar la saturación del actual aeropuerto, sino para construir un hub, un centro internacional de conexiones, que puede dar un enorme impulso a la industria aeronáutica nacional.

Ya en el gobierno de Ernesto Zedillo, en los 90, se tomó la decisión de construir un nuevo aeropuerto en Texcoco. La asesoría del Center for Advanced Aviation System Development, de la corporación Mitre, la más importante consultora del mundo sobre temas de aeronáutica, fue crucial para definir la opción. El Gobierno de Vicente Fox anunció el inicio del proyecto, pero se echó para atrás después de una serie de manifestaciones de un grupo llamado Frente del Pueblo en Defensa de la Tierra. Durante años, el proyecto se mantuvo en reserva, pero fue recuperado por el gobierno de Peña Nieto, el cual modificó el área original para reducir a un mínimo las tierras expropiadas.

López Obrador se opuso al proyecto desde que fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México, ya que argumentaba que la urbe no debe seguir desarrollándose hacia el oriente. Los especialistas sostienen, sin embargo, que Texcoco es la única opción para un centro de conexiones que generaría miles de empleos bien pagados y permitiría a las empresas nacionales convertirse en aerolíneas de conexión y multiplicar sus vuelos.

Andrés Manuel ha propuesto mantener el actual aeropuerto para vuelos nacionales y expandir el de Santa Lucía para vuelos nacionales y militares. Los especialistas advierten, sin embargo, que podría haber conflictos en las rutas de aproximación y de emergencia, y entre los usos civiles y militares. La distancia entre los dos aeropuertos, por otra parte, obligaría a la construcción de costosas nuevas vías de comunicación entre ellos. Este proyecto impediría, por otra parte, la creación del hub internacional. Los beneficiarios serían los aeropuertos de Estados Unidos y el de Panamá.

La decisión más sensata es continuar con la construcción del nuevo aeropuerto. Cancelarlo tendría un costo de cientos de miles de millones de pesos. Es razonable privatizarlo, como propuso el propio López Obrador, porque no hay razón para que un gobierno se dedique al negocio de aeropuertos; pero operar el actual aeropuerto junto con el de Santa Lucía no parece ser una solución viable. Si hay que consultarlo, hay que hacerlo con alguna empresa especializada.

CAMBIO DE VISIÓN

Donald Trump ha cambiado la visión geoestratégica del Gobierno de Estados Unidos. En su gira internacional ha descalificado como enemigos a los países de la Unión Europea y la OTAN, y, en cambio, ha manifestado su confianza al gobierno de Vladimir Putin de Rusia.
17 Julio 2018 04:00:00
Mudanza obligada
Esteban Moctezuma será el primer funcionario del nuevo Gobierno en despachar fuera de la Ciudad de México. El 1 de diciembre estará trabajando ya en Puebla, aunque seguramente se trasladará ese mismo día a la Ciudad de México para la inauguración.

La mudanza de las dependencias a distintos puntos del país la planteó López Obrador en noviembre de 2017 cuando afirmó que la Ciudad de México es “una isla de crecimiento”, mientras que el resto de las entidades “está en el abandono” (la verdad es que las regiones exportadoras, como el Bajío, han crecido más que la capital). Dijo que “es importante que se debata la conveniencia de descentralizar el Gobierno federal”, pero el traslado del próximo titular de la SEP a Puebla el primer día de gobierno sugiere que la decisión se tomó antes de la consulta.

¿Tiene sentido esta descentralización? No es la primera vez que se intenta. Después del terremoto de 1985, algunas dependencias fueron reubicadas. El Inegi pasó a Aguascalientes y Capufe a Cuernavaca, pero no hay un estudio de cuánto costó la mudanza ni cuáles fueron los resultados. El Inegi, por ejemplo, sigue teniendo oficinas en la Ciudad de México.

La propuesta de López Obrador sería mucho más ambiciosa. La Secretaría de Economía se mudaría a Nuevo León; la de Agricultura, a Ciudad Obregón, Sonora; la de Salud, a Chilpancingo, Guerrero; la de Turismo, a Chetumal, Quintana Roo; la de Medio Ambiente, a Yucatán; la de Educación Pública, a Puebla; la de Marina, a Veracruz; la de Defensa Nacional, a Jalisco. Además, la Comisión Federal de Electricidad se cambiaría a Chiapas; Pemex, a Campeche; Nacional Financiera, a Guanajuato, y el SAT y la Administración General de Aduanas, a Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Hay dudas de que este esquema pueda funcionar, incluso hoy cuando la tecnología facilita el trabajo colaborativo a distancia. Brasilia se construyó para ser capital de Brasil, pero la mudanza resultó extraordinariamente costosa. Dispersar las oficinas gubernamentales es mucho más complejo. Lo más cercano que conozco es el Parlamento Europeo, que tiene tres sedes, en Estrasburgo, en Bruselas y en Luxemburgo, lo cual no ha servido más que para desperdiciar tiempo y recursos.

Algo similar puede ocurrir con la dispersión que pretende López Obrador. El secretario Moctezuma podrá despachar en Puebla, pero tendrá que trasladarse innumerables veces a la Ciudad de México: a la inauguración, a bilaterales con el Presidente, a juntas de Gabinete y a otras reuniones. La SEP tendrá que comprar o alquilar nuevas oficinas en Puebla, pero dudo que venda el histórico edificio de la calle de Argentina, donde se ubica la oficina con el “escritorio de Vasconcelos”. Hay riesgo de que se dupliquen cientos o miles de cargos.

La mudanza obligada generará innumerables problemas y gastos. Habrá que adquirir o alquilar nuevos edificios y pagar mudanzas de trabajadores y oficinas. Muchos perderán su empleo por no poder realizar el traslado. Algunas familias tendrán que escoger entre permanecer juntas o perder un puesto de trabajo.

Lo peor es que ni siquiera sabemos si el esfuerzo valdrá la pena. Los costos de reubicación y futuros traslados pueden ser estratosféricos, pero no equilibrarán el crecimiento económico regional. Mucho más sentido tendría usar el dinero para construir infraestructura y para facilitar la inversión privada en cada lugar del país.

DESPIDOS

Viridiana Ríos escribe en Twitter: “Hay 2.3 millones de funcionarios públicos y de estos 17.2% son de confianza. Si se aplica el plan de austeridad, se despedirán 276 mil 920 (70%). En 2018 se han creado 476 mil 120 empleos formales. De ese tamaño es esta tragedia laboral”.
16 Julio 2018 04:00:00
Sueldo presidencial
López Obrador va a recortar su sueldo como presidente a la mitad. ¿Es bueno o malo? No parece una medida que vaya a generar una mejor calidad de gobierno.

¿Es excesivo el sueldo que hoy gana Peña Nieto? Su remuneración total bruta en este 2018 es de 4 millones 452 mil 601 pesos. Como se le retiene un impuesto sobre la renta de 1 millón 337 mil le queda una percepción neta de 3 millones 115 mil 531.

El ingreso antes de impuestos del Presidente mexicano equivale a 231,906 dólares estadunidenses al año (a un tipo de 19.20). ¿Será que este sueldo no lo tiene ni Obama? No. El Presidente de los Estados Unidos recibe desde 2001 un salario anual de 400 mil dólares antes de impuestos. Es verdad que el Mandatario mexicano tiene prestaciones adicionales, pero también el de Estados Unidos y los de los demás países.

¿Cuánto ganan los gobernantes de otras naciones? ¿Hay alguna correlación entre los sueldos y la calidad de gobierno? Los salarios más altos se registran en Singapur, donde el presidente gana un millón 142 mil dólares y el primer ministro un millón 631 mil . En Suiza, el presidente recibe 507 mil dólares y el presidente del Consejo Federal 495 mil. En Cuba, en cambio, se reporta un sueldo de 360 dólares al año para el presidente; por lo menos, esto es lo que supuestamente ganaba Fidel Castro, ya que desde que dejó el cargo no ha habido información de sus sucesores.

La mayoría de los países ricos pagan sueldos razonables a sus gobernantes. El primer ministro canadiense tiene un sueldo anual de 260 mil dólares estadunidenses, el de Dinamarca 295 mil, el de Francia 220 mil y la canciller de Alemania 300 mil. En Noruega la primera ministra recibe 211 mil dólares, en Suecia 245 mil y en el Reino Unido 216 mil. El de Australia obtiene 507 mil y la de Nueva Zelandia 325 mil. Una excepción interesante es España, donde el presidente del gobierno apenas recibe 97 mil. En Chile el presidente gana 180 mil dólares y en Uruguay, patria de José Mujica, famoso por su austeridad personal, 140 mil. En cambio, el Presidente de Venezuela recibe oficialmente 49 mil dólares y el de China supuestamente 22 mil.

El que un gobernante tenga un sueldo bajo no significa que sea austero u honesto. El Presidente de Kazajstán, Nursultan Nazarbayev, tiene un sueldo de 20 mil 400 dólares al año y sus ministros deben sobrevivir con un ingreso de apenas 2 mil 630 dólares. Pero en los Panama Papers quedó de manifiesto que Nazarbayev tenía cuando dos menos dos empresas registradas en las Islas Vígenes Británicas, una de las cuales administraba un yate. Nicolás Maduro y sus funcionarios venezolanos tienen salarios raquíticos, pero un directivo de una empresa de bienes raíces en Madrid me dice que los funcionarios venezolanos se han convertido en los más ávidos compradores de las propiedades más caras de España.

En realidad, no debería importar mucho cuánto gana un presidente. Un buen sueldo es una retribución adecuada para un gobernante honesto y eficaz; un mal gobierno cuesta más al país que cualquier salario. La experiencia nos dice que los salarios demasiado bajos, como los de Cuba, Kazajstán o Venezuela, son un simple engaño para obtener recursos por otros medios. Por eso no parece saludable que López Obrador prometa bajarse a la mitad el sueldo y el de sus principales funcionarios. Más bien preocupa. Quizá lo mejor sea el sistema de Singapur, en que los sueldos ministeriales son altos, pero consecuencia del crecimiento de la economía.

Base o confianza

López Obrador dice que no va a despedir a trabajadores de base, pero sí a reducir en ¡70%! el personal de confianza. Cuidado. Esto puede llevar al despido de quienes hacen la mayor parte del trabajo para dejar sólo a los burócratas.
13 Julio 2018 04:00:00
Recortar gasto
Es muy positivo que Andrés Manuel López Obrador busque aumentar el gasto público sin elevar impuestos ni el déficit de gasto público. Supongo que ésta es la razón principal por la que los mercados financieros se han mantenido estables a pesar del triunfo de un candidato que en un momento fue considerado un peligro para México.

Para lograr este objetivo, el nuevo gobierno tendrá que encontrar ahorros importantes. ¿Hay dispendios que se pueden eliminar? Sin duda. Pero el esfuerzo no resultará fácil. Quizá dos terceras partes ya están comprometidos.

El gasto público total en 2018 está presupuestado en 5 billones 279 mil 667 millones de pesos. El 28 por ciento es gasto no programable, que no se puede modificar. En este monto se incluyen participaciones que el gobierno federal debe entregar por ley a los gobiernos de las entidades de la federación, así como el servicio de la deuda pública. La mayor parte del gasto no programable, que asciende a 3.6 billones de pesos, también está etiquetado. Incluye los sueldos de los trabajadores del sector público, como maestros, médicos y enfermeras, y subsidios a diferentes grupos sociales, como los campesinos, que ningún político se atreve a recortar. López Obrador no ha prometido bajar este gasto, sino aumentarlo, con mayores subsidios.

Los recortes de gasto que ha prometido Andrés Manuel son llamativos, pero no hacen mella a unas propuestas que buscan incrementar el gasto público en alrededor de 500 mil millones de pesos.

Está ahí el caso de las pensiones de los expresidentes. Prometer recortarlas ha sido una de las más llamativas promesas de campaña de López Obrador, pero el ahorro es mínimo. Su afirmación de que estos expresidentes tienen una pensión que no tiene ni Obama es falsa. Las pensiones de los expresidentes ascienden a 205 mil pesos mensuales antes de impuestos y no a los 5 millones mensuales que afirmó López Obrador. El ahorro total de eliminar pensiones, incluso las que reciben las exprimeras damas, será de solo 40 millones de pesos al año. Obama recibe una pensión de 207 mil dólares anuales, que si se erogaran en 12 pagos al año equivaldría a 17,500 dólares mensuales; al tipo de cambio de ventanillas bancarias de ayer equivalen a 345 mil pesos. Es cierto que los expresidentes mexicanos reciben apoyos para una oficina, un pequeño personal de apoyo y guardias, pero lo mismo ocurre con el expresidente Obama y con casi todos los exjefes de estado y de gobierno en el mundo.

El presidente Enrique Peña Nieto tiene un sueldo bruto de 209 mil pesos al mes. Descontando impuestos, esto se traduce en 142 mil pesos netos. López Obrador dice que lo recortaría a la mitad, por lo que recibiría un sueldo neto de 70 mil pesos mensuales. Dice también que bajaría los sueldos de todos los altos funcionarios. Así tendríamos secretarios con ingresos de quizá 60 mil pesos al mes y subsecretarios con tal vez 50 mil. Esto no solamente haría difícil encontrar personas calificadas para muchos cargos, sino que haría que los altos funcionarios ganaran menos que mucho personal de base. Lo peor de todo es que de nada serviría para llegar a la meta. Todos los sueldos de los altos funcionarios, de director de área a presidente, apenas suman unos 5 mil millones de pesos al año.

Es muy loable que López Obrador busque reducir los gastos del gobierno. Pero las formas en que ha señalado que lo logrará no convencen. Los ahorros que ha prometido son una fracción apenas del dinero que tiene que recortar.

Plaza Artz

Con la tecnología moderna en mecánica de suelos y estructuras de construcción, un desplome como el de la plaza Artz de ayer solo puede deberse a negligencia o corrupción. Esperemos que la autoridad explique claramente qué pasó.
12 Julio 2018 04:00:00
Un proyecto bonito
Para Rocío Nahle, perfilada para la cartera de Energía con Andrés Manuel López Obrador, la caída de la producción de petróleo crudo y gasolina en nuestro país es consecuencia de un perverso abandono de la industria en las últimas décadas.

“Hicieron cambios que no sabemos por qué”, me dijo en una entrevista radiofónica ayer. “Hay que regresar a lo que se hacía bien. La intención es que seamos autosuficientes, que el petróleo que estamos produciendo lo aprovechemos y le demos valor agregado”.

El regreso a lo que se hacía antes no implica restablecer el monopolio de Pemex en gasolina. Si bien Nahle ha sido muy crítica de la reforma energética, me dijo que se seguirá permitiendo la importación de gasolina por empresas privadas. “Es lo que dice la ley”.

La columna vertebral de la nueva política energética será la rehabilitación –no la “reconversión”, como dice el Proyecto de Nación–de las seis refinerías existentes y la construcción de cuando menos una nueva (el número ha pasado de seis a dos y ahora a una). “Es una política nueva, es una política de producción”. Según Nahle, en Pemex se llegó al grado de que quitó a los ingenieros de turno de las refinerías. “Sacaron a las personas con experiencia”, dice.

No todo el mundo está de acuerdo con el diagnóstico. Si bien es cierto que Pemex fue saqueada por la Secretaría de Hacienda, que utilizó los recursos para financiar gasto público, la declinación de la producción de crudo y el aumento en la importación de gasolina tienen otras explicaciones. La producción de petróleo cayó por el gradual agotamiento de Cantarell, el enorme yacimiento que nutrió a la industria desde la década de 1970. Las refinerías se fueron haciendo viejas por falta de inversión, pero también como consecuencia de que no eran competitivas y generaban enormes pérdidas. Felipe Calderón aprobó la construcción de una nueva refinería en Hidalgo, pero el proyecto fue detenido por Enrique Peña Nieto debido a que no sería rentable.

Nahle promete que los trabajos de las refinerías se realizarán con rapidez y se pagarán sin problemas. La rehabilitación, afirma, tomará entre seis y siete meses. La construcción de una nueva refinería, “que es un proyecto muy bonito”, será también rápida: “En 3 años estarían produciendo. La refinería costaría alrededor de 6 mil millones de dólares. Una refinería bien operada, bien trabajada, se paga sola en cinco o seis años. Por eso es que en otras partes se construyen”.

David Shields, especialista en energía, cuestiona las cifras. La nueva refinería tendría que procesar crudo pesado, por lo que sería más compleja y cara de construir. “Costaría por lo menos 20 mil millones, quizá más”. La construcción, por otra parte, “tardaría de 6 a 8 ocho años”. Tan solo la licitación puede llevar un año y el proyecto ejecutivo otro. “A esto hay que sumar cuatro años para construir”. Podría ahorrarse tiempo con una adjudicación directa, pero esto abriría las puertas a la corrupción, a cuestionamientos y litigios.

La verdadera solución a la caída de la producción de crudo radica, según Shields, en el fracking. México tiene un enorme potencial para esta tecnología, que ha permitido el espectacular aumento en la producción de Estados Unidos, pero en nuestro país se le tiene miedo.

En cada transición política hay un momento en que debe pasarse de las propuestas de campaña a las acciones concretas. Nahle nos promete un cambio de política energética basado en la retórica de campaña. La retórica, sin embargo, no produce necesariamente buenas decisiones económicas o industriales.

VOLUNTAD ANTICIPADA

Olga Sánchez Cordero buscará impulsar en los meses que ocupe su escaño en el Senado la ley de voluntad anticipada. Bien por ella. Todos tenemos derecho a una muerte digna.
11 Julio 2018 04:00:00
Wall Street y AMLO
Wall Street no considera a López Obrador como un peligro para México. A Trump sí, como lo han demostrado las turbulencias de mercado cada vez que lanza una amenaza sobre México, pero el contundente triunfo electoral del candidato de Morena no ha afectado a los mercados.

Las cosas fueron muy distintas en 2002 cuando Luiz Inácio Lula da Silva se perfiló como ganador en las elecciones presidenciales de Brasil. El real brasileño tuvo una fuerte depreciación ante el temor de los inversionistas por los daños que esperaban como consecuencia de las políticas populistas. Lula, sin embargo, fue un presidente razonablemente moderado, lo que hizo que las pérdidas iniciales se recuperaran.

En el caso de Andrés Manuel la posibilidad de victoria nunca inquietó a los mercados, ni siquiera cuando en mayo y junio se hizo claro que se acercaba a un carro completo. Los resultados del 1 de julio no asustaron a nadie. El peso y la bolsa mexicana han recuperado terreno más que perderlo.

Muchos empresarios mexicanos sí se mostraron inquietos ante el posible triunfo de López Obrador y, hasta donde lo permiten las leyes mexicanas, hicieron campaña en su contra. Las inversiones extranjeras, sin embargo, han sido siempre más cuantiosas y en ningún momento han considerado que el izquierdista represente un riesgo. La mayor parte de las inversiones foráneas son de cartera y pueden retirarse con el toque de una tecla, en tanto que las mexicanas se encuentran en buena medida en instalaciones productivas y no tienen movilidad.

López Obrador ha hecho bien su trabajo desde que ganó la elección. Ha mandado mensajes de tranquilidad a la comunidad empresarial y se ha reunido con las principales organizaciones del sector privado. Ha dicho que no buscará venganzas, que no llevará a cabo expropiaciones o confiscaciones, que impulsará un mayor crecimiento del mercado interno, que no elevará impuestos, que no aumentará el déficit de gasto público. Es lo que los empresarios quieren escuchar.

La situación, sin embargo, puede cambiar. Una cosa es lo que se promete en campaña o en la transición y otra distinta lo que se puede hacer desde el gobierno. Andrés Manuel ha prometido aumentar pensiones, crear un derecho universal a la instrucción universitaria gratuita, construir dos nuevas refinerías y modernizar las seis que tenemos. Para financiar estos gastos solo ha hablado de reducir los salarios de los altos funcionarios, que aun si se eliminaran al 100 por ciento solo le darían 5 mil millones de pesos de ahorro al año, muy lejos de los 500 mil millones que dice necesitar.

A Wall Street, por lo pronto, no le interesan estas minucias. Lo único que los inversionistas quieren es que el nuevo presidente no haga locuras para empezar. El largo plazo no les interesa. Cuando Lula, no comenzó su gobierno con medidas populistas, como las de Hugo Chávez, los inversionistas dejaron de preocuparse. El que Lula aumentara el gasto público por arriba de lo sostenible no era problema para ellos. La crisis final le tocó a su sucesora Dilma Rousseff y los inversionistas tuvieron tiempo de sacar su dinero.

A Lula le importaba ganar votos en su gobierno, que su sucesora tuviera una economía manejable no le importó. Tampoco a quienes invertían en fondos brasileños. El pueblo de Brasil pagó el costo de la crisis de 2014-2016. Pero el pueblo no les interesa ni a los políticos ni a los inversionistas.

Infraestructura

“Queremos duplicar la inversión en infraestructura”, apunta Javier Jiménez Espriú, elegido por López Obrador para ser su secretario de Comunicaciones y Transportes. El propósito es subir la cifra de 2.5 a 4 o 4.5% del PIB. Magnífico. Esperemos que haya dinero sano para hacerlo.
10 Julio 2018 04:00:00
Derecho de piso
Un grupo de personas decidió juntar dinero para poner un restaurante en la colonia Polanco de la Ciudad de México. Los primeros años fueron difíciles, como suele ocurrir con los nuevos negocios, pero los ingresos empezaron a mejorar recientemente.

La situación cambió de manera radical hace unos días. Ya tarde una noche, ocho personas se presentaron en el local pidiendo hablar con el gerente. “Le dijeron que eran de la Unión de Tepito –me dice uno de los socios– y que venían a pedir derecho de piso o bien a que dejáramos entrar a gente suya a trabajar ahí para vender droga y clonar tarjetas, lo que escogiéramos”. Tomaron fotos de los capitanes y algunos meseros, “uno de ellos enseñó una pistola que traía y les dijo que si no aceptábamos, los iban a rafaguear”.

Los dueños presentaron una denuncia ante las autoridades, pero lo único que lograron es que pusieran una patrulla en la calle. Esto no ha tranquilizado a los meseros, que se sintieron más nerviosos después de que se divulgó la información de la ejecución de un cadenero conocido como “Chepe”. La tarde del día siguiente de la extorsión, el negocio se vio obligado a cerrar sus puertas por falta de personal.

Los dueños consultaron con los operadores de otros restaurantes de la zona y encontraron que varios han sido extorsionados y que tres están pagando ya el derecho de piso. “Su recomendación fue que hiciéramos lo mismo, si queríamos seguir abiertos y seguros”. Los dueños de este restaurante piensan que prefieren cerrar a ceder a la extorsión, pero lamentan la pérdida de empleos y expresan frustración ante la impunidad con la que opera la delincuencia organizada en la capital del país, donde supuestamente no tenía presencia.

No es esta la única ciudad en la que la extorsión ha proliferado ante la incapacidad o la desidia de las autoridades. Este pasado fin de semana, 12 personas fueron asesinadas en ataques armados a bares de la zona metropolitana de Monterrey. El secretario de Seguridad Pública de Nuevo León, Bernardo González, afirmó que los atentados podrían estar relacionados con el cobro de derecho de piso. En otros lugares del país, como Tamaulipas, Michoacán y Guerrero, esta forma de extorsión se ha convertido en un impuesto adicional al que no pueden escapar los pequeños y medianos negocios, o a veces ni siquiera los grandes: tanto Pepsi como Coca-Cola, recordemos, han dejado de operar en Ciudad Altamirano, Guerrero, por motivos de seguridad.

El país está viviendo los resultados de una estrategia equivocada en materia criminal. Los distintos órdenes de Gobierno gastan cada vez más dinero en programas asistencialistas que les permiten comprar votos y cada vez menos en las responsabilidades reales de gobierno, como la seguridad. Por eso, cuando hay amenazas de extorsión, no tienen capacidad de investigación para encontrar a los responsables y a lo mucho, colocan una patrulla enfrente del negocio amenazado.

Este pasado fin de semana, a ocho autos estacionados “les rompieron los cristales y les quitaron las cuatro llantas” en la colonia San José Insurgentes de la delegación Benito Juárez de la Ciudad de México. Los vecinos pidieron ayuda a la delegación, que les respondió que sólo hay una patrulla de vigilancia para la colonia, por lo que no se puede hacer nada.

La responsabilidad de cuidar a los ciudadanos es la más importante de cualquier gobierno, pero poco o nada ha importado a los gobernantes mexicanos. Les conviene más, por razones políticas, gastar el dinero del erario en otras cosas.

SENADORA DE EUA

Nestora Salgado recibió ya su constancia de mayoría como senadora, pero no ha renunciado a su nacionalidad estadunidense. Esto le impediría legalmente ocupar el escaño, aunque el Tribunal Electoral no puede actuar si no hay denuncia.
09 Julio 2018 04:00:00
Temores y reformas
Cuando el 28 de octubre de 1982 el Partido Socialista Obrero Español ganó las elecciones generales españolas se suscitó un gran temor entre los inversionistas y grupos conservadores. España había logrado una rápida transición política a partir de la muerte del dictador Francisco Franco en 1975 y para 1978 había obtenido una constitución democrática dentro de un régimen de monarquía parlamentaria, pero se temía que el retorno del PSOE al poder, por primera vez desde la guerra civil, pudiera llevar a un gobierno populista que provocara un desplome de la economía.

Felipe González asumió la presidencia del gobierno el 2 de diciembre de ese 1982, pero en lugar de aplicar un programa populista empezó una transformación de la economía que ayudó a convertir a España en poco tiempo en un país desarrollado. Si bien el nuevo gobierno socialista expandió los programas de seguridad social, tomó al mismo tiempo medidas para modernizar la economía española. Demostró que a veces se necesita a un político de izquierda para hacer reformas de mercado.

En el lado social, González realizó una reforma educativa y universalizó la educación pública gratuita hasta los 16 años. Desarrolló un sistema de seguridad social inspirado en el de los países del norte de Europa. Impulsó un servicio de salud que proporcionaba atención médica gratuita y que no dependía de las aportaciones de los trabajadores sino de los fondos del erario por lo que era universal.

Para dar sustento a estas reformas sociales, sin embargo, impulsó la economía de mercado. Vendió acciones de las empresas gubernamentales, como la automotriz Seat, la siderúrgica Sidenor y la energética Enagás. Algunas compañías que no encontraron comprador privado fueron liquidadas. Enfrentó la resistencia a estas medidas de los sindicatos socialistas y comunistas que organizaron dos huelgas generales en protesta por sus políticas en 1985 y en 1988.

González también promovió la incorporación de España a la Comunidad Económica Europea. Esto expuso a la industria española a la competencia con las empresas europeas. La transformación fue dura para España. Muchas empresas desaparecieron y hubo un aumento en el desempleo, en parte consecuencia de los altos costos de despido heredados del régimen de Franco, pero la economía española se hizo más competitiva.

Una de las grandes sorpresas de la transición española es que las reformas políticas, las que llevaron a la construcción de una democracia, las hizo un exfalangista, Adolfo Suárez, con el apoyo decidido de un rey, Juan Carlos I, que tras heredar poderes absolutos de Franco prefirió impulsar un régimen democrático que le quitaría esos poderes. La otra gran sorpresa es que las reformas de mercado, las que modernizaron la economía española, las hizo el socialista Felipe González.

Hoy que en México ha triunfado en su tercer intento por alcanzar la Presidencia de la República Andrés Manuel López Obrador hay que recordar este antecedente. A veces se necesita un gobierno de izquierda para hacer las reformas de mercado. Lo hizo Felipe González en la España de los años 80. López Obrador tiene la oportunidad de hacer lo mismo y asombrar al mundo. En lugar de ser un gobernante populista, puede convertirse en un modernizador cuyas reformas impulsen la construcción de un México competitivo y próspero. Ojalá que nos dé esa sorpresa.

Agresión a reporteros

Es inaceptable la agresión de policías de la Ciudad de México contra el fotógrafo de Reforma Alejandro Mendoza y el reportero de TV Azteca Isidro Corro, a quienes golpearon y robaron su equipo de trabajo en la madrugada del domingo en la colonia Doctores. Su delito fue hacer su trabajo periodístico.
06 Julio 2018 04:00:00
AMLO y los liberales
Andrés Manuel López Obrador fue ayer tema de discusión del undécimo Foro Atlántico que la Fundación Internacional para la Libertad de Mario Vargas Llosa lleva a cabo en la capital española. En una Latinoamérica que ha empezado a abandonar el populismo, y en la que han conseguido triunfos electorales importantes candidatos con posiciones más liberales, como Mauricio Macri en la Argentina, Sebastián Piñera en Chile e Iván Duque en Colombia, López Obrador parece una excepción preocupante.

A mí me tocó hacer una presentación sobre la situación mexicana y sobre el ganador de la elección. Varios de los asistentes, entre ellos Vargas Llosa, me preguntaron qué tan populista es López Obrador. Como lo he hecho en esta columna, señalé que el Andrés Manuel de hoy parece más maduro y sensato que el del pasado, pero esto no significa que haya certeza sobre lo que podemos esperar.

El López Obrador del 2006, dije, el que mandó al diablo las instituciones, ya no está presente o no se ha manifestado. El que advirtió a las empresas privadas que firmaran contratos para extraer petróleo que se cuidaran, porque él les quitaría sus concesiones, declara hoy que no actuará de “forma arbitraria, ni habrá confiscaciones o expropiación de bienes”. López Obrador sólo afirma que se revisarán las concesiones petroleras para verificar que no sean producto de la corrupción. Cité las palabras de Alfonso Romo, perfilado como próximo jefe de la Oficina de la Presidencia, al presentar el Proyecto de Nación el 20 de noviembre de 2017: “Creemos en la propiedad privada y social. Proponemos un estado de respeto de las libertades y las propiedades. No vemos la propiedad privada como una concesión benévola del Estado, sino como un derecho inherente a cada hombre y a cada mujer”.

Dudas quedaron en esta reunión de liberales. Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, el nuevo partido liberal español, que ha tenido un ascenso muy importante en las preferencias de los electores, dijo que no es mucho que un candidato diga “que no hará confiscaciones o expropiaciones”.

En realidad, el mundo está sufriendo un avance del conservadurismo, el nacionalismo y el populismo. Europa no ha sido la excepción. En el Reino Unido, Austria, Francia, Italia, Polonia y Hungría han resurgido los movimientos que se oponen a la migración y al comercio internacional. Donald Trump en los Estados Unidos es el ejemplo más notable de la fuerza de este nuevo conservadurismo. En Latinoamérica, en contraste, después de años de populismo, con los Kirchner, los Correa y los Evos, han resurgido las corrientes liberales. México, sin embargo, parece una excepción con el triunfo de López Obrador, que promete un retorno al PRI del pasado con sus políticas proteccionistas y nacionalistas.

“El populismo es el sarampión de la globalización”, advierte Rivera, quien se dice catalán y constitucionalista y afirma que quienes creen en las libertades tienen que lidiar una batalla de ideas: “A los liberales nos toca convencer a la gente que el modelo de la libertad es mejor que el del
populismo”.

En un momento en que Latinoamérica parece dejar atrás una vez más los esquemas del populismo, México genera inquietud. Este país, el más poblado del mundo de habla española, ha servido de ejemplo en los últimos años. Por eso Vargas Llosa reflexiona: “Esperemos que López Obrador no retrase lo poco que ha avanzado América Latina”.

Por las urnas

La presentación de la venezolana Tamara Suju en el Foro Internacional para la Libertad fue dramática. Habló, con lágrimas, sobre el hambre y la violencia que han agobiado a este país otrora próspero. Nos recuerda a los presentes que los regímenes autoritarios pueden llegar al poder por las urnas y quedarse en él para siempre.
05 Julio 2018 04:00:00
Cuchareadas
En 2006, Andrés Manuel López Obrador se quejaba de que las encuestas estaban cuchareadas. Si bien le daban ventaja al comenzar la contienda, con el paso del tiempo la distancia se fue acortando y al acercarse la elección, mostraban un empate entre él y Felipe Calderón. Andrés Manuel siempre dijo que él tenía sus propias encuestas que le daban una ventaja decisiva.

En 2012, las encuestas ya no estaban cuchareadas, sino copeteadas. Los sondeos le daban una fuerte delantera en un principio a Enrique Peña Nieto, mientras que Josefina Vázquez Mota estaba en segundo lugar. Con el tiempo mostraron cómo López Obrador rebasaba a la panista. La ventaja del priista se fue reduciendo, pero al final le quedó suficiente para ganar la elección.

En octubre de 2017, las encuestas mostraban un virtual empate entre los tres principales candidatos, pero cuando comenzó la campaña formal en abril de 2018 ya Andrés Manuel tenía una sólida delantera. Esta se fue ampliando, aunque el candidato siempre dijo que él tenía encuestas que mostraban una ventaja todavía mayor. Los priistas, en cambio, difundieron encuestas en que supuestamente José Antonio Meade rebasaba a Ricardo Anaya y se convertía en una amenaza para López Obrador. Las encuestas de empresas reconocidas, sin embargo, mostraron siempre la fuerte ventaja de Andrés Manuel y que Anaya mantenía el segundo lugar.

¿Cuáles fueron los resultados? El conteo rápido del INE del 1 de julio le dio de 53 a 53.8% a López Obrador, de 22.1 a 22.8 a Anaya, de 15.7 a 16.3 a Meade y de 5.3 a 5.5 a “El Bronco”. El PREP final, con 91% de las casillas, registraba 52.9% para el morenista, 22.49 para el panista, 16.4 para el priista y 5.13 para el independiente.

La encuesta del Reforma del 27 de junio, con un margen de error de 3.6%, mostraba a López Obrador con 51%, a Anaya con 27, a Meade con 19 y a “El Bronco” con 3. La encuesta daba el orden correcto y cifras no muy lejanas a las del resultado. El promedio de ocho encuestadoras serias que dieron resultados en junio (Demotecnia, GEA-ISA, Consulta Mitofsky, El Financiero, Reforma, Varela y Asociados, BGC y Parametría) fue de 50 para AMLO, 25 para Anaya, 21 para Meade y 4 para “El Bronco”, a pesar de que GEA-ISA le dio 44 a Andrés Manuel, 28 a Anaya, 26 a Meade y 2 a “El Bronco”. Todas las demás daban resultados muy parecidos entre sí y muy cercanos a los finales.

Las peores encuestas fueron de Suasor, publicadas en El Heraldo, y de Pop Group, que colocaron a Meade en segundo lugar y a una distancia pequeña del puntero. Estas encuestas eran remitidas por personas cercanas al PRI y no descartaría que hayan sido falseadas.

La experiencia de esta campaña ratifica mi posición de que las encuestas no son perfectas, pero siguen siendo un instrumento razonable para entender la opinión pública. Hay encuestas mejores que otras y, sí, algunas pueden estar cuchareadas o copeteadas.

Muchos políticos sostienen que las encuestas generan un efecto borrego que hace que la gente vote por el puntero. No hay indicios, sin embargo, de que esto ocurra en realidad. Es por lo tanto una tontería mantener la veda de encuestas en los días previos a una elección. Los partidos políticos y las grandes empresas sí hacen encuestas los días previos, sin difundirlas. Esto les da una ventaja sobre el resto de los ciudadanos, a los que se les impide tener acceso a la información.

AL QUINTO LUGAR

El PRI se ha desplomado en este proceso electoral. De momento, se convertiría en el quinto partido en la Cámara de Diputados. Si desaparece el PES, pasaría a ser el cuarto. En 2015 fue el primer partido en la Cámara. ¿Sobrevivirá en esta disminuida posición?
04 Julio 2018 04:00:00
Pinos y avión
Ayer, el presidente Enrique Peña Nieto se reunió con el ganador virtual de la elección, Andrés Manuel López Obrador, pero no en Los Pinos, donde tradicionalmente se han llevado a cabo estas reuniones, sino en Palacio Nacional. La ubicación es producto de la insistencia de López Obrador en campaña de que él no vivirá ni despachará en Los Pinos, sino en Palacio Nacional.

La propuesta de mudar el lugar de trabajo del Presidente a Palacio Nacional es producto de un esfuerzo de López Obrador de presentarse como un político cercano al pueblo. Él ha presentado Los Pinos como un ejemplo del lujo y el dispendio de la clase política. El que la reunión de ayer se haya llevado a cabo en Palacio Nacional es indicativo del rechazo que ha mostrado a lo que considera los símbolos del poder.

Pero Los Pinos no son un ejemplo de abuso o dispendio. Lázaro Cárdenas escogió ese lugar debido a que no quería mantener la residencia presidencial en el Castillo de Chapultepec, que consideraba ostentoso. Los Pinos no es un lugar particularmente lujoso. La parte dedicada a la residencia es relativamente pequeña.

El resto son oficinas con instalaciones de seguridad, comunicaciones y salas de reuniones adecuadas para el gobernante de un país. Palacio Nacional no tiene estas instalaciones. Acondicionarlo para este propósito bien puede costar una gran cantidad de dinero y dañar un edificio que es patrimonio histórico y cultural de nuestro país.

Es el mismo caso del avión presidencial. A pesar de la retórica de campaña, el TP-01, un Boeing 787 Dreamliner, no es un avión que no tenga ni Obama. La Presidencia de los Estados Unidos cuenta con dos Boeing 747, aviones jumbo de mayor tamaño y especialmente acondicionados con un costo total muy superior al avión presidencial mexicano. El 787 es más moderno y tiene un menor consumo de combustible, pero el Gobierno de Estados Unidos prefiere los 747 por su mayor tamaño.

Un avión presidencial no tiene por qué ser un lujo. Es un instrumento de trabajo que permite a un gobernante tener una presencia nacional. Hace posible los traslados cotidianos del Presidente a distintos puntos del país, acompañado de funcionarios y de su equipo de trabajo, con una comunicación constante con colaboradores, con gobernadores o con gobernantes de otros países. Facilita también los viajes internacionales.

Ayer, López Obrador se trasladó a su oficina de campaña y a su cita con el presidente Peña Nieto en Palacio Nacional en su Jetta blanco. Fue un trayecto largo y pesado en el tránsito de la Ciudad de México.

López Obrador ha dicho que quizá alquile una casa cercana a Palacio Nacional para no tener que hacer ese traslado de forma diaria, pero eso no hará más que añadir complicaciones de logística y seguridad al trabajo cotidiano del Presidente y sus colaboradores.

Hay un tema adicional de seguridad. López Obrador sostiene que no necesita protección porque el pueblo lo protege. Ese desplante puede ser aceptable en un candidato, pero la seguridad del Presidente es un tema de seguridad nacional.

López Obrador se enfrentará a muchos dilemas en su mandato. Como candidato fue importante rechazar la seguridad, declarar que no viviría ni despacharía en Los Pinos y que le vendería a Donald Trump el avión presidencial. Como Presidente, encontrará que las decisiones responsables son mejorar su seguridad, despachar en Los Pinos y usar el TP-01.

OPOSICIÓN

Un buen gobierno se beneficia de una buena oposición. López Obrador, como Presidente, tendrá el problema de contar con mayoría absoluta en el Congreso. Deberá hacer un esfuerzo especial para escuchar a la oposición. Valdrá la pena.

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